a posición económica facilita, cada vez más, seguir una carrera
universitaria y conseguir un título de graduado.
La mitad de la población es pobre estructural o funcional.
Se debe ocupar de subsistir, de procurarse un mínimo sustento económico
para
comer y vestir.
Utiliza la escasa y mala Salud Pública para vestir su cuerpo con
medicinas.
Apenas concluye la educación primaria y abandona el colegio secundario
para
mendigar, robar, hacer clientelismo político como agente pasivo.
Lo que queda de la clase media trata de ocupar los lugares públicos
educativos para que suis hijos puedan progresar: tener un diploma y
cierta
cultura universitaria.
Saben que no hay muchos puestos de trabajo y que con las profesiones no
se
vive muy bien.
Hay un enorme desempleo y una precaria situación laboral.
Trabajo en negro, subempleo, magros sueldos, irregulares contratos,
etc.
Los sectores ricos tienen sus oficinas educativas para que sus crios
continuen la tradición familiar y perpetuen sus negocios.
Hay hermosas universidades en los lugares privados o donde habitan los
pudientes.
Con sus clínicas privadas de supuestas excelencias.
La Medicina va quedando para los ricos.
El resto es peleado por la clase media empobrecida.
Los jóvenes no ven futuro y adquieren poco compromiso social.
Viven una adolescencia crónica.
La mentalidad mercantil ocupa sus ideales: dinero, posición social y
fama.
Acceso a los privilegios burgueses, al consumo del Primer Mundo.
¿ Cómo crear una nueva juventud?
Con ejemplos éticos cotidianos, con educación creativa y libertaria,
con
acciones amorosas corrientes.
Dr.Alejandro Wajner
(Buenos Aires, Argentina).
Junio 11, 2004.
E-mail: [email protected]
Critica Medicina –ir Al INICIO de esta Editorial
Regresar a Página Principal