T
he myth of the cholesterol: the egg or the hen?
What does it kill more beings: the cholesterol or the social injustice?
The
war or the obesity? The hunger or the diabetes?
The humanity's two thirds suffer of wars and of injustice, they live in
the
poverty and in the exclusion, had by religions and diverse magic. The
Medicine hegemónica of the First World, opulent and accumulator of the
international surplus, worries about the bodies of the inhabitants of
its
societies and it tries to adapt them to them. The manipulation, the
mental
and sensorial, cultural control - industrial and mercantile to that are
subjected the passive consumers facilitate several of their illnesses
and
corporal setbacks: the obesity, the sedentarismo, the diabetes, the
mental
illness, the arterial hypertension, the addictions to diverse
substances:
from the remedies, the tobacco, the drinks lines and alcoholic until
the
heavy drugs, for example.
The doctors of the First World prepare the bodies from their clients to
the
compass of the industrial command, the one that manages the market of
the
Health in their diverse facets and areas: from the direct or indirect
grants
to the most noted colleagues, of the support to their societies and
their
writings and congresses until the preparation of the societies to
consume
and to buy their technological products and pharmacists with the direct
or
indirect propagandas, the television sale and by all possible means of
entertainments, frying the doctors.
The current scientific paradigms are associated with the corporations
and
with the advanced capitalist pattern of society. The scientists work
for
them, in general. They are the creators of the warring machineries to
dominate to the other ones, to the rest of the World. The science
always
depended on the powerful ones and it grew like productive force with
the
capitalism. The illustration, the positivism, the empiric thoughts,
behaviorists don't question to their patterns and existence
posibilitadores.
At the moment the Medicine tries to dominate the inflammatory
ateroesclerosis and the associate tromboembolia and it outlines the
topic of
the level (quantity and quality) of cholesterol like object to
manipulate.
The industrial society causes many ateroesclerosos, beings that make
sick
and they stop to take place that should be replaced by others. Then new
pharmacological tools appear. Some impede the intestinal absorption,
others
modify the hepatic metabolism of the same one. And they lower the
levels of
cholesterol, without changing the life aterogénica. Magic pills adapt
passive and subjected beings to the Capital voráz and warrior with the
medical complicity. Our lives dedicate time to consume biological
manipulators to continue taking place or consuming the social garbage.
The
science helps to that the unjust and inhuman system its growth
continued and
it guarantees its productivity. We fill with pills and we continue
being
mice of the social laboratory.
The cholesterol covers the obedience of the Medicine and its complicity
with
the wars and the world injustice. It kills more any war, the hunger,
the
exclusion of a minimum portion of well-being. We have from example to
our
current Indians, the Africans, subjected by the Europeans. Poor, sick,
full
with recoverable pests, driven for corrupt and criminals associated
with the
empires, subjected by the magic religions and inhabitants of the
humanity's
prehistory. Many of our American towns live in the misery and the
future
lack, while their educated classes and something rich, they dream of
imitating to the empires and their idealized societies.
Our
politicians,
managers, religious and military they facilitate this reality, they are
hyenas that live off remains or carrion of our society without history.
And,
us, as doctors, it is hour that we question the evidences and
certainties of
the Capital, to help the humanity to build better societies and active
bodies.
Dr.Alejandro Wajner
==========
el mito del colesterol
Date: Mon, 16 Aug 2004 15:32:07 -0300
El mito del colesterol: ¿el huevo o la gallina?
¿Qué mata más seres: el colesterol o la injusticia social?
¿La guerra o la obesidad?
¿El hambre o la diabetes?
Los dos tercios de la humanidad padecen de guerras y de injusticia,
viven en la pobreza y en la exclusión, revestidos por religiones y
magias
diversas.
La Medicina hegemónica del Primer Mundo, opulento y acumulador del
excedente
internacional, se preocupa por los cuerpos de los habitantes de sus
sociedades y trata de adaptarlos a ellas.
La manipulación, el control mental y sensorial, cultural- industrial y
mercantil a que son sometidos los consumidores pasivos facilita varias
de
sus enfermedades y contratiempos corporales: la obesidad, el
sedentarismo,
la diabetes, la enfermedad mental, la hipertensión arterial, las
adicciones
a diversas sustancias: desde los remedios, el tabaco, las bebidas colas
y
alcohólicas hasta las drogas pesadas, por ejemplo.
Los médicos del Primer Mundo preparan los cuerpos de sus clientes al
compás
del mandato industrial, el que maneja el mercado de la Salud en sus
diversas
facetas y áreas: desde las subvenciones directas o indirectas a los más
prestigiosos colegas, del apoyo a sus sociedades y a sus escritos y
congresos hasta la preparación de las sociedades para consumir y
comprar sus
productos tecnológicos y farmacéuticos con las propagandas directas o
indirectas, la venta televisiva y por todos los medios de
entretenimientos,
salteando a los médicos.
