un espacio creativo con reflexiones críticas para construir la Medicina Social.
E-mail para contactarnos _________________________________________________________
E D I T O R I A L
CRITICA MEDICINA®

2 de Enero de 2004.

E-mail: [email protected]

COSTUMBRES ARGENTINAS:
corrupción y disimulo.

Dr.Alejandro Wajner (Argentina).
Regresar a Página Principal de Editoriales"
___________________________________________________________

U na de nuestras más importantes costumbres son la corrupción y su simulación.
Tomar lo público como bien privado y disfrazar el robo con discursos.
El hospital es un lindo ejemplo que no suele estudiarse en los trabajos de Salud Pública pues no conviene molestar a los que nos pueden premiar.

Hospital- retrete

En cualquier espacio del mismo la gente que lo ocupa: rompe, destruye, golpea y roba sus instalaciones, sus paredes, sillas, materiales hasta sus integrantes son objeto de pequeñas y constantes vejaciones. Parece que es el lugar adecuado para expulsar toda la miseria de los seres, todo lo oculto, lo malo, feo y peor.
Así cada uno expresa su violencia y agrede lo que es un bien público.
Ensucia, maltrata, descuida, rompe y si puede: roba lo que puede. El espacio público hospitalario es un baño donde expulsamos toda nuestra inmundicia y excrementos.
A nadie le importa su conservación y cuidado para seguir siendo algo común a los que lo visitan y actuan en él.

Cada sector de seres organizados repite a su manera y posibilidad esta acción agresiva.
Vuelca la violencia social en un espacio de cuidados y tratamientos de gente que padece males corporales.
El lugar recibe lo que trata de curar.
La arquitectura de la Salud es tratada como retrete privado.
Es que los seres humanos seguimos siendo animales salvajes, miedosos y agresivos aunque nos disfracemos con las palabras y mostremos imágenes aceptadas por la media, por el sentido común.

Los negocios
Introducción (perdón!)

¿Quién no tiene algún negocio en el Hospital?
Los simuladores científicos usan los pacientes como ratones de laboratorio para obtener algún monto de prestigio o beneficio ante los otros colegas o con los laboratorios de fármacos.
Hay colegas que son paseados, vestidos y reciben monedas o premios de las corporaciones medicinales.
Otros usan el lugar para conseguir puestos políticos, alcanzar algún banco público donde recibir aplausos y ganancias.
Hay quienes consiguen pacientes para sus consultorios privados. O los que comercian con la educación médica y arman empresas domesticadoras de mentes o lugares de enseñanza de lo aprobado por los sabios del primer Mundo.
Y los que consiguen puestos en las sociedades científicas y de ahí...a la Fama:
mejores lugares en la medicina privada, relaciones carnales con las corporaciones, viajes y paseos con el dinero de los socios y las ganancias de los que consumen pastillas sanadoras o herramientas curadoras.
Y la proyección en los medios: entrevistas, programas de TV, etc.
Y a atender a los ricos y a lo más alto de la sociedad.
Y a seguir hablando...si nos pagan por hacerlo!
Nos aplauden e invitan a todos los mejores lugares.
Aquellos que nacimos de familias pobres saltamos hasta acariciar el techo...que nos permiten los que mandan.
Muchachos: esta Medicina del negocio es maravillosa!
Nos llenamos de palabras vacías y de monedas en los bolsillos.

Cada vez que alguien habla, deberíamos pensar quién paga su discurso, quién mantiene su apariencia.
Varios colegas son reales empresarios de su propio negocio en esta Medicina.

Por eso los médicos no estamos organizados como trabajadores de la Salud:
¿a quién le conviene?
Cuando varios se benefician es porque muchos les otorgamos nuestro trabajo- valor.
Nos entrenan en ser avestuces y ocultar el pensamiento crítico en la tierra- mierda de nuestras miserias humanas.

Continua....



Dr.Alejandro Wajner (Argentina).
31 de Diciembre, 2003.

E-mail: [email protected]


Critica Medicina –ir Al INICIO de esta Editorial


Regresar a Página Principal

Hosted by www.Geocities.ws

1