| 4
rumbos del México Profundo. 4 elementos del Hip Hop. Días: Mayo 25, 26, 27 y 28. Cede: Universidad de la Ciudad de México, Unidad Iztapalapa. México, Tenochtitlan. “Escucha le hablo a tus ojos no a tus oídos.” Graffiti anónimo. (Soldado desconocido). Las paredes grises pueden retratar los sueños urbanos. El ser humano, desde sus orígenes, ha buscado expresar sus sentimientos
en forma paralela a la interpretación de su entorno. Desde esta
óptica, ha intentado explicar su identidad, para diferenciarse
de otros grupos sociales, produciendo sus propios medios de expresión.
Hace miles de años se descubrió que la tierra, los jugos
de las plantas, los huesos calcinados, los troncos y las ramas al ser
mezclados con agua o grasas producen colores en cierto modo estables.
Pintar la pared es un medio de expresión de múltiples significados
que a través del tiempo, se ha hecho con fines de tipo: sacro,
votivo o decorativo y que expresa ideas y cosmovisiones enteras. El arte rupestre es una herencia artística cargada de un fuerte
sentido enigmático. La pintura mural, constituye una de las primeras
formas de expresión artística usadas desde la antigüedad,
las pinturas de Altamira son un ejemplo de ello, donde existe la evidencia
de que hace más de 15,000 años los seres humanos plasmaron
la huella de su saber artístico; trazándose a partir de
entonces los esbozos históricos de la humanidad. En mesoamerica, los ejemplos de las grandes ciudades polícromas
ilustran otras vertientes muralistas. Se tiene el registro que mientras
trascurría la época de la Colonia existieron escritos en
la pared con fines de denuncia, así como diseños al interior
de las iglesias que se relacionan con el mundo no español. En México, durante la época de las haciendas las pulquerías
se hicieron famosas por parodias, tanto de tipo políticas como
sexuales. Después de la Segunda Guerra Mundial surgió un
tipo de pintura en mural basada en el uso tradicional de la pared como
elemento principal para decorar la arquitectura de un edificio. Son representativos del resurgimiento de la pintura muralista la variedad
de pintores mexicanos que crearían escuela dentro del arte pictórico
creando un parteaguas en la historia del mural. “En los antecedentes
se encuentran también las huelgas de obreros en la ciudad de México
en los años cuarenta, para entonces los manifestantes escribían
sus nombres en las paredes y en el suelo a manera de testimonio para no
desaparecer cuando eran desalojados.” En 1968 cobra importancia la rebeldía, el arte y la imaginación.
Jóvenes de Francia, Estados Unidos y México, entre otros
países se volcaron por meses en las calles con la esperanza de
crear un mundo diferente y menos injusto bajo ideas de libertad. David Alfaro Sequeiros merece una mención especial, pues al maestro
muralista se le deben una serie de innovaciones en el arte de la pintura
contemporánea, dentro de las que destacan el uso del aerosol, el
desvanecimiento de colores y la utilización de la superficie para
crear impresiones y brillos, técnicas que son retomadas actualmente
por el graffiti con innumerables modificaciones e innovaciones. El acto de escribir en la pared en términos de un graffiti, es
una práctica de uso simbólico, que se conserva y reproduce
en diferentes culturas a lo largo de la historia del arte y de la literatura,
pues la pared es el elemento central que materializa la delimitación
de una frontera. Conceptuar la frontera lleva a concebir al muro o a la
pared como un elemento que ejerce eficacia simbólica y práctica
en términos de lindero. El graffiti es un tipo de lenguaje que reproduce identidades colectivas
e irrumpe clandestinamente en los espacios públicos y privados
del imaginario urbano para expresar creativamente una inconformidad ante
los espacios y formas de comunicación establecidos. Sus causas
han sido motivo de poca reflexión desde el ámbito político,
social, cultural y académico, y poco atendidas por considerarlas
un producto contracultural, en otras palabras, subterráneo. Es un tipo de lenguaje, con raíces ondas, que descienden a los
más recóndito del alma de los pueblos. En él interactúan
y se complementan signos verbales, y no verbales, y esto nos lleva a un
mundo que siendo escritura va más allá de las palabras.
