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TU PRIMAVERA Y MI OTOÑO
Cómo duele el corazón,
cuánto sufre mi alma entera,
porque sé que soy otoño
y Tú, dulce primavera.
Tan rozagante figura
acrecienta tu belleza,
y esa loca juventud
me lastima y me golpea.
Te observo y todo mi ser
Los años mozos memoran;
¡cuánto daría por ser
ese joven que tú adoras!
Más yo sé que esta vida
el tiempo es cruel, inmutable
y el querer como te quiero
es amor inalcanzable.
Me resigno con saber,
que está echada ya mi suerte
y mis ojos te han de ver
aunque me abrace la muerte.
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