E
l poder de los medios de entretenimiento, cultura y comunicación es
enorme
y se basa en la manipulación del pensamiento y los sentidos de los
usuarios.
Lo que aparece y lo que se dice, selecciona nuestra atención y entra en
nuestra subjetividad como objeto conciente o basura inconciente.
Todo lo metabolizamos o queda en un amplio espacio de nuestra
inconciencia.
Su discurso maneja la opinión y los gustos de los consumidores de
diferentes
maneras.
Algunos caen más fácil como los niños y adolescentes o los que
necesitan del
medio para sentirse vivos y activos, los que lo incorporan como modelo
de
identidad y pertenencia social, los que llenan sus vacios existenciales
con
lo que pueden. Otros poco a poco son apropiados por ellos y parasitados
mentalmente.
Los médicos en los medios
Algunos colegas son como vedettes: aparecen asiduamente en los medios y
bajan líneas ideológicas como modelos de lo que debemos ser.
Visten con cuidado, hablan con manejo de los tiempos y de las cámaras,
tienen un estilo discursivo que seduce y atrae; son dulces,
habilidosos
vendedores de ideas y objetos. Aparecen como autoridades de la Salud,
sabios
populares y pertenecen a prestigiosos lugares.
Son médicos mediáticos.
Lindos, simpáticos, certeros.
Parecen todo saber y opinan de lo que les preguntan sin dudar.
Actuan como consejeros permanentes de los noticiosos o espacios para la
mujer.
Venden una medicina- mercancía y ellos o sus socios determinan lo que
debemos consumir.
Así, manejan parte de la opinión pública.
Opinan de dietas, de estética, de moral, de sexo.
Bizarros sexuales
Esta es epoca de bizarros sexuales. Del discurso homosexual masivo.
Travestis nos cuentan sus hermosas vidas. Hombres que desean hombres y
parecerse a las mujeres son parte de nuestra televisión y diarios. Nos
enseñan cómo vivir.
Cuentan cómo gozan, cómo visten y tratan de convencernos de su
milagro.
Ahora hay médicos que los operan y ayudan a tener genitales femeninos.
Y son pantalla de nuestra televisión.
Los colegas hablan y explican de sexualidad con un discurso positivista
y
comercial.
- ¿Por qué no puedes cambiar de sexo si no te gusta el que tienes?: la
Medicina te ofrece hacerlo sin riesgo.
Hasta los hospitales públicos tienen lugar para estas cirugías
plásticas:
donde estética y sexualidad atraviesan el modelo médico para
convertirlo en
un buen negocio.
- Cambiemos de cuerpo, sólo necesitamos dinero o buscar el lugar
adecuado.
- El Tercer Mundo también tiene espacio para la magia transformista.
- Nosotros no debemos quedarnos en la cola de los negocios.
En esta civilización lo que importa es la imagen y la aceptación social
a
cualquier precio.
Es que en el capitalismo colonial: ¡ Nos sentimos muy solos!
Dr.Alejandro Wajner
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Comentario:
Esta semana fue noticia argentina que en un hospital público de La
Plata el
servicio de urología operó con autorización judicial (recurso de
amparo)
tres pacientes masculinos pero con identidades sexuales femeninas y les
fabricó una vagina.
Todos los programas lavadores de cerebros y chimenteros o faranduleros
les
hicieron notas, les brindaron un poco de fama y espacio mediático.
Dr.Alejandro Wajner
(Argentina).
Enero 31, 2004.
E-mail: [email protected]
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