¿ué separa a los sabios del cuerpo de los que consultan por
malestares de
sus organismos?
¿ Es sólo un problema de comunicación y de aprendizaje del vínculo?
¿ O hay más factores y variables?
¿Qué pasa con lo social?:
Las diferencias de clase y de cultura.
El lenguaje, el habla es polisémico.
Una palabra tiene infinitos significados para los que la comparten.
Los gestos también son lenguaje corporal y comparten las mismas
características.
El encuadre del consultorio facilita y obstaculiza la relación, al
mismo
tiempo.
Estar unos minutos, mientras afuera esperan mas seres.
Los médicos hacemos una medicina en comprimidos: un poco de consejos
cada
tantas horas.
Los pacientes traen malestar depositado en sus cuerpos.
Y nosotros, no sabemos escucharlos, mirarlos, entenderlos
complejamente.
Somos seres fragmentados, limitados, con un escaso conocimiento y poca
sabiduría.
Detrás de las guias de diagnóstico y tratamientos, de las
probabilidades que
simplifican la totalidad y la reducen a una concepción lineal, no
dialéctica, pobre, está nuestra personalidad y subjetividad que actua
en la
relación y no es tenida en cuenta por el discurso hegemónico imperante.
Los pacientes parecen pertenecer a otra comunidad, a otro territorio y
están vestidos con otros significados.
Como si estar enfermo provocara un cambio en nuestra subjetividad y en
los
lenguajes corporales y hasta en la oralidad.
Y como si ser médico convocara a otro lenguaje.
Donde dos extranjeros se enfrentan: uno en una silla y el otro, en
otra,
detrás del escritorio.
Nuestra educación ligada al pensamiento y a la cultura del Norte, trata
a el
otro como ellos nos enseñan y aconsejan.
Desconociendo su otredad y cultura particular, globalizándolo con
nuestra
práxis.
Nos preocupamos por lo que sabemos, no siempre, por lo que debemos.
Hay dos Medicinas: la de los que tienen una cobertura- seguro (ricos o
no
tan pobres) y la de la mayoría sin recursos económicos y libradas al
azar y
a la escasa e irregular protección estatal.
Nos preparamos para atender a los primeros, no a la masa abandonada.
Somos satélites del mensaje colonizador del capitalismo avanzado.
Somos indios que simulan ser conquistadores y que atienden a muchos
otros
indios: con dinero o con sólo, con las quejas.
Somos agentes de propaganda de recursos tecnológicos con poco dialogo,
llenos de autoritarismo como fuimos educados.
Dr.Alejandro Wajner
(Buenos Aires, Argentina).
Junio 17, 2004.
E-mail: [email protected]
Critica Medicina –ir Al INICIO de esta Editorial
Regresar a Página Principal