| El estrés, la angustia, el
estar solo/a, la fiebre, o, en fases avanzadas, la
medicación o la propia infección por el VIH, pueden
causarte problemas de nutrición. Existen una serie de normas aplicables en todo caso: recuerda el valor de comer bien, ordenadamente, en cantidad suficiente y variando los alimentos. |
- Leche y productos lácteos: leche, yogur, queso, petit suisses, natillas o similares: aportan calcio, proteínas y lípidos. ¡incluye un producto lácteo en cada comida!
- Carnes, pescados, embutidos y huevos: son muy ricos en proteínas, indispensables para la vida de las células y para la estructura de nuestra masa muscular. Aportan además hierro, vitamina B y lípidos.
Debes consumir 200 a 250 g. al día, es decir, una porción de carne o pescado o huevos en cada comida principal (un bistec de lOOg = un muslo de pollo = 130g de pescado = 2 huevos).- Fruta y verduras: son ricos en minerales, vitaminas (C) y azúcares. También aportan fibra, necesaria para el buen funcionamiento del intestino. Come tantas como desees.
- Pasta, patatas, cereales (arroz o pan) y legumbres: son una buena fuente de energía y fibra. Combínalas de forma que comas varias raciones cada día.
- El agua es un elemento indispensable para nuestro equilibrio y se debe beber a diario, se puede hacer en forma de batidos, zumos, yogures, etc.
Si tienes dudas de que tu alimentación no sea correcta comenta con tu médico/a tu dieta habitual.
- Prepárate comidas que te gusten y apetezcan. Mejor aún, consigue que te las prepare alguien.
- Comparte la comida con amigos/as, familiares...
- Resérvate tiempo suficiente para comer. Sé disciplinado con los horarios.
- No abuses del alcohol, café y tabaco.
- Ejercicio físico moderado siempre que sea posible.
Las nauseas y vómitos pueden ser un problema importante en las fases más avanzadas de la enfermedad.
Los valores normales de temperatura van desde
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