olver a casa con nuestra familia luego de participar de un espacio
común de
guardia de urgencias hospitalarias es un problema.
No somos más los mismos que éramos 24 horas atrás.
Regresamos distintos.
Desajustados con nuestra pareja e hijos en los vínculos amorosos.
Intolerantes, violentos, agresivos, apurados, ansiosos, distantes,
anestesiados.
Parecemos volver de otro territorio, de una guerra.
Las miserias humanas y sociales nos atraviesan y modifican.
Somos fieras que deben poco a poco, disminuir su ira, angustia y
violencia.
Hemos atendido muchas historias de fracasos y desencuentros.
Escuchado mentiras vividas como verdaderas.
Visto actores malos y regulares de obras mediocres.
Muchos cuerpos piden que los ayudemos a contar otras ficciones
existenciales.
Que facilitemos el cambio de esas obras imposibles de mejorar.
Que nos hagamos cargo de sus abandonados y negados órganos.
La soledad de la gente acude a la guardia.
Es el último lugar público.
Saben que alguien puede recibirlos y tocarlos.
Buscan a quien poder afectar un tiempo con su queja.
Múltiples tramas nos incluyen.
Las diferentes versiones de la locura nos acarician el ahora y tratan
de
envolvernos el después.
Y nos lastiman.
Algunos colegas disimulan el daño.
Otros muchos carecen de posibilidades de elaborarlo, no tienen un
mínimo
sostén psicológico.
La mayoría se refugia en esta medicina mercantil y recetan.
Interponen entre ellos y la masa furiosa, los pedidos de estudios
médicos o
de fármacos.
Logran tiempo suplementario, tal vez, evitando el knockout.
El ámbito de la guardia no es diferente a la sociedad.
Muchos miserables trabajan como médicos, enfermeros, camilleros,
choferes,
auxiliares o administrativos.
Y toda la chatarra social ingresa.
- "Seres deshumanizados:Pasen y esperen ser atendidos."-
clama el parlante
de bienvenida.
- " Llame al 107 que recibirá una ambulancia con chofer y
médico."- el taxi
sanitario gratuito parte de los hospitales a buscar la carroña
asustada y
agresiva.
Los superhéroes de Hollywood viven en la pantalla de la televisión.
Acá, no están.
" Es así: los buenos mueren."
canta Ataque 77 en Antihumano western
Dr.Alejandro Wajner
(Argentina).
Febrero 5, 2004.
E-mail: [email protected]
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