La boda se celebr� por poderes en la catedral de Notre Dame de Par�s. El duque de Alba representaba a Felipe II y fue �l quien tom� -se dice que simb�licamente- a la desposada, colocando un brazo y una pierna sobre el t�lamo nupcial, mientras la ni�a lo observaba. El 6 de enero de 1560 Isabel llega a Guadalajara, Espa�a, en donde la espera Felipe II, quien de inmediato la traslada a la c�mara matrimonial. Isabel ni siquiera hab�a menstruado, lo que se sabe con precisi�n, pues era costumbre anunciar la fecha exacta de la primera menstruaci�n de las princesas, y �sta ocurri� el 11 de agosto de 1561 (dos a�os despu�s de su matrimonio).

Vivi� su primera �poca de casada en Toledo y luego se traslad� a Madrid, en donde dio un toque de refinamiento y elegancia a la corte, adem�s de conceder importancia primordial a las bellas artes. Pronto se convirti� en mecenas y promotora de artistas y pintores de la �poca; ella misma tom� clases de pintura y m�sica. Se conocen cinco piezas musicales de su autor�a. Adem�s estudi� lat�n, entre otras lenguas, para, con el ejemplo, elevar el nivel cultural de su corte. En 1566 Miguel de Cervantes Saavedra le escribi� un soneto.
Isabel de Valois
Naci� en Fontainbleau, Francia, el 3 de mayo de 1546. Muri� en Madrid, Espa�a, el 3 de octubre de 1568.
Isabel fue la hija mayor de Catalina de M�dicis y de Enrique II de Francia. De su infancia se conoce poco, pero no es dif�cil imaginar que debi� haber presenciado los enfrentamientos de su madre con Diana de Poitiers, la amante del rey, quien ostentaba el cargo de Aya de los Hijos de Francia. Diana era 21 a�os mayor que el soberano y lo ten�a rendido a sus pies, por lo que Catalina cuid� mucho que sus diez hijos no tuvieran el menor contacto con ella.

El primer pretendiente de Isabel fue el rey de Inglaterra, Eduardo VI; le sigui� el pr�ncipe Carlos. A la usanza tradicional, sus padres concertaron su matrimonio cuando Isabel era pr�cticamente una ni�a; fue con el primog�nito de Carlos V e Isabel de Portugal: Felipe II, quien acababa de enviudar. As�, el 22 de junio de 1559 Isabel se convirti� en su tercera esposa; ten�a 13 a�os. El enlace sell� el Tratado de Cateau-Cambresis, que puso fin a la guerra entre Espa�a y Francia, y reconoci� la hegemon�a espa�ola sobre Italia.
Isabel se refugi� en su cu�ada Juana, quien se convirti� en su confidente y consuelo durante las graves depresiones y frecuentes etapas de su enfermedad. Para su delicado estado de salud, los m�dicos recomendaron ba�os a los que ella se opuso por pudor, pues no quer�a que la vieran desnuda ni sus ayudantes de c�mara. A los cinco a�os de matrimonio, la real jovencita tuvo un embarazo gemelar que termin� en aborto. M�s tarde, en 1566, tuvo a su primera hija, Isabel Clara Eugenia, y al a�o siguiente nace Catalina Micaela.

En 1568 Isabel de Valois muere a causa de un tercer embarazo (malogrado a los cinco meses). Ten�a 22 a�os. Se dice que a su muerte Felipe II entr� en una profunda depresi�n, y que por eso vest�a de negro. Sin embargo, poco tiempo despu�s se cas� con su sobrina Ana de Austria, 20 a�os menor que �l.

En torno a la muerte de Isabel existe una leyenda negra: de un lado se dice que los m�dicos provocaron su muerte debido a las frecuentes sangr�as a las que la sometieron para paliar sus jaquecas y malestares. Del otro se habla de que Felipe II la mat�. Hasta la fecha no existen pruebas de esto �ltimo; se dice que fueron los enemigos del rey quienes urdieron esta calumnia.

Isabel fue conocida tambi�n como la reina de la paz, pues gracias a su matrimonio concluy� la guerra entre Espa�a y Francia. Su aportaci�n fue en el campo de la cultura. Su sensibilidad para apoyar la labor art�stica impuls� decisivamente el desarrollo del arte en Espa�a, considerada entonces el patito feo de la cultura europea.
Felipe II busc� hispanizar a Isabel, y trat� de alejarla de la influencia de su madre, Catalina de M�dicis. El matrimonio de Isabel fue muy dif�cil pues, entre otras desavenencias, ella era muy joven, su marido le duplicaba la edad y ni siquiera hablaban el mismo idioma.

Se sabe que el rey ten�a amor�os con Eufrasia de Guzm�n, una dama de honor de su hermana, Juana de Austria; adem�s visitaba con asiduidad camas no precisamente sanctas. Las intensas fiebres que Isabel padeci� se dice que fueron a causa de la s�filis con que fue contagiada por su marido. Sin embargo, la versi�n oficial habl� de viruela, a la que sus m�dicos combatieron con clara de huevo y leche de burra. Para evitar los estragos de la enfermedad en el rostro se le aplicaron sangre de paloma y nata.
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