Los paradigmas científicos actuales están asociados con las
corporaciones y
con el modelo capitalista avanzado de sociedad.
Los científicos trabajan para ellos, en general.
Son los creadores de las maquinarias guerreras para dominar a los
otros, al
resto del Mundo.
La ciencia siempre dependió de los poderosos y creció como fuerza
productiva
con el capitalismo.
La ilustración, el positivismo, los pensamientos empíricos,
conductistas no
cuestionan a sus patrones y posibilitadores de existencia.
Actualmente la Medicina trata de dominar la ateroesclerosis
inflamatoria y
la tromboembolia asociada y plantea el tema del nivel (cantidad y
calidad)
de colesterol como objeto a manipular.
La sociedad industrial provoca muchos ateroesclerosos, seres que
enferman y
dejan de producir, que deben ser reemplazados por otros.
Entonces nuevas herramientas farmacológicas aparecen.
Algunas impiden la absorción intestinal, otras modifican el metabolismo
hepático del mismo.
Y bajan los niveles de colesterol, sin cambiar la vida aterogénica.
Mágicas pastillas adaptan seres pasivos y sometidos al Capital voráz y
guerrero con la complicidad médica.
Nuestras vidas dedican tiempo a consumir manipuladores biológicos para
seguir produciendo o consumiendo la basura social.
La ciencia ayuda a que el sistema injusto e inhumano continue su
crecimiento
y garantiza su productividad.
Nos llenamos de pastillas y seguimos siendo ratones del laboratorio
social.
El colesterol tapa la obediencia de la Medicina y su complicidad con
las
guerras y la injusticia mundial.
Mata más cualquier guerra, el hambre, la exclusión de una mínima ración
de
bienestar.
Tenemos de ejemplo a nuestros actuales indios, los africanos, sometidos
por
los europeos.
Pobres, enfermos, llenos de pestes corregibles, conducidos por
corruptos y
delincuentes asociados con los imperios, sometidos por las religiones
mágicas y habitantes de la prehistoria de la humanidad.
Muchos de nuestros pueblos americanos viven en la miseria y la falta de
futuro, mientras sus clases educadas y algo ricas, sueñan con imitar a
los
imperios y a sus idealizadas sociedades.
Nuestros políticos, empresarios, religiosos y militares posibilitan
esta
realidad, son hienas que viven de restos o carroña de nuestra sociedad
sin
historia.
Y, nosotros, como médicos, es hora de que cuestionemos las evidencias y
certezas del Capital, para ayudar a la humanidad a construir mejores
sociedades y cuerpos activos.
Dr.Alejandro Wajnerel mito del colesterol
Date: Mon, 16 Aug 2004 15:32:07 -0300
El mito del colesterol: ¿el huevo o la gallina?
¿Qué mata más seres: el colesterol o la injusticia social?
¿La guerra o la obesidad?
¿El hambre o la diabetes?
Los dos tercios de la humanidad padecen de guerras y de injusticia,
viven en la pobreza y en la exclusión, revestidos por religiones y
magias
diversas.
La Medicina hegemónica del Primer Mundo, opulento y acumulador del
excedente
internacional, se preocupa por los cuerpos de los habitantes de sus
sociedades y trata de adaptarlos a ellas.
La manipulación, el control mental y sensorial, cultural- industrial y
mercantil a que son sometidos los consumidores pasivos facilita varias
de
sus enfermedades y contratiempos corporales: la obesidad, el
sedentarismo,
la diabetes, la enfermedad mental, la hipertensión arterial, las
adicciones
a diversas sustancias: desde los remedios, el tabaco, las bebidas colas
y
alcohólicas hasta las drogas pesadas, por ejemplo.
Los médicos del Primer Mundo preparan los cuerpos de sus clientes al
compás
del mandato industrial, el que maneja el mercado de la Salud en sus
diversas
facetas y áreas: desde las subvenciones directas o indirectas a los más
prestigiosos colegas, del apoyo a sus sociedades y a sus escritos y
congresos hasta la preparación de las sociedades para consumir y
comprar sus
productos tecnológicos y farmacéuticos con las propagandas directas o
indirectas, la venta televisiva y por todos los medios de
entretenimientos,
salteando a los médicos.
Los paradigmas científicos actuales están asociados con las
corporaciones y
con el modelo capitalista avanzado de sociedad.
Los científicos trabajan para ellos, en general.
Son los creadores de las maquinarias guerreras para dominar a los
otros, al
resto del Mundo.
La ciencia siempre dependió de los poderosos y creció como fuerza
productiva
con el capitalismo.
