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edicina: una carrera, con obstáculos, cada vez más larga
En los hospitales públicos porteños se presentaron más de 8 mil
profesionales para ocupar unos 600 cargos. El cuello de botella se
agrava
año a año.
Informe: Julia Tortoriello
La carrera de médico es un parto cada vez más complejo. No basta con
tener
buenas calificaciones para garantizar un futuro; también se necesita
mucha
voluntad, temple y, sobre todo, un carácter pertinaz. Como si se
tratara de
una carrera de supervivencia del más fuerte, los estudiantes que logran
sortear los 7 (o más) años de estudios enfrentan, una vez recibidos, un
obstáculo tanto o más difícil de lo que les llevó conseguir el diploma:
conseguir un lugar para hacer la residencia.
La residencia dura entre 3 y 5 años. Es la especialización de los
médicos y,
por lo tanto, es vital para su futuro. En la práctica, es como un
embudo o
filtro. Por ejemplo, este año, en los hospitales públicos porteños se
postularon 8.668 profesionales de la salud para cubrir las 569 vacantes
disponibles, es decir de cada 100 candidatos sólo 6 obtuvieron un
cargo. Los
exámenes se rindieron el 14 de abril, la semana pasada se conocieron
los
resultados, y para hoy estaban programados los actos de adjudicación de
los
puestos, aunque la entrega de diplomas para las residencias de medicina
básica fue sorpresivamente postergada.
Los médicos que lograron convertirse en residentes cobrarán un sueldo
de
aproximadamente 800 pesos. Para los que no consiguieron el cargo
empieza un
calvario: pueden optar por hacer la residencia como concurrentes, es
decir,
sin cobrar sueldo, para lo cual también hay un número limitado de
vacantes,
o directamente deberán esperar por lo menos un año. El año que viene
tendrán
que optar por intentarlo nuevamente, rendir el examen en un hospital
público
del Gran Buenos Aires (o en uno privado, que es tanto o más difícil).
Según
el Dr. Raúl Antonio de los Santos, Secretario Académico de la Facultad
de
Medicina de la UBA, "las dos terceras partes de los médicos recibidos
aún no
han hecho la residencia".
El problema es que el año que viene se recibirán otros miles de médicos
-son
unos 4.000 por año- que, sumados a los que reinciden en el examen,
forman un
número cada vez más grande de postulantes para un número de vacantes
que
cada año es menor: es como una bola de nieve barranca abajo.
Los hospitales públicos donde se puede realizar la residencia en la
Ciudad
de Buenos Aires son los 35 dependientes del GCBA y dos hospitales
asociados,
el Hospital de Clínicas y el Posadas.
"El examen fue muy áspero", dijo Laura que quedó 1º en el ranking de
residencias para otorrinolaringología. "Estudié 2 meses pero no sabía
si me
había ido bien porque el examen es muy complicado". Sebastián también
rindió
para otorrinolaringología y a pesar de que el examen fue "super
complicado",
también quedó bien ubicado en el ranking.
Canela, de psicopedagogía, dijo a Clarín.com: "nunca se toman cosas que
estén fuera de la bibliografía. Lo que ocurre es que se hacen preguntas
muy
minuciosas de los textos, al punto de que te preguntan lo que vos ni
siquiera pusiste en el resumen".
El panorama en los hospitales privados es más desalentador aún. El Dr.
Grassi, jefe de servicios clínicos del Hospital Austral y miembro de
comité
de residencias de ese hospital dice que hay dos problemas:
"Por un
lado,
estamos formando más médicos de los que el sistema necesita y, por el
otro,
a los que se reciben no les estamos dando las condiciones para que
terminen
su formación. Esta es la peor de las combinaciones." En el Austral este
año
se presentaron 250 médicos para 7 vacantes.
Se trata de profesionales recibidos, médicos, psicólogos, terapistas
ocupacionales y hasta veterinarios que, aunque pueden ejercer,
enfrentan la
frustración de no poder especializarse luego de haber estudiado varios
años.
Personas que quieren formar una familia, irse a vivir solos o,
simplemente,
empezar a pensar su futuro de otra manera. Pero que por ahora sólo
pueden
esperar.
HAY CUATRO EXAMENES SOSPECHOSOS
Denuncian irregularidades en los exámenes de médicos residentes
La Secretaría de Salud porteña decidió postergar la adjudicación de
cargos
en los hospitales públicos, pero no les anulará la prueba de admisión.
La Secretaría de Salud de la Ciudad de Buenos Aires envió hoy a la
Procuración General porteña una denuncia sobre supuestas
irregularidades en
cuatro exámenes para ingresar a la residencia de hospitales de la
jurisdicción. Aunque aseguró que no va a anular la prueba de admisión.
