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E D I T O R I A L
CRITICA MEDICINA®

Argentina, 6 de Febrero de 2004.

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LA JUDICIALIZACIÓN DE LA REALIDAD MÉDICA

¡ Castiguen al médico!

Dr.Alejandro Wajner (Argentina).
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E l progreso de la Medicina hace más complejo su ejercicio basado en la relación paciente- médico pues debe aceptar un convidadode piedra que acomoda su asiento a la misma.

La justicia del acto médico pasa de adivinar, aconsejar y ayudar a cambiar realidades corporales molestas y dolorosas a integrar el ámbito del aparato de la justicia: sus instituciones, reglamentos, leyes y personajes.

Los abogados participan de este vínculo como testigos, fiscales y jueces y cada momento del mismo, su desarrollo diagnóstico y terapéutico es evaluado por ellos desde un campo diferente al nuestro.

El paciente y su grupo social cercano creen tener derecho a vigilar al profesional: su capacidad diagnóstica y terapéutica hasta las modalidades de la relación de salud. El para qué, el por qué y el cómo de la misma.

El ser y su malestar tiene poder de queja sobre su sanador y derecho al castigo.

Es un potencial perseguidor.

Los buscapleitos tienen montado el negocio en la conflictiva y dramática relación paciente- médico.

Quedamos atrapados con un eventual juicio punitorio desde económico, civil a penal y con sanciones en dinero y la inhabilitación social del ejercicio médico.

Debemos contratar nuestros propios abogados y un seguro de mala praxis que teóricamente nos proteja de la beligerancia del malentendido en el vínculo sanitario.

Los abogados alientan a sus clientes, nuestros pacientes, a ganar unos pesos con nosotros.

Esto produce un gasto excesivo e innecesario en estudios y procedimientos diagnósticos y hasta terapéuticos.

El "por las dudas" le pido o hago tal práctica actua reemplazando nuestra identidad y personal estilo.

Cada paciente es un potencial enemigo, un futuro problema judicial.

Quieren hacernos culpables de sus miserias ayudados por inescrupulosos y parasitarios pescadores en río revuelto. Ellos se posesionan un asiento social superior al nuestro y comercian con la conflictiva humana.

Circula en la comunidad un mensaje de deber juzgar y penar a los médicos. Esto hace cada vez más dificil relacionarse con el otro: el paciente con sinceridad, soltura y emoción.

¿Quién juzga a los que nos juzgan?: otros pares o colegas. Y así, la Corporación judicial limpia sus trapos sucios entre ellos defendiendo su impunidad y mancillando la nuestra.

A nosotros de este negocio de los abogados y de la industria de la Salud nos quedan: malestar, disgusto, angustia y vivir la injusticia social.

Cuando un colega cae en desgracia los demás lo abandonan y vive el ostracismo. Se transforma en un muerto viviente, de Apolo a Prometeo encadenado.

La cabeza rueda en este circo social.

Igual, otro del montón lo reemplazará. Y mucha sangre y dolor alegrará a la muchedumbre ávida de violencia, goce y muerte.

¡ El público debe entretenerse, el show debe continuar !

Dedicado al colega H., injustamente castigado.



Dr.Alejandro Wajner (Argentina).

Febrero 6, 2004.

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