L
os artículos en cardiología utilizan un pensamiento economicista:
ahorrar
costos en salud y ofrecer más beneficios.
Los países del Primer Mundo gastan fortunas (plusvalia de sus colonias)
en
su industria de guerra para mantener
sus ganancias internacionales desde la ocupación territorial de los
países
coloniales a la amenaza de pago de la deuda de los del Tercer Mundo.
Pero los médicos no parecen estar enterados, siguen con su pensamiento
avestrúz.
Concentran los costos y beneficios en la atención de los eventos como
los
infartos o anginas de pecho graves potencialmente evitables.
No les importa el tratamiento preventivo: una mejor vida, con comidas
vegetarianas, sin fumar y usando el cuerpo para jugar y disfrutar.
Eso ahorra muchas enfermedades.
Aparte de la función protectora de los vínculos amorosos para con los
seres
comunes.
Hablan de colocar dispositivos intraarteriales o dilatar los vasos con
globos especiales o drogas.
Mas sencillo sería un cuidado de la salud de la población con consejos
y
ofertas de bienes.
Propagandas sobre cómo comer, más ofertas de alimentos baratos y
buenos:
cereales, vegetales y frutas.
Combatir el tabaco y mover a la población en las calles y plazas.
Un buen profesor de gimnasia o de baile en cada esquina.
Locales de comidas saludables con recetas de las mismas.
Este gasto en Salud ahorra eventos futuros.
Una comunidad que cuida a sus integrantes posibilita una mejor
existencia,
superior a la mejor medicina disponible.
Uno es lo que puede ser.
Lo que hace día a día.
Nuestros cuerpos son construidos por nuestro existir enfermo o
saludable y
la suerte de nuestro azar.
Dr.Alejandro Wajner
(Argentina).
Enero 27, 2004.
E-mail: [email protected]
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