La aclaración de que no se van a invalidar los exámenes y se postergará
por
unos días la adjudicación de cargos por parte de la secretaría de Salud
vino
en respuesta a la angustia de miles de médicos recién recibidos que
rindieron la exigente prueba y temen que les sea invalidada por este
hecho.
El secretario de Salud porteño, Alfredo Stern, derivó la denuncia que
le
llegó acerca de cuatro "inusuales" exámenes para ingresar a la
residencia de
los hospitales públicos, y lo derivó a la Procuración para que elabore
un
sumario.
En los hospitales públicos porteños se presentaron más de 8 mil
profesionales para ocupar unos 600 cargos. En la provincia de Buenos
Aires
hay una cifra similar de vacantes, a la espera de un pequeño porcentaje
de
recién recibidos, de los cuales muy pocos pueden ingresar a un puesto
de
trabajo y formarse en esos centros de salud.
Tras siete sacrificados años de estudios -incluido el último
consistente en
un internado rotatorio por las especialidades y hospitales- apenas 6 de
cada
100 médicos tiene lugar para ingresar a una residencia que se extiende
unos
4 años, en la que cobran un sueldo promedio de 800 pesos por salvar
vidas.
Los exámenes se rindieron el 14 de abril, la semana pasada se
conocieron los
resultados y para hoy estaban programados los actos de adjudicación de
los
puestos, aunque la entrega de diplomas para las residencias de medicina
básica fue sorpresivamente postergada.
EL RANKING FINAL SE CONFECCIONA CON LA NOTA DEL EXAMEN Y EL PROMEDIO DE
LA
CARRERA
Cómo son los exámenes
Por Julia Tortoriello
Este año los exámenes para cubrir los cargos de residencias y
concurrencias
de todos los Hospitales públicos de la Capital Federal, se tomaron el
miércoles 14 de abril. Estos se realizan, anualmente, durante un único
día
en dos turnos (mañana y tarde) y se rinden en las sedes de la Facultad
de
Medicina de la Universidad de Buenos Aires y el Hospital de Clínicas.
El examen consta de 100 preguntas de múltiple choice y los aspirantes
tienen
2 horas y media para hacerlo. Los profesionales pasan meses preparando
este
examen. Tienen bibliografía, provista por la Dirección de Capacitación
y
Desarrollo del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, y pueden echar
mano de
los exámenes de años anteriores para hacer una evaluación de sus
conocimientos.
Después de rendido el examen, cualquier contacto entre la Dirección de
Capacitación y Desarrollo y los postulantes será estrictamente on line
a
través de su página web: www.dircap.org.ar. La página se actualiza
constantemente y la información es muy completa.
Alrededor de las 21.00 hs del día del examen, los candidatos ya pueden
chequear los resultados correctos del multiple choice y conocer la nota
que
obtuvieron en el examen (igual a la cantidad de respuestas correctas
sobre
las cien posibles). De todos modos, ésta es sólo una aproximación ya
que los
puestos son asignados a aquellas personas con mejor ranking. Este se
extrae
de un cálculo entre el puntaje obtenido en el examen y el promedio
obtenido
en la carrera.
En la misma fecha del examen se rinden los de ingreso para la Escuela
de
Técnicos que comprende carreras como anestesiología, instrumentación
quirúrgica, asistentes dentales, radiología, diálisis y
electroencefalografía.
El ranking definitivo se publica en la página de Internet, alrededor de
una
semana antes de los actos de adjudicación de los puestos. En total, no
pasan
más de 20 días entre el examen y la adjudicación de cargos.
ENTREVISTA AL DR. RAUL DE LOS SANTOS, SECRETARIO ACADEMICO DE LA
FACULTAD DE
MEDICINA
Según la UBA, el problema se agrava año a año
¿Cómo es la situación de los residentes?
El problema es que hay demasiados postulantes y escaso número de
vacantes,
las cuales, incluso, están en retracción, porque algunos organismos
como los
hospitales del Gobierno de la Ciudad, que están reduciendo sus plazas
por
falta de presupuesto y por achicarse los servicios. Ortopedia, por
ejemplo,
tiene 12 vacantes en toda la Ciudad, cuando antes tenían tres por
hospital.
De manera que entre los cuatro mil médicos que se reciben anualmente en
todo
el país, más las vacantes que están en retroceso, el problema se va
abismando cada vez más con gente que no puede acceder. La facultad
tiene una
firme decisión de aumentar las vacantes de residentes, pero para eso
hacen
falta, primero dinero, y después lugares.
¿Es indispensable la residencia?