Es una forma de comunicación entre estratos sociales excluidos
que no aceptan del todo la marginación económica y cultural
diseñada para ellos. Esta forma de expresión retoma, como
el típico caso del muralismo mexicano, la historia de los de abajo
y la proyecta en un lenguaje accesible -sí así lo quiere
el creador- a todos, incluyendo a los analfabetos. La intención de narrar de forma apretada, por lo tanto inacabada,
los antecedentes del actual graffiti, es para intentar mostrar que estos
aparecen desde los inicios de la humanidad, y por ello mismos son parte
de su historia. De la misma manera, los otros elementos del Hip Hop (MC
(Canto-Poesía), B-Boys (Danza) y DJ’s (Música)),
tienen antecedentes culturales que se remontan a los inicios históricos
de la humanidad, y por consiguiente, a los elementos de cohesión
de la identidad nacional, en México. Si nos referimos con más
detalle al graffiti en este documento, lo hacemos con la convicción
de estar interpretando adecuadamente que es la forma de expresión
a la que los jóvenes acceden más fácilmente y, por
eso mismo, prolifera con mayor abundancia en el entorno urbano de la ciudad
de México. Tomando en cuenta las anteriores consideraciones históricas relacionadas
con el graffiti y, en general, con los elementos del hip hop, dado el
ambiente de criminalización que desde algunos sectores de la sociedad
se le impone a toda actividad juvenil autónoma y el grado de marginalidad
a la que está expuesta una mayoría creciente de jóvenes
en el D.F y en el resto del país, proponemos la realización
de un festival que se celebre, piense y participe en la cultura del hip
hop, desde una óptica basada en la simbiosis que las tradiciones
de nuestro país han impreso en sus cotidianas manifestaciones urbanas. Proponer realizar un encuentro con estas características en una
universidad como la UCM implica tomar en cuenta el proyecto de dicha universidad
y una serie de factores, dentro de los que resaltan: Su ubicación;
la procedencia de sus estudiantes y el contacto de estos mismos con la
cultura del hip hop; los pocos espacios de convivencia, expresión
y creación en la zona, y la proliferación de tonos grises
y opacos que casi le han ganado la batalla en las urbes al colorido de
la cultura mexicana. La marginación imperante hacia los jóvenes artistas de
México parece ir en paralelo con la tendencia de los gobernantes
de aceptar el subdesarrollo como destino inobjetable para nuestro país.
Así, observamos con estupefacción como se sigue despilfarrando
el dinero en “megabibliotecas” sin que exista una planificación
de la educación en la cultura dirigida a los ciudadanos, no hablemos
ya de un proyecto de país. En este escenario ¿para qué
sirven los pintores, poetas, danzantes, músicos, profesores sino
existe un proyecto que los contemple? ¿para qué existe una
universidad? Las mismas preguntas que nos hacemos se las planteamos a
la UCM y le proponemos responderlas en colectivo. De nuestra parte ofrecemos la realización de un festival donde
se desarrollarán de talleres, conferencias, un concierto, elaboración
de un mural que cobije la fachada la UCM, difusión del evento,
recuperación de los materiales y otras actividades que le permitan
a la UCM una comunicación directa con los creadores juveniles de
un arte popular, estudiar un fenómeno vivo que repercute en la
formación de sus estudiantes y la posibilidad de entrar en un espacio
de una vitalidad creativa que casi todos se han negado observar, mucho
menos a reconocer. Para poder cumplir con nuestra iniciativa nos valdremos de experiencias
previas, como la desarrollada en los años 60 por el gobierno estadounidense
en California, o más recientemente en el Municipio de Nezahualcoyotl
en el Estado de México, donde se pactó transformar la criminalización
de las actividades juveniles en alternativas de motivación para
los jóvenes, no imponiéndoles un patrón de conducta
proveniente de una elite sino atendiendo la necesidad de expresar la forma
