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a Medicina como saber y poder sobre los cuerpos crece (influenciada)
junto
al desarrollo del capitalismo industrial monopolista y globalizador,
apropiador y constructor de un Mundo como mercado único.
La creación de complejos instrumentos de imágenes y su validación con
los
métodos matemáticos- lógicos constituyen parte de la actualidad médica
en el
Primer Mundo.
Las imágenes tienden a demostrar la nueva mirada clínica del orden/
desorden
de los órganos de los seres y su interpretación estar normatizada por
juntas
de notables/ sabios médicos y por guias y manuales actualizados.
El crecimiento de la industria del entretenimiento y manipulación
cultural
del cine, la televisión, las computadoras y los nuevos instrumentos
multimedios convence a la sociedad con su verdad y certeza.
Poco a poco estos reemplazan el pensamiento y modelan el discurso
médico.
Pasamos de la semiología con los sentidos a las máquinas de imágenes y
números y del clínico al técnico especializado en fragmentos del
cuerpo.
Para cada mirada tecnológica hay guias de interpretación y tratamiento.
El médico es reemplazado por los instrumentos de la industria de la
Salud.
Queda como un mero objeto técnico.
La alienación del capitalismo atrapa a la medicina: al paciente y al
médico.
Las cosas disponen la certeza y veracidad discursiva clínica.
El profesional es un repetidor de consignas, un traductor de imágenes y
un
cumplidor de normas de actuación terapéutica.
Los seres miedosos, vacíos del capitalismo medicalizan sus relaciones
objetales.
Cada vez hablan menos y usan más cosas y objetos para llenar sus
vínculos.
Cada vez más tóxicos, repetidores de consignas, menos reflexivos y
creativos.
La tecnología es la actual ideología del capitalismo industrial y
mercantil
que impulsa una medicina apolítica y neutra, cómplice silenciosa del
negocio
con los cuerpos.
Lo visible y lo enunciable del espacio del cuerpo: las miradas y
lenguajes
están mediatizadas por imágenes y números y un discurso del saber/poder
médico mercantil.
Las cosas y las palabras del cuerpo afirman la estructura y los
sistemas del
capitalismo desarrollado.
La masa del público pide, necesita imágenes, dibujos, fotos de sus
dolencias
y números que actuen como códigos de identidad social.
Y a los médicos como agentes de intermediación entre la industria y los
consumidores de Salud- mercancía.
Nuestra manera de ver está generada en las máquinas de diagnóstico.
Nuestra manera de decir, normatizada por el discurso basado en la
primacía
de los números por sobre el deseo, la formación histórica de las
sociedades
y su producción de cuerpos y sujetos pasivos y consumidores.
El sujeto en queja es reducido a fotos o películas, es pensado como
máquina
corporal neutra, biológica, ahistórica y asocial.
Y es envuelto con muchos números y probabilidades, azares del
organismo.
Los clínicos desaparecerán para quedar equipos técnicos de fragmentos
de
saber orgánico.
En los congresos médicos van predominando la fundamentación
economicista de
la Medicina, lo farmacológico, las tecnologías de reemplazo de la
clínica y
las ideas biológicas, cual rompecabezas a armar.
Lo social va desapareciendo.
Quedan cuerpos pensados y tratados como máquinas manipulables.
Dr. Alejandro Wajner
(Buenos Aires, Argentina).
Abril 8, 2004.
E-mail: [email protected]
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