La ilustración, el positivismo, los pensamientos empíricos,
conductistas no
cuestionan a sus patrones y posibilitadores de existencia.
Actualmente la Medicina trata de dominar la ateroesclerosis
inflamatoria y
la tromboembolia asociada y plantea el tema del nivel (cantidad y
calidad)
de colesterol como objeto a manipular.
La sociedad industrial provoca muchos ateroesclerosos, seres que
enferman y
dejan de producir, que deben ser reemplazados por otros.
Entonces nuevas herramientas farmacológicas aparecen.
Algunas impiden la absorción intestinal, otras modifican el metabolismo
hepático del mismo.
Y bajan los niveles de colesterol, sin cambiar la vida aterogénica.
Mágicas pastillas adaptan seres pasivos y sometidos al Capital voráz y
guerrero con la complicidad médica.
Nuestras vidas dedican tiempo a consumir manipuladores biológicos para
seguir produciendo o consumiendo la basura social.
La ciencia ayuda a que el sistema injusto e inhumano continue su
crecimiento
y garantiza su productividad.
Nos llenamos de pastillas y seguimos siendo ratones del laboratorio
social.
El colesterol tapa la obediencia de la Medicina y su complicidad con
las
guerras y la injusticia mundial.
Mata más cualquier guerra, el hambre, la exclusión de una mínima ración
de
bienestar.
Tenemos de ejemplo a nuestros actuales indios, los africanos, sometidos
por
los europeos.
Pobres, enfermos, llenos de pestes corregibles, conducidos por
corruptos y
delincuentes asociados con los imperios, sometidos por las religiones
mágicas y habitantes de la prehistoria de la humanidad.
Muchos de nuestros pueblos americanos viven en la miseria y la falta de
futuro, mientras sus clases educadas y algo ricas, sueñan con imitar a
los
imperios y a sus idealizadas sociedades.
Nuestros políticos, empresarios, religiosos y militares posibilitan
esta
realidad, son hienas que viven de restos o carroña de nuestra sociedad
sin
historia.
Y, nosotros, como médicos, es hora de que cuestionemos las evidencias y
certezas del Capital, para ayudar a la humanidad a construir mejores
sociedades y cuerpos activos.
Dr.Alejandro Wajnerel mito del colesterol
Date: Mon, 16 Aug 2004 15:32:07 -0300
El mito del colesterol: ¿el huevo o la gallina?
¿Qué mata más seres: el colesterol o la injusticia social?
¿La guerra o la obesidad?
¿El hambre o la diabetes?
Los dos tercios de la humanidad padecen de guerras y de injusticia,
viven en la pobreza y en la exclusión, revestidos por religiones y
magias
diversas.
La Medicina hegemónica del Primer Mundo, opulento y acumulador del
excedente
internacional, se preocupa por los cuerpos de los habitantes de sus
sociedades y trata de adaptarlos a ellas.
La manipulación, el control mental y sensorial, cultural- industrial y
mercantil a que son sometidos los consumidores pasivos facilita varias
de
sus enfermedades y contratiempos corporales: la obesidad, el
sedentarismo,
la diabetes, la enfermedad mental, la hipertensión arterial, las
adicciones
a diversas sustancias: desde los remedios, el tabaco, las bebidas colas
y
alcohólicas hasta las drogas pesadas, por ejemplo.
Los médicos del Primer Mundo preparan los cuerpos de sus clientes al
compás
del mandato industrial, el que maneja el mercado de la Salud en sus
diversas
facetas y áreas: desde las subvenciones directas o indirectas a los más
prestigiosos colegas, del apoyo a sus sociedades y a sus escritos y
congresos hasta la preparación de las sociedades para consumir y
comprar sus
productos tecnológicos y farmacéuticos con las propagandas directas o
indirectas, la venta televisiva y por todos los medios de
entretenimientos,
salteando a los médicos.
Los paradigmas científicos actuales están asociados con las
corporaciones y
con el modelo capitalista avanzado de sociedad.
Los científicos trabajan para ellos, en general.
Son los creadores de las maquinarias guerreras para dominar a los
otros, al
resto del Mundo.
La ciencia siempre dependió de los poderosos y creció como fuerza
productiva
con el capitalismo.
La ilustración, el positivismo, los pensamientos empíricos,
conductistas no
cuestionan a sus patrones y posibilitadores de existencia.
Actualmente la Medicina trata de dominar la ateroesclerosis
inflamatoria y
la tromboembolia asociada y plantea el tema del nivel (cantidad y
calidad)
de colesterol como objeto a manipular.
La sociedad industrial provoca muchos ateroesclerosos, seres que
enferman y
dejan de producir, que deben ser reemplazados por otros.
Entonces nuevas herramientas farmacológicas aparecen.
Algunas impiden la absorción intