MUY CERCANO EL XXXIV CONGRESO NACIONAL PARA MAESTROS DE DANZA TRADICIONAL MEXICANA
lupereyes

• Personaje queretano distinguido que será homenajeado durante dicho Congreso Nacional junto con los maestros Miguel Pérez García y Alfredo Ortiz Quiroz, es el poeta campesino DON LUPE REYES, baluarte del huapango arribeño en el estado de Querétaro, que representa la tradición, elemento fundamental de la danza mexicana.

Don Lupe Reyes, originario de El Refugio, municipio de Arroyo Seco, Querétaro, es el poeta campesino más auténtico y destacado de la Sierra Gorda queretana, cuya trayectoria de trovador lírico ha merecido los más grandes reconocimientos por la calidad de su poesía decimal, comparable con la de los grandes poetas arribeños de San Luis Potosí y Guanajuato, que junto con Querétaro, conforman la zona arribeña.

Don Lupe Reyes recibió en Amatlán, Veracruz, la presea SOL PONIENTE, que se otorga a los huapangueros de amplia trayectoria desarrollada durante toda vida. Es el primer huapanguero arribeño homenajeado con esta distinción creada específicamente para los huapangueros huastecos.

Nacido el día 01 de septiembre de 1931, desde muy temprana edad fue dedicado a las labores del campo, no habiendo lugar para acudir a la escuela primaria, sin embargo, su esfuerzo lo convirtió en autodidacta ayudado únicamente por su abuela materna y un silabario.

A escapadas de la rígida intolerancia de su tío, a los veintidós años aprendió a tocar la guitarra sexta y acompañarse en canciones y corridos; fue entonces cuando se empeñó en conocer la poesía decimal y a componer sus propios versos.

En 1963 aprende a pulsar la guitarra quinta huapanguera y desde entonces se acompaña con este instrumento musical. Ya en el ejercicio de “su destino”, como lo llaman los poetas arribeños, realizó su primera topada en el Real de Xichú, Gto., enfrentándose con uno de los mejores poetas, don Pedro Sauceda, de El Zapote, S. L. P. Posteriormente tuvo topadas con los poetas arribeños más reconocidos como Mauro Villeda, Bartolo Guillén, Antonio Escalante, Antonio García, Cándido Martínez, Tobías Hernández y muchos más.

Don Lupe Reyes durante muchos años ha prodigado su arte en diversos estados de la república mexicana incluyendo el Distrito Federal, además de la Zona Arribeña que conforman los estados de San Luis Potosí, Guanajuato y Querétaro, fomentando con ello el baile de la valona, del jarabe y del son arribeño, cuya particularidad es el baile durante toda la noche durante la topada de los poetas y sus músicos huapangueros. Participa activamente en diversos eventos del programa cultural “Al Rescate de Nuestras Raíces”, contribuyendo a la preservación del patrimonio cultural del estado de Querétaro.

Hombre sencillo y recio, como gente del campo que es, don Lupe se ha retirado del fragor de las topadas y las bravatas, pero fiel a “su destino”, continúa prodigando su arte de poeta decimista en velaciones con “Canto a lo Divino”, acompañado por sus hijos Miguel, en la primera vara, Vicente, en la segunda, y Juan Gualberto en la vihuela; ellos son “Los Reyes del Refugio”.

La trayectoria huapanguera de don Lupe Reyes y su contribución a la preservación de la trova campesina, del jarabe y del son arribeño y del baile tradicional serrano, ha merecido que el Instituto de Investigación y Difusión de la Danza Mexicana, A. C., Delegación Querétaro, otorgue su nombre, junto con el de dos distinguidos personajes queretanos, al XXXIV Congreso Nacional para Maestros de Danza. (RMM).

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