E
n nuestros paisitos americanos la educación pública agoniza.
El aprendizaje organizado de los jóvenes carece de presupuesto, de
espacios
arquitectónicos adecuados, de motivadores maestros y profesores.
La colonización económico- social y cultural de nuestros pueblos
provoca
este mal.
Los diversos gobernantes cómplices, corruptos y mediocres facilitaron
esta
situación.
Nuestro empobrecimiento generalizado, el incremento de la violencia y
el
miedo, la incertidumbre y la desesperación son algunas de las
condiciones
que disponen este escenario de chatura y miseria del pensamiento y de
la
creatividad.
Aprender no asegura un buen o mejor trabajo.
Ganan mas los que roban y estafan al otro.
Los que mienten. Impera la hipocresía y el deshonor.
Son tiempos de Tango.
De Discepolo y Homero Manzi.
Existimos como Sin Futuro.
Todo está desprestigiado.
Las palabras callan y cambian sus mensajes.
Mutan sus contenidos.
El Ruido, las imágenes y los números aturden los sentidos y colonizan
los
cuerpos.
La masa para ser dominada debe ser mansa y tonta.
Pobre de mentes.
Los del Primer Mundo tienen el conocimiento, sus clases altas estudian
en
cuidadas escuelas y universidades para recoger la herencia de sus
familiares
y antepasados.
Nosotros, desde los sectores populares, vemos como nuestros jóvenes son
preparados en la chatura y vacuidad.
Sin esfuerzo: ¿ Para qué?
Si igual se aprueba.
Sus cabezas quedan vacias, libradas a su propia suerte.
Sin compromisos con los objetos de estudio y con sus semejantes.
El sistema perpetua su maldad en esta cotidianeidad.
Tener un título no asegura un ingreso económico aceptable.
El pensamiento no produce ganancias, en general.
Sirve para concientizar la angustia.
La tontería es la norma social imperante.
Sólo minorías resisten.
Sólo los ricos copian el modelo del Norte.
Los gobernantes necesitan tontos, seres que no cuestionen sus negocios.
Las mafias hieren y matan a sus oponentes.
Quieren cómplices, testigos mudos, sordos y ciegos.
Esta oscuridad es el devenir de la oleada capitalista globalizadora,
conquistadora del universo: su mercado.
Nuestra vela debe ser la creación de Resistentes, de simientes de
esperanza
y porvenir.
Transmitir el amor al conocimiento, su utilidad como herramienta de
cambio.
Somos las alas de la mariposa que provocará el huracán próximo.
Dentro de unos pocos siglos.
Dr.Alejandro Wajner
[email protected]
(Buenos Aires, Argentina).
Mayo 19, 2004.
E-mail: [email protected]
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