l médico que aparta su mente del discurso dominante y hegemónico
imperante,
debe pensar lo no pensado y transitar por amplias zonas de
incertidumbre.
Transformar su ser en un acontecimiento y utilizar su praxis como un
juego
lleno de sorpresas y enigmas.
Pensar con otros ignorados y marginados del discurso imperial
fascinador.
Explorar la sensibilidad e intentar sorprendernos con lo oculto,
excluido
de la realidad.
Nuestro campo de trabajo achica y empobrece la posibilidad creativa en
libertad y alegría: motores del cambio.
Cada vez tenemos menos espacio propio en el gobierno de los cuerpos.
Somos ubicados en posiciones intermediarias de la cadena o circuito
productivo- comercial de la Salud- mercancía.
Tenemos sabios del Norte que nos dicen lo que hay que hablar para
pertenecer
a la corporación médica.
Actuamos en pocos lugares autónomos con los seres necesitados. La
mayoría
pertenecen a estructuras comerciales disfrazadas de medicina, reductos
de
ganancia y prestigio.
Cada vez los sistemas son más jerarquizados y verticales y nuestra
posición
mínima y accesoria.
El poder médico dispone de sus integrantes, faculta el ejercicio de la
medicina y controla la acumulación de beneficios económicos en pocas
manos.
Muchos competimos por migajas del botín.
Empresarios asociados a la industria, dueños de las asociaciones
profesionales.
Junto a sindicalistas y políticos reparten la plusvalía del trabajo y
el
sufrir de la mayoría de los colegas mansos y dóciles.
Debemos crear un nuevo discurso crítico y libertario en Medicina.
Soportar el aislamiento y el rechazo de la mayoría de nuestros
idénticos y
plantar múltiples semillas y nuevas raíces en esta época violenta,
desigual
e injusta de un Mundo con pocos conductores y globalizadores de su
mandato.
"No ser pensados" exige conciencia de las limitaciones, de la
fragilidad que
tenemos y tolerancia para la angustia y desesperación por las
frustraciones
constantes de esta vida.
Y convertir los errores en experiencia para no fracasar.
Este espacio es un humilde intento, nuestro acontecimiento médico entre
tanta mentira e hipocresía. Y ante tantos canallas por doquier
disfrazados,
a veces, de progresistas o reformistas.
Dr.Alejandro Wajner
(Buenos Aires, Argentina).
Julio 7, 2004.
E-mail: [email protected]
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