P
ensar los cuerpos como máquinas biológicas, agregarles diversos
remedios y
manipularlos con múltiples procedimientos creados , distribuidos y
comercializados por las empresas industriales de la Salud, verdaderas
corporaciones tecnológico- financieras- culturales es una de las bases
en la
medicalización de las relaciones sociales humanas, de su vincularidad
tóxica
con objetos y cosas para cubrir el vacío y la soledad existencial que
padecen.
Curar los cuerpos en queja, devolverles la Salud, ayudar a recobrarla
es
atravezarlos con un proyecto autónomo y personal que implica
aprendizaje ,
una conciencia del sentir, incorporación de los sentidos, tolerancia
del
dolor, la frustración y las pérdidas.
Devolver el cuerpo a la sociedad, a su historia, a su comunidad de
afectos y
relaciones que le otorgan pertenencia e identidad.
Superar la pasividad del dolor, la angustia y la impotencia de la
situación
de enfermedad hacia la creatividad de un ser activo, ayudado por la
organizaciones e instituciones de su comunidad terapéutica de la
Salud:
médicos, enfermeros, auxiliares.
Transitar la ciencia con el arte de la cura.
Sacar al sujeto controlado por la máquina industrial de la Salud,
proveerle
elementos de autonomía y reflexión.Renovarlo.Incorporar el deseo, el
juego,
la alegría, la sexualidad y el amor.
El cuerpo enfermo parece dominar al sujeto con su sintomatología y
lenguaje
que la comunidad terapéutica debe y puede interpretar: humanizar las
demandas y requerimientos, cuidarlo y protegerlo, "tenderle una mano al
caído".
La desgracia actual puede pasar a una esperanza próxima con múltiples
trabajos terapéuticos y colectivos.
Una dialéctica que tiene el Conocer, el Querer y el Poder cambiar desde
el
sujeto con la ayuda de los otros: sabios y cuidadores de él.
La Medicina es un tema social y político de los cuerpos y sus
relaciones.
La actual reducción, fragmentación y neutralidad- apolítica que
padecemos:
pacientes y médicos es la consecuencia de la deshumanización y vacío
antropológico que produce el capitalismo triunfante, la razón
tecnológica y
su pretención de cuerpos- mercados de ganancias y de una salud-
mercancía.
Llenarlos con discursos de imágenes y números vacíos es parte de la
metodología colonizadora en uso y perpetuación que asistimos.
La industria vende remedios a cuerpos dominados para consumirlos y los
médicos somos pasivos intermediarios en esta cadena mercantil
imparable, por
ahora.
La medicina puede ser un hecho educativo, una posibilidad de cambio.
Dr. Alejandro Wajner
(Buenos Aires, Argentina).
Abril 5, 2004.
E-mail: [email protected]
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