La voz de la noche
El cielo está llorando
sobre la playa y el tiempo,
lágrimas de fuego y nieve
de plata, jazmín y sueño.
Sobre la sombra del agua
la voz de la noche baila
y tiende hacia mí sus manos
y me lleva hacia su danza.
Sueña la mar en la noche,
sueña el niño en su cama,
sueñan los amantes sus
roces,
sueño yo en la mañana.
Que no sé si la Luna
observa
los pájaros del alba
blanca,
o si sus ojos se pierden
donde se envuelven las
aguas.
Que no sé si el amor tiene
los ojos llenos de arena,
o si sus alas mueren
donde sus pasos me llevan.
Como Próspero en el mar me encuentro,
sin hechizos junto a la playa,
sin espíritus, fuerza ni tiempo
antes de que me vaya.
Que no sé si tus ojos brillan
cuando las estrellas reflejan,
o si perdido en otros sueños,
cuando te miro se cierran.
Que no sé si el Cielo siente
la voz que brota del alma,
o si temblando la cubren
los truenos de tu mirada.
Decidme, Iris, Ceres, Juno,
aquellas que un día me escuchasteis,
decidme si en esta isla
sobre el fuego me besasteis.
Que no sé si la lluvia roza
mis sueños llenos de arena,
viene a enfriar mi sueño
o viene a lavar mi tierra.
Que yo no sé si la Luna observa
cuando las estrellas reflejan,
o si temblando las cubren
y cuando te miro se cierran.
Tomás Sendarrubias