L
a tv, la radio y los periódicos evalúan a los médicos por la clase
social
a la que pertenecen y no por su desempeño. Sé nos evalúa por los
rasgos
propios de clase, como la forma de hablar (el acento y la dicción), los
modales, la postura corporal etc. La clase dominante se justifica por
su
capital cultural, este capital se hereda al nacer y consta de tres
estados:
· un estado incorporado al individuo por medio de los hábitos,
· un estado objetivado en bienes culturales ya sean libros,
objetos
de arte, etc. y
· un estado institucionalizado que se expresa claramente en los
títulos escolares.
Estos títulos acreditan la posesión de cierto capital cultural y
fácilmente
son convertidos en mercancía según las leyes actuales del mercado.
Las clases dominantes se sienten justificadas de existir como tales,
sienten
que son de una raza superior lo cual los lleva a un racismo social . El
capital cultural y la posición social naturalizan esta clase de racismo
encubierto, por ende la clasificación que de los médicos hace la clase
mediatica es una discriminación social a todas luces legitimada .
Los hospitales no hace mas que reproducir el orden social existente,
legitima así las diferencias sociales en forma de negación, aunque como
institución opera de manera inconsciente, ya que es tan fuerte la
"enraizada" que esta completamente internalizada y naturalizada.
En nuestros hospitales la disciplina, surge por la necesidad de
clasificar
y castigar conductas. La disciplina es así un diagrama de poder que
individualiza y controla a los pacientes y a los médicos . Su modelo
son
las sociedades carcelarias, cuyo dispositivo de poder es observar y
hacer
sin ser visto. Esto es posible por la vigilancia jerárquica, jefe de
departamento, jefe de residentes, etc, que hace posible vigilar los
actos de
los demas desde el interior de las actividades por la mirada, esta
tiene un
efecto de poder, que pasa por ver al otro sin ser visto.
Los médicos que poseen capital cultural, modales sociales, mayor poder
adquisitivo son los que tienen mayor probabilidades de triunfar y
aquellos
que no poseen estas "cualidades" son los que tienen mayor porcentaje
de
fracaso , aunque esto también en alguna manera es relativo ya que
muchas
grandes celebridades tienen un origen humilde, pero también es cierto
que el
precio que han pagado es muchísimo mas alto que los de clase acomodada
y
esto por si mismo equivale a discriminación.
Es evidente que estos "nuevos" tipos de control devienen de la
globalización
y repercuten de forma directa sobre nuestros hospitales . Lo ideal
seria no
discriminar pero tampoco masificar, una formación para todos con las
mismas
oportunidades, teniendo en consideración los diferentes estratos
sociales y
culturales.
Es difícil pensar en un Hospital independiente del poder político de
turno
. Si desde la cúspide no se vislumbran cambios es necesario que el
cambio
se produzca de abajo como lo demuestra la historia, que todos los
cambios y
revoluciones surgieron con el consenso de los de abajo. No es utópico
creer
que pueda surgir un cambio en la sociedad partiendo desde abajo .
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© ERNESTO ARTURO GUIDOS Copyright 2004
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Dr. Ernesto Guidos
(El Salvador).
Mayo 15, 2004.
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