SABER INFINITO
Seguid buscando respuestas
a preguntas necias,
a aquellas que nunca se
formularon
por no saber a quién.
¿A quién?, ¿Porqué a quién?
Como si hubiese un algo o
alguien
que pudiera responder
desde el saber infinito.
Como si para conocer fuera
bastante
con buscar las respuestas,
sin haber pensado primero
las preguntas.
Las preguntas, ¿qué preguntas?
Interrogantes de un cable vacío,
que os une con la nada,
y yo ya se que preferís ser la
nada,
la parte astral de mi soledad
eterna,
el vacuo respirar del viento en
la madrugada,
cuando ya no tiene quién le
oiga,
y espera agitado
a que el día le sorprenda.
Seguid buscando respuesta
a preguntas necias,
yo mientras,
me conformaré con escucharos,
y tal vez,
con buscar las preguntas
para las que nunca habrá respuesta.
Álvaro Ribagorda