E
sta noche de "año nuevo" estuve con mis hijos hablando en el comedor, hasta la alta noche, en la sala una lámpara con sus respectivas telas de araña brillaba con suavidad y en la casa los objetos, alentados por el ruido de los morteros , surgieron en medio de la oscuridad para decirnos sus nombres: silla, plato, mesa.
En la madrugada, ya solo , sali a contemplar el cielo de diciembre recorrido por luces de bengala, a lo lejos un palido resplandor de las noches infinitas del "año nuevo" temblaba sobre mi cabeza. El humo de la polvora lo envolvia todo, casas, iglesias, la ciudad entera . En la madrugada el silencio , pero ¿por que el silencio si el volcan y los cerros mantienen los ojos abiertos?, ¿por que el silencio si el presente acecha en su guarida como el enebro o la luna ?
Dr. Ernesto Arturo Guidos, El Salvador
Enero 5, 2004.
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