Cine de cartón político
 
CASABLANCA: 
el clásico de la improvisación

 

Si alguien pudiese explicar los motivos de la fama de la película “Casablanca”, se encontraría con una multiplicidad de factores, de los cuales ninguno es más que divagación y confusión.

 

Por Anibal'S

 

 

 

 

El director Michael Curtiz fue capaz de convertir a Errol Flynn en el rey de los piratas y en adalid de la justicia en “Captain Blood” , y “ Robin Hood” , pero no logró permeabilizar la máscara de Humphrey Bogart en “Casablanca”. El libro se escribió en camarines a medida que la película se hacía; la obra se llamaba “Todo el mundo va a Rick´s” , el café “americain” , en el cual transcurre casi toda la acción. 
La escenografía es cartón adocenado, los aviones son de papel mashé, los refugiados que acuden a Rick´s, se repiten desde la primera escena hasta la última. Peter Lorre, el eterno cobarde, muere apenas empezada la filmación porque tenía otro compromiso. Ingrid Bergman desarrolla un personaje anfíbolo: es una excelente esposa y una formidable amante...con dos hombres. Paul Henreid, el héroe checoslovaco Victor Laszlo, quiere ir a Estados Unidos, la jovencita búlgara (Joy Page) que está por caer en las redes del policía corrupto - Claude Rains-, también; lo mismo buscan todos los asistentes al “café americain” , hasta los oficiales alemanes que piensan invadir Nueva York. La orquesta de jazz es malísima, el pianista dobla a otro pianista; Sam no canta, es otro, cuyo nombre quedó en el anonimato. Por ser una película de Warner Brothers de 1943, estaba teñida de propaganda antinazi. La censura de aquellos días, no imaginaba a Bogart e Ingrid en una escena de cama, menos al inmaculado Henreid. Todos fuman mucho y beben mezclas de whisky, champagne cocktail, champagne, vodka, y cualquier otra mixtura. A Bogart lo persiguen las mujeres bonitas y un pasado indefinible; tiene una ruleta trucada, una caja fuerte de donde salen miles de francos sin que se le mueva un músculo, gesto que repite en toda la película; desprecia por igual: a todo el mundo, y apenas si se lleva bien con el jefe de policía, para que no le cierre el café. 
Afirma “ yo no juego mi pescuezo por nadie” , pero ayuda a todos aquellos que tienen algún problema. No hay un sólo “te amo”, todo se reduce a “es lindo verte chiquita” de Bogart a Ingrid, y uno que otro “Rick,tu sabes que yo...no sé que hacer” de llsa Lund. Bogart tiene un. esclavo pianista que le dice “boos” (patrón) solemnemente, y es fiel como el Tío Tom. Cuando llsa llega por primera vez a Rick´s, pregunta por aquel “boy” (despectivo de “muchacho” para los negros en USA) que tocaba el piano. Sidney Greenstreet, dueño del bar competidor de Rick´s, es un avaro, colaboracionista de los alemanes. El ejército francés es pro nazi, ejemplo del clima de la Francia Libre que respondía a Charles De Gaulle. Un oficial italiano (Charles La Torre) es ridiculizado hasta la parodia, el ruso del bar (Leonid Kinsky) está presuntamente loco por sexo, el gordo bonachón ( S.Zakall) que oficia de mozo, también contrabandea pasaportes y esquilma a los extranjeros que aprenden inglés para ir a la “happy” América. La cantante (Corina Mura), deletrea una fonética spanglish, cuya traducción queda librada al oído de los interesados. En “Casablanca” hay 102 minutos, con música refritada de Max Steiner, quien componía una sinfonía por semana acompañando a Bogart, Flynn, Tirone Power, Gary Cooper y otros héroes marciales. En su libro “Cómo se filmó Casablanca”, Ingrid Bergman escribió que Bogart pasaba la mayor parte de su tiempo en el camarín y no hablaba con nadie. Las escenas se jugaban día por día, de acuerdo a las cuatro o cinco hojas de texto que ¡ entregaban los guionistas.

