Y andando, andando, en nuestro viaje imaginario, nos encontramos ahora en Brasil. No sólo en los países de habla española de América Latina se ha cultivado la poesía oral improvisada; también en Brasil hay poetas improvisadores que se enfrentan en las llamadas “cantorias” con encendidos versos “do momento”. Es la poesía de bancada del nordeste brasileño y las “pajadas” de Río Grande do Sul (nótese la similitud terminológica entre la cantoria brasileña y la canturía cubana, y del término pajada con payada y paya de Argentina, Uruguay, Perú y Chile). A estos repentistas de ascendencia portuguesa se les llama “violeiros” o poetas de bancada, e improvisan en portugués sextetas octosílabas de rimas consonantes alternas y también décimas de estructura espineliana, incluido el pie forzado. Hablando de la juglaría medieval europea, “la clasificación más corriente de los juglares se funda en el instrumento de que son especialistas y, en primer lugar, hay que poner a los violeiros mencionados como los principales juglares por los poemas de clerecía”. Esta quizá es otra coincidencia pero, al mismo tiempo, quizá otra prueba de la estrecha filiación de la actual poesía improvisada con la poesía juglaresca de la Edad Media.
Cantan acompañados de la viola o de la guitarra y, por lo general, sus
interpretaciones no se diferencian del resto de las que hemos visto; las mismas
características, los mismos objetivos lúdico-creativos, los mismos
aspectos sociológicos y técnicos para la creación improvisada:
duelo poético-musical frente a un público que les impone el tema
y que participa activamente en el proceso de improvisación.***
Hace unos cuantos meses tuvimos la oportunidad de saludar con mucho afecto a
don Antonio Escalante, poeta potosino de enorme trayectoria decimista del huapango
arribeño que se ha convertido en leyenda viviente del espléndido
arte campesino y que nos transmite su sensibilidad a través de la siguiente
valona:
QUE PRECIOSA PRIMAVERA
Autor: Antonio Escalante
Corcovada, Villa Hidalgo, S.L.P.
(Planta octosílaba clásica)
QUE PRECIOSA PRIVAMERA
PRIMAVERA POTOSINA
CUAL ESTRELLA MATUTINA
QUE BAJA DE LA ALTA ESPERA.
(Glosa en versos octosílabos de pie forzado)
Embase ríos y mares Se escuchan en la palmera Se oye silbar al pastor Luego se ve el nuberío |
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