Viajes
Viaje a Berlín (Marzo 2003)
Salimos por la mañana a primera hora. Fuimos unos 17 españoles y algún que otro alemán camuflao de español. Cogimos el tren regional con el wochenende ticket y pallá que nos fuimos. Anécdota durante el viaje en tren a cargo de como, el tio Jaume. Se acercó una chica joven para hacernos un tipo de encuesta, a lo que esta nos preguntó: "Haben Ihr ein Minute?", a lo que Jaume contestó sobresaltado "Meine Mutter??? Meine Mutter???". Jejeje. Después de esta graciosa anécdota y 4 horas de viaje en tren regional. Llegamos a Berlín. Nada mas bajar nos fuimos a la famosa plaza "Alexander Platz" donde hay una especie de reloj que marca las distintas horas de las principales ciudades del mundo. Al lado se puede contemplar la "Fernsehen Turm" (Torre de television). De ahí nos fuimos dirección al "Unter der Linen" (o algo así) que es un paseo largo en el que al final se encuentra la famosa "Brandemburger Tor" (Puerta de Brandemburgo). De camino vimos una plaza en la cual hubo una famosa quema de libros durante la locura nazi y de la cual se ha hecho una conmemoración para que nadie lo olvide. Muy cerca de la puerta de Brandemburgo se encuentra el Reichstadt (disculparme los errores ortográficos). Después de hacer una parada para comer y descansar un poco en uno de los típicos Doner Kebaps, en los cuales se puede comer bien y a muy buen precio, nos fuimos dirección al muro de Berlín. O lo que queda de él. Junto al poco muro que queda se encontraba un museo sobre los horrores del muro y su historia. Ya después y para finalizar, nos fuimos a visitar el "Checkpoint Charly", que es donde se encontraba el antiguo paso de frontera dentro de Berlín entre la Alemania del este y la del oeste. En el "Checkpoint Charly" se pueden comprar souvenirs en las múltiples tiendas que hay por alli. Una vez que nos hicimos las correspondientes fotos nos fuimos a tomar unas cervezas y a cenar a un barrio en el cual hay muchos baretos. En uno tuvimos nuestra segunda gran anécdota con una punky muy punky. Luego cenamos y acabamos la noche en la discoteca Matrix, con tres pistas distintas que estaba muy bien. Sobre las 7 de la madrugada nos volvimos para la estación y cogimos el tren de vuelta. Por supuesto, el que mas y el que menos se quedó completamente dormido.
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