Decidido
estoy
Decidido estoy a no escribir más
¿me
oyes?
¿o
te refugias ya en el filo sedoso
del
abanico ligero de templanza?
Vencido soy y a sangre crucificado
sin
saber quién es aquel...
el
que me dispara desde el otro lado de la inmensidad
porque
no me has podido contar
ni
me he atrevido a escuchar.
Decidido estoy a no jugar más
a
ese juego ciego que golpea entrañas
y
trae lotos y pensamientos;
si
me miras, si me dañas.
Perdido estoy y del tiempo olvidado
y
a cientos de días de un balcón,
de
una lira y un corazón.
Las
horas me han burlado
con
la calle del olvido,
la
esquina de un encanto,
la
plaza de lo temido
y
el latiente de mis llantos.
Decidido estoy y decidido iría
al
libro que más leo yo,
a
la página perdida por furia y portazo
para
volar sobre un tacón del pudor
y
entrar en el pretérito, de años no sé
y
caer en su pasado, de suerte tal vez
y
llegar antes de lo que fue después
anticipándome
a mi lado de miseria,
verla,
y sentarme de través,
quedar
allí, diluyendo el presente
con
gotas de aguardiente.
Decidido estoy y decidido lo haría
si
el tiempo dejara un resquicio
para
hurgar a sus espaldas...
Tú
ya lo sabes Poesía.
Luis Carlos Redondo