U
n colega me plantea que estamos hablando al pedo: muchas quejas y
pocos
métodos para construir algo diferente.
Quejas por aquí, por allá, por doquier!
Que cuestionar todo no sirve.
Debemos aceptar la realidad, buscar el lado bueno y claro. No todo está
perdido.
Comenzar a transformar las certezas en dudas es un método del
pensamiento.
Hablar sin mordazas, no usar máscaras.
Plantear la práctica ética.
Abrir el campo de la incertidumbre en una pretendida ciencia dura como
nos
quieren convencer que es nuestra Medicina, despojada de lo social, de
la
filosofía crítica y compleja, transformada en un lucrativo negocio y no
en
una herramienta social para toda la humanidad.
Pienso seguir hablando al pedo.
Y espero que mi discurso moleste y sirva para despertar el cambio.
Creo que vivimos al pedo con disfraces que lo disimulan.
Y que soportar la angustia de la incertidumbre, de la inexistencia de
verdades, de todos nuestros dogmas tan bellos, es parte del camino a
recorrer.
Diogenes enfrentó a Alejandro y nos sirve de ejemplo.
Basta de tantas maravillas efímeras y falsas.
La volatilidad es parte de nuestra condición de poetas del corazón y
del
cuerpo.
La materia es la carcel de tu espíritu docil y servil.
Dr. Alejandro Wajner,
un ser gaseoso.
[email protected]
(Buenos Aires, Argentina).
Mayo 22, 2004.
E-mail: [email protected]
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