E
l progreso científico industrial ( tecnológico y farmacéutico)
posibilita
el transplante.
Es el ejemplo de mayor impacto popular, el modelo que
convence de las supuestas certezas del discurso positivista e
iluminista.
La gente cree que la Medicina industrial es poderosa y puede lograr
objetivos hasta hace algunos años sólo imaginados.
El transplante es posible en un centro complejo con alto gasto en
materiales
y personal entrenado. Un espacio de jerarquía: el Olimpo de los centros
de
Salud.
Estos centros de alta complejidad son un modelo de medicina:
autoconvencidos
de su importancia y necesidad, dependientes de la industria de la
Salud,
verdaderas islas tecnológicas en poblaciones empobrecidas.
Una Medicina
para
pocos: los seleccionados o con poder económico.
¿No es más efectivo y útil cuidar los corazones?
Prevenir y evitar las hipertensiones, la ateroesclerosis, principales
causas
de deterioros cardíacos.La miocarditis chagásica.
Hay un mensaje:
Parece que la Medicina es cara, que lo barato no forma parte de su
menú.
Siempre debemos vestir y mostrar el mejor traje o el auto espectacular.
La política sanitaria es la medicina para todos.
Mejor lugar de vida y mejores relaciones entre los seres posibilitan
mejores
cuerpos y cuidados de los mismos.
Hay una Medicina- Hollywood: brillante, vendedora y mentirosa.
Cambiar los cuerpos cuesta bastante, pero facilitar a todos mejores
cuerpos
es cuestión de inversiones de recursos en el pueblo.
Enseñar y ofrecer alimentos a todos que ayuden a mantener la salud es
algo
invisible a los ojos pero importante y efectivo.
No necesitamos autos poderosos, usemos nuestro cuerpo en movimiento o
bicicletas para trasladarnos.
La Medicina del Olimpo crea muchos Zeus pero sobrevive del trabajo de
muchos
anónimos médicos asalariados o contratados, mano de obra barata y
descartable, que suelen aplaudir a sus amos.
La actual Medicina es un monstruo industrial para pocos ricos, una
empresa
comercial, un buen negocio con la Salud.
El discurso esconde relaciones sociales de poder, control y dominio.
Dr.Alejandro Wajner
(Argentina).
Enero 25, 2004.
E-mail: [email protected]
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