El mensajero 150
DECIMAS
Ahora llegamos a Puerto Rico -la tierra del Edén- decía el enorme compositor borinqueño Rafael Hernández. En esta isla la poesía oral improvisada guarda grandes similitudes con su equivalente cubana, el repentismo.
Como en Cuba, la tradición es secular, no sólo desde la llegada de los españoles, sino que desde la cultura prehispánica también sus indígenas cantaban areítos. Se improvisan fundamentalmente décimas, acompañadas de laúd y guitarra (el seis fajardeño, en la zona de Fajardo), aunque al parecer, a diferencia de Cuba, en tiempos pasados las décimas eran asonantes, ya que Félix Córdoba Iturregui habla de “el abandono progresivo de la décima asonantada frente al privilegio que le otorgan a la espinela”, y sus décimas no son sólo octosílabas, sino también hexasílabas. Se les llama trovadores a los repentistas, y usan, como los cubanos, los canarios y tantos otros, la controversia o porfía, el pie forzado, la glosa y otras variantes en sus interpretaciones.
Otra curiosa variante es la llamada “mesa redonda”: los trovadores se sientan alrededor de un libro, uno impone el pie forzado (sobre el tema del texto seleccionado) y éste debe ser respetado y seguido por los otros. Una vez agotado el tema, se toma otro libro y continúa el proceso, siempre con pie forzado.
Desde el punto de vista técnico, se puede decir, por ejemplo, que los trovadores portorriqueños mantienen la tradición, que también se da en México, de lo que llaman “cabestrante”, es decir, elaborar una décima sin tener conocimiento directo del tema, a partir de un hilo que le tienden las décimas de otros trovadores.
En los últimos años los trovadores portorriqueños han mantenido contactos e intercambios con repentistas cubanos residentes en Miami, lo que acerca y hace mucho más estrechos los vínculos entre ambas formas de poesía oral improvisada.***
Don Agapito Briones es uno de los más grandes y reconocidos poetas de la Zona Media de San Luis Potosí, del tamaño de don Francisco Berrones o don Antonio García. Como tantos de los grandes poetas campesinos, no fue a la escuela; aprendió a leer y escribir por medio de una prima. Desde muy joven empezó a escribir sus poesías decimales. Con los años fue maestro en el taller de poesía en Xichu, Guanajuato, esmerándose en que los nuevos poetas comprendieran el reglamento de honor de los poetas arribeños donde se aconseja no usar palabras “desapropiadas”.
BRAVATA
Autor: Agapito Briones
El Refugio, Río Verde, S.L.P. 
(Planta en versos decasílabos)
No te equivoques mi valedor
Yo soy un bardo disciplinado
Y los laureles que he conquistado
Son porque siempre cuido el honor.
(Glosa en versos decasílabos de pie forzado)
De mí no esperes majaderías Tu fama es mucho, maravillosa, Yo no critico tu decimal |
Hay trovadores que han confundido Tengo el orgullo que en la poesía |
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