Degustaré
de la manzana prohibida,
me
arrastrarán las olas,
me
ensuciaré en las aguas.
Dormiré
con cantos de sirenas,
y
al despertar, se que tú no estarás aquí.
Sé
que lo que siento es fuerte,
y
como dicen, el tiempo lo cura todo,
pero
no perdona.
Miraré
tus ojos, y me bañaré en ellos;
pero las lágrimas ahogan y las
almas se marchitan.
Somos
cobardes y nos une la soledad;
es
más fácil despertar en una cama,
que
en un bosque y sedientos.
Y yo sé, que hoy no seré fuerte.
Raquel
Suárez