El precipicio
Me
encuentro justo en ese momento en el que nos situamos al borde de un
precipicio, no tan alto como el abismo al infierno, pero el salto que estoy a
punto de realizar puede ser el último gran paso de mi vida. Estoy cansado,
y el dolor de los años pesa sobre mi
espalda, retorcida por el tiempo en la forma de un arco iris de primavera. Mi
pelo es blanco como la nieve de invierno y se me está cayendo poco a poco como
las hojas en otoño. He pasado ya muchas estaciones y me estoy quedando seco
como el verano, la imaginación no fluye como los ríos de los manantiales en el
deshielo. No puedo más, este es el momento de descansar y de dar el último
aliento que me queda, tengo que dar el gran salto hacia ese vacío.
Este es el gran momento, aprovecharé la duda y me
balancearé hasta que la inercia me lleve al otro lado, sé que me apoyáis y os
lo agradezco.
Hacia un lado, hacia el otro, hacia un lado, hacia
el otro, hacia adelante, hacia atrás y __
__.Ya me he lanzado, estoy volando hacia mi destino, lo he
conseguido, noto como el aire me da en la cara, mi cuerpo vibra de placer y me
acerco hacia el espacio que me espera al fondo, esa superficie que va dejando
de estar vacía y empieza a tomar formas.
Compañeros, hoy me he decidido a dar el gran salto
y enfrentarme a ese espacio vacío, esta tabula rasa que quiero completar,
rellenar con mis ideas, hoy he conseguido escribir otro folio en blanco, he
pasado del abismo de la soledad a plasmar mis ideas para que todos las lean en
un folio, que ya no está en blanco, una superficie que toma relieve y que
estremece mis sentidos con el paso del aire en forma de líneas. Creo que me
gustaría más si vosotros experimentaseis este gran balanceo, el gran salto de
tirarse hacia esta tabula rasa que tenemos delante y que se puede completar con
maravillosas ideas.
Nos veremos al otro lado.
Isaac
Caselles