l rol del médico ha sido el de curar los males corporales para que los
que
acudían y pagaban la consulta, pudieran continuar su existencia.
Siempre estuvimos relacionados con los ricos, con los poderosos.
El desarrollo del capitalismo con el empleo de enormes seres y su
fuerza de
trabajo, necesitó de una Medicina que los cuide para que no entorpezcan
con
la creciente ganancia al enfermar y ausentarse.
Mejores vacunas y alivios en las condiciones de vida son beneficios
secundarios otorgados por el Capital, algunos conseguidos en la
negociación
sindical cuando las utopías eran imaginadas y buscadas.
Los poderosos, sus sabios disponen o pretenden condicionar su futuro y
el de
la humanidad, planificada o caóticamente, para persistir acumulando
beneficios
económicos y políticos.
La Medicina actual industrial, manejada por grandes empresas
farmacéuticas
y tecnológicas que determinan el mercado de la Salud, adapta nuestros
cuerpos para que mejor funcionen y den beneficios.
Pasamos a ser consumidores de drogas medicinales: antiinflamatorios,
analgésicos, antibióticos y psicofármacos están en la punta de la escla
de
ventas.
Grandes poblaciones vulnerables son los ratones de experimentación de
nuevas
drogas para colocar en el Primer Mundo.
La información y cultura médica depende de los dictados de los
norteamericanos y europeos, cómplices con sus sociedades inhumanas y
guerreras, con los que robaron y saquearon nuestros pueblos indígenas y
contemporáneos.
Ellos están sumergidos en este negocio y buscan fama, posición social y
dinero.
Suelen ser empleados de las corporaciones.
La única virtud que tienen es el amor al poder, en todas sus formas.
El médico es un agente de mejoría de los cuerpos agredidos por estas
sociedades injustas y violentas, maltratadoras de la condición humana.
Provoca parcial mejoría de algunos males.
Ayuda a cronificar las molestias, ocasionadas en gran parte por el
sistema
económico- social, durante el seguimiento del paciente y su ingreso en
la
maquinaria comercial- industrial de la salud- mercancía.
Las sociedades reclaman cuerpos ajustados a sus ideales publicitarios y
culturales.
Diversos modelos a copiar con la cirugía, las múltiples opciones
biológicas,
con tal o cualprocedimiento de moda.
Todos creen poder alcanzar y gozar de la belleza o por lo menos, soñar
con
ella.
Juventud eterna o casi...
Belleza remodelable y programable...
Cuerpos de anabólicos y drogas...
El capitalismo médico crea posibles opciones corporales para mucho
público
consumidor.
Nuevas pestes tendrán mejores remedios: primero para los que puedan
pagarlos, luego para casi todos los otros.
El culto a la medicación en reemplazo del diálogo, del pensamiento
reflexivo, de la tolerancia a la soledad y a lafrustración del vivir
facilita las empresas médicas monopolizadas por las corporaciones
industriales.
La magia cambia de ropa y se disfraza de ciencia cómplice con sus
señores y
dueños.
Hay una creencia que las víctimas son capaces de corregir sus males si
siguen los dictados sabios científicos.
Las enfermedades cardiovasculares pueden prevenirse parcialmente con
una
vida diferente.
Los médicos del Norte enseñan que el cambio es individual y no social.
Con dieta adecuada, ejercicio físico y terapias adaptadoras de la
angustia
del vivir podremos evitar las manifestaciones de la ateroesclerosis.
El modo de vida capitalista fabrica obesos, pasivos, angustiados,
solitarios
violentos, fumadores,diabéticos....
Y les tiene alguna cura mágica en poder de la Medicina tecnológica y de
sus
maravillosos fármacos para casi todo.
Los seres adictos buscan en las pastillas lo que no saben ni pueden
alcanzar
de otra manera.
Cada vez ser médico es poseer cierto saber técnico para recetar y
manipular
los cuerpos con recursos tecnológicos.
Nos vamos empobreciendo en el arte y en la filosofía crítica.
Aceptamos las condiciones o perecemos socialmente.
Dr.Alejandro Wajner
(Argentina).
Febrero 23, 2004.
E-mail: [email protected]
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