E
l discurso tecnológico médico da identidad a los cuerpos, pensados
como
máquinas biológicas y como espacios de dominio, control, manipulación y
conducción con diferentes procedimientos y herramientas.
Múltiples cirugías, fármacos e intervenciones cambian e invaden nuestro
organismo.
El poder médico acude a los cuerpos y promueve modelos de belleza y
juventud
al alcance del dinero y de altos sectores sociales.
La salud se compra, no se construye con y durante la manera de vivir la
vida
(calidad de vida).
La Medicina tecnológica ofrece a los cuerpos vacíos de contenidos:
solitarios, miedosos y angustiados; un sentido atravesandolos con su
discurso de imágenes, números y posibilidades.
Da una inserción en el mundo a los humanos alienados por la sociedad,
atrapados por las culturas,da posibilidades y una creencia ficticia de
superación de necesidades.
Que dependen de ella para estar sano: consume sus logros y avances.
Pasan de un estado a otro sin reflexión verdadera, asimilan lo que
ingieren
y penetra en su organismo de manera pasiva y sumisa.
La medicina intenta adueñarse de los seres, colocarse como único saber
para
disponer de ellos.
Vivimos consumiendo remedios para tratar simples alteraciones
corporales,
apurados por la dinámica social y los mensajes manipuladores de
conciencias
y sentidos.
Para tal resfrio, esta pastilla.
Para este estado febril, tales fármacos.
Permanecemos en el mundo consumiendonos.
El saber determina nuestro existir sano.
Y tratamos de obedecer.
Ser como la multitud.
Pertenecer a ella.
(Buenos Aires, Argentina).
Abril 21, 2004.
E-mail: [email protected]
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