en que viven su identidad como grupo social emergente. También
es indispensable citar el antecedente creado por el gobierno cubano que,
reconociendo el potencial cultural de la cultura hip hop, creó
una instancia gubernamental encargada exclusivamente de las actividades
del hip hop. (Ministerio para la Difusión, Expresión y Creación
de la Cultura del Hip Hop). Pero sobre todo, pondremos nuestras capacidades de organizadores, investigadores
y creadores para facilitar y apostarle a la participación creativa
de los jóvenes: Ellos cuentan con una acumulación de experiencias
enriquecida día a día por la negación a la que están
expuestos por la forma de dominación, y por sus formas de expresión
alternativa basada en resistir esta conducta. No es únicamente
la experiencia de una generación: Es la unión de varias
rebeldías que se juntan para defenderse de quien por tanto tiempo
ha buscado imponer su ley a varias generaciones. No es fortuito que mientras las autoridades anuncian oficialmente la
penalización del graffiti como expresión popular de los
jóvenes, la ciudad de México se ve inundada por mensajes
anónimos. Tampoco es fortuito que proliferen los anuncios espectaculares
que mercantilizan el espacio visual: Está claro a quienes benefician
algunas leyes. Desafortunadamente para quienes piensan que con prohibiciones
pueden desaparecer un fenómeno social, los grafiteros de la ciudad
les recalcan en cada trazo que son una realidad que llegó para
comunicarse. Para nosotros no es un asunto de competencia: Ver quién tiene
la razón en la disputa por los espacios públicos. Sino compartir
las experiencias de un fenómeno social tan vasto, como lo fue el
jazz y el rock and roll en épocas pasadas, pero con un extra de
fusión con la cultura local (urbana, globalizada, excluida), que
a nuestro juicio tiene la capacidad para narrar la historia viva de las
personas en la ciudad y, en términos cuantitativos, trascender
los alcances de la cultura pop (popular). Por supuesto que es una toma de posición: Ante la venta de todo
en todos los lugares, hasta la propia vida, nosotros manifestamos que
los espacios son para quienes los trabajan, las paredes son para quienes
las pintan. La música, la pintura, la poesía, el teatro
esta hecho para manifestar una visión del mundo, una actitud ante
la vida. Nosotros creemos que estos mensajes implican la necesidad de
comunicarnos y entendernos, no la bizarra intención de comprar
o vender algo. Por eso retomamos las visiones de los jóvenes. Creemos en sus
mensajes, no les jineteamos el discurso creativo. Nos proponemos como
facilitadores de esta experiencia y de algunas otras que podamos plantear
en el futuro. Pero sobre todo queremos conjuntar esfuerzos e iniciativas
para aprender mutuamente de variadas experiencias. Creemos que la UCM
pasa por un proceso de definición y estamos seguros que este tipo
de experiencias le ayudarán, nos ayudarán, a establecer
una relación de enriquecimiento mutuo. Dentro del espíritu
universitario de la UCM, creemos en nosotros, creemos en lo que los jóvenes
están creando.
En esta escueta reflexión no cabe más que recordar que
habitamos un espacio común que conjuga un lenguaje de vocaciones
y sueños de variadas escrituras; en palabras de un cronista urbano.
La ciudad es como un símbolo, y a su vez es el mundo de una imagen,
que lenta y colectivamente se va construyendo y haciendo, volviéndose
a construir incesantemente; la ciudad como lugar de mestizaje y de encuentro
cultural. La ciudad es un espacio donde habitamos con lo nuestros, donde
el recuerdo del pasado y la evocación del futuro permiten referenciarlo
como un lugar que se nombra con límites geográficos y simbólicos.
Es un espacio donde la cultura juvenil construye espacios en los que los
jóvenes crean formas tribales de relación en movimiento. La ciudad es un espacio en el que confluimos diversos actores. Es un
espacio de reunión al que estamos sujetos, y del que dependemos.
Comprendámoslo, hagámoslo habitable. Atentamente. Colectivo MIRA |
||