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E D I T O R I A L
CRITICA MEDICINA®

Argentina, 10 de mayo de 2004.

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MARADONA Y LOS MÉDICOS:
EL ÍDOLO Y LOS MEDIÁTICOS.

Maradona y los médicos: el ídolo y los mediáticos. Una humilde opinión

Dr.Alejandro Wajner(Argentina). Regresar a Página Principal de Editoriales"
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H ay médicos que desarrollan, incrementan y explotan sus recursos teatrales en la relación terapéutica, con fines mercantiles: son los médicos actores.
Aparecen en la T. V., los diarios, las radios detrás de los populares personajes, de la gente famosa refiriéndose a su salud: bienestar psíquico y corporal y a su belleza.
Son, por momentos, la sombra de los conocidos; otras veces, su luz.
Tienen un trabajado aspecto físico, cuidan su estética así como manejan una postura como si tuvieran siempre una cámara delante como un espejo donde modelan las palabras y desarrolan su gestualidad.
Hablan justa y adecuadamente cual locutores para los medios. Desarrollan un guión del parte médico de su ocasional paciente y la multitud observa y escucha su iluminador discurso.
Buenos oradores y a veces, argumentadores, desplazan sus textos por la cuerda floja de los chimentos cual equilibristas mediáticos. La T.V. vende una determinada medicina: salud y estética y ellos suelen ser sus oficiantes que convencen a la masa consumidora y llegan al cielo de la fama con los ídolos populares.

Ahora el genial Maradona es noticia.
Conocido en el mundo como al Papa, amado por millones de seres: un esteta del futbol.
En mi Argentina, el tango se llama Gardel y el futboll: Diego Armando. Nació en un hogar pobre como los muchos que tenemos en América. Su genio deportivo lo llevó a alcanzar una rápida fama como el número 10, el mejor de todas las épocas.
Un guerrero de la pelota, temido por los adversarios. Un verdadero Ulises en la cancha: conductor de su equipo, guía y creador de innovadoras tácticas en su estrategia deportiva.
Un muchacho humilde que sería tal vez hoy, un cartonero, la nueva modalidad de la miseria digna en mi país.
Parece que el éxito devora a su portador: la infancia de carencias económicas y culturales condicionan al genio y lo acompañan toda su vida.
La industria del futboll con sus millones de dólares y euros asesina a sus jugadores y cada tanto los sacrifica en el altar de su ganancia. Diego acompañó su vida con la cocaína, nuestra blanca americana más famosa.
Un grupo de malechores lo rodearon y fueron mutilándolo.
La "vida fácil", el amor y la admiración de la masa lo atraparon. El sistema lo usó, sacó su beneficio y luego lo ayudó a inmolarse, indiferente. Diego cuestionó a los señores del negocio, intentó armar una especie de internacional de jugadores- proletarios y fracasó.
En el circo del espectáculo los jugadores son las víctimas de los leones que los comen. Tuvo un discurso camaleónico, como un cambalache, donde mezcla al Che con Menem, ambos irreconciliables. Uno, ejemplo de coraje y ética , el otro, responsable del fracaso de mi pueblo.

¿Qué médicos tuvo Maradona?
¿Quién lo ayudó a soportar el malestar del negocio del espectáculo y cuidarse de sus mafias?
¿Puede un dios del futboll como Diego escuchar a un simple galeno por más esteta de los medios que sea?
¿ Quién lo aconsejó para despegarse de la coca que le hacía tolerable tanto éxito?
¿ Quién puede con un dios?: otro, acá inexistente.
Sus "amigos en las buenas " lo vincularon con médicos hechos a la medida de la farándula, de esos famosos fugaces y que actuaron como cómplices en la decadencia del ídolo.
No quisieron enfrentarlo. Prefirieron posar para las fotos apareciendo en todos los canales de T.V. y en la mayoría de las radios. Cosecharon fama y cierto poder virtual y desaparecieron hasta otro momento con nuevas víctimas.

La progresiva muerte del mejor número 10 de la historia es seguida por el dolor de su pueblo que él representa. Los humildes del mundo, tristes sufren su inevitable despedida. Su ex- mujer e hijas lo rescatan y pelean por su bienestar.

Un americano fue Dios durante 20 años y alegró a su pueblo que lo amó.
Como nuestros antepasados indios: fue despojado, torturado y asesinado por el sistema, la industria del espectáculo y entretenimento del Primer Mundo.

Dr. Alejandro Wajner
[email protected]
(Buenos Aires, Argentina).

Mayo 10, 2004.

E-mail: [email protected]


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