Lluvia por la tarde
La ausencia de jefes donde duermes y comes es cómoda. Permite probar si estás preparado para actuar por tí mismo, para sobrevivir en esta sociedad. Es sencillo. Si no cocinas, tienes hambre. Si no lavas, tienes suciedad. Si no te organizas, piensas que la vida es un caos. Pero nunca te proporciona un criterio universal e infalible. Eso depende de ti. ¿Qué eres o qué te crees que eres?. Pueden decírtelo otros. Puedes decírtelo tu mismo. Prueba a desconectar la parte racional y será más fácil. En vez de ver por la ventana la lluvia que moja tu precioso vestido y devuelve a tu cabello su rizo natural, huele la humedad que abre tus pulmones y aprecia los tonos que aparecen cuando el sol brilla. ¿Necesitas que alguien te lo diga?. Tienes los mismos sentidos que los otros. Úsalos. Aprende. Relaja la conciencia y suministra buen material a tu organismo. Eso es vivir. O, al menos, yo vivo así.
LUIS S. H