Estamos hablando de médicos que se forman casi tácitamente, y su
formación
se completa en la residencia. Es decir, el curso de pregrado, o sea los
siete años que dura la carrera de medicina son formativos, casi no
alcanzan
para ejercer y requieren el complemento casi indispensable de la
residencia.
De manera que si tenemos vacantes sólo para la tercera parte de los
graduados, tenemos dos tercios de los graduados que no tienen dónde
acceder.
A esto hay que sumarle que el que no consigue entrar este año puede
presentarse el año siguiente y el otro, hasta que desisten por
cansancio.
Esto tiene un agravante, que es que a las residencias, por lógica,
entran
los mejores promedios, los que poseen los mejores antecedentes, y no
acceden
los que contestan peor y los que tienen peores antecedentes, que
serían,
teóricamente, los que más necesitan la residencia. Es decir, los que
menos
habilitación tendrían para pasar a la práctica individual, autónoma.
Ellos
son los que más necesitarían aprender para poder pasar a trabajar como
médicos. Y son los que no entran. Hay que ponerse en el lugar de la
población, que sabe que son médicos que están avalados por un título
que oto
rga la facultad y que directamente los habilita para la práctica, de
los
cuales sólo un tercio hizo la residencia, y el resto no la hicieron.
¿Cómo
hace la gente para protegerse del médico que no tuvo la posibilidad de
capacitarse en una residencia?
¿Corren con ventajas los alumnos de las universidades privadas?
Las privadas tienen un título habilitante, son universidades que están
habilitadas por ley, y sus alumnos se presentan al mismo examen. Las
calificaciones son buenas, ya que las privadas tienen menos alumnos, a
los
cuales tratan más intensivamente y son muy seleccionados.
En las
residencias
concursadas de la facultad o de la municipalidad, se ven cada vez con
más
frecuencia graduados de universidades privadas. Algo que todavía no se
ha
resuelto, es que en algunas facultades de medicina privadas, el
promedio de
calificaciones es muy superior al promedio que tienen las universidades
públicas. Puede ser que tengan mejores alumnos, no lo sabemos, o la
otra
interpretación, que es que sean más generosos con las calificaciones.
En la
UBA hubo una propuesta de bonificar con un punto más en el promedio a
los
alumnos de la propia facultad que se presentaran a residencias de la
Ciudad
de Buenos Aires. Es decir, un plus de calificación. Hubo casos
absurdos,
como el de alumnos que tenían más de 10 de promedio. Un alumno con 9,27
de
promedio, y aparecía con un promedio de 10,27. Hubo protestas de varias
facultades, y de hecho, la provincia de Buenos Aires anuló ese punto.
¿Cómo son las posibilidades de hacer residencias en hospitales
privados?
Son muy variadas, el Italiano es un Hospital excelente, es una de las
opciones que más eligen los postulantes. Y hay otros hospitales
privados, no
voy a decir cuál, donde la residencia es usada como mano de obra
barata,
donde la calidad docente es menor y por consiguiente van los que no
tienen
opción a otros lugares. Si tuvieran que hacer una compulsa estricta no
podrían habilitarse como residencias. Lo que pasa es que nos faltan
tantas,
que un poco se hace la vista gorda con eso.
¿Cómo es la situación en el Interior del país?
El problema es parecido porque también las residencias están en
retroceso,
son costosas. Todas las residencias son costosas porque tienen mucho
tiempo
formativo y es escasa la parte asistencial, es decir la productiva. En
las
grandes ciudades la situación es similares. Desde el punto de vista del
número, no aportaría soluciones.
¿Cuál es la solución a este problema?
La solución es la que usa Canadá, que incorpora a las facultades de
medicina
del país tantos alumnos como vacantes aseguradas de residencia tiene.
De
manera que si uno piensa que la residencia es una formación casi
obligatoria, por no decir obligatoria, del médico en el postgrado
inmediato,
uno debiera asegurarle que así como tienen bancos en el pregrado,
también
deberían tener bancos en la residencia.
¿Cómo se restringe el ingreso?
La solución no es un examen arbitrariamente duro o difícil, sino,
tratar que
haya la cantidad necesaria de vacantes para que los que tengan la
aptitud
para estudiar medicina puedan hacerlo. Lo más lógico sería intentar
convencer a los alumnos que está saturada la plaza de medicina, tanto
en la
formación de pregrado como en el trabajo como médico y, en cambio, en
el
país se necesitan, por ejemplo, ingenieros navales, que no hay. Son
requeridos por las empresas y no hay gente que satisfaga la demanda.
Enviado por Marcelo Colominas,
Chaco, Argentina
Mayo 06, 2004.
E-mail: [email protected]
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