Cine y política:

 
De qué forma esta película se convirtió en un clásico del cine, es algo más que misterio y coincidencias. La película tuvo siete nominaciones para el Oscar , con premios a la mejor escenografía (!), mejor realizador por Curtis y mejor desembarcaron los norteamericanos en África del Norte, y se realizó la Conferencia de Casablanca con Churchill, Roosevelt y Stalin. La lucha por las “letters of transit” firmadas por el General Weygand, jefe de la Francia ocupada por los nazis, termina en las manos del héroe checoslovaco, quien a esas alturas sabía que había sido cornudo, al menos en dos oportunidades. 
EI final de la película no lo conocía ni el director. Cuando los guionistas ofrecieron variantes se especuló con la mas lógica: llsa y Rick quedaban juntos. Pero, el héroe de la resistencia, perdería precisamente, su resistencia al fracaso amoroso. No era cuestión de dejar mal parados a los checoslovacos “libres” .

 

Lo mejor era dar vuelta toda la policía francesa, incluido el Jefe, quien desde el comienzo llevaba el centro del balance entre todos los actores. Estaba claro que el Capitán Renault, tenia una predilección especial por el dinero y también por Rick. El había dicho en público a llsa y su esposo, que si fuera mujer y estuviera suelto, se enamoraría del dueño del “café americain” . AI final, Rick le explica a Victor Laszlo que es cierto que se había reunido con su esposa; que ella creía que lo amaba como antes, pero eso no era así, y era mejor que se fuera con ella para continuar la lucha. Ella. lo mira y lagrimea, Laszlo no entiende una jota, pero el avión comienza a carretear y tiene las “letters of transit” y los 200.000 francos que estaba dispuesto a pagar por ellos. Luego de un viraje oculistico, el erguido Laszlo afirma: “ahora estoy seguro cuál es el lado que ganará” , toma del brazo a su tornadiza esposa y se dirige hacia la niebla. Llega el Comandante Strasser (Conrad Veipt) avisado por Renault, quien hasta ese momento es pronazi, y es fusilado por Rick. El avión despega la policía sigue las órdenes del jefe, quien rápidamente cambia de bando, cargan el cuerpo y se van a buscar “los sospechosos habituales” Rick y Renault también se van hacia la niebla y comienzan “una bella amistad”, unidos por la traición al villano alemán y el dinero de una apuesta.
El verdadero motivo del clasicismo de “Casablanca” está en el final. Cada espectador tiene el suyo . Entre ellos:
Uno: Rick sacrifica su amor a llsa por la patria (USA), aunque él ya no pueda regresar. 
Dos: Ilsa ama a Rick, pero más a su legitimo esposo. 
Tres: Rick se libra de Ilsa, porque lo traicionó al no decirle que estaba casada y dejarlo plantado en la estación de trenes, justo cuando llovía y se acercaban los nazis.
Cuatro: Ilsa se va con el marido porque éste viaja nada menos que a la happy América con 200.000 francos y un futuro heroico. 
Cinco: Ilsa, lagrimeando, deja que Rick la abandone porque éste es regente de bares tramposos y poco seguros. 
Seis: Ilsa es incapaz de decidir nada por si misma. 
Siete: Rick y Renault descubren que son homosexuales e inician una bella amistad, fugando de la guerra y sus complicaciones. 
Hay muchas interpretaciones más de este final de “Casablanca” . Es una película mal actuada por todos. Bogart deslumbrará después por “El tesoro de la Sierra Madre” en 1948, y “La Reina Africana” en 1951, ambas dirigidas por John Huston. Ingrid Bergman, realmente no sabe dónde está parada y asi lo hizo saber en el libro que escribió. Peter Lorre y Sidney Greenstreet habituales compañeros de Bogart, hacen de ellos mismos en interpretación libre. Paul Henreid siempre brilló por la marmórea caracterización de todos sus papeles. EI único que salva la pelicula es Claude Rains, quien hace su policía, en una magistral combinación de cinismo, asombro, corrupción, ambivalencia política, y...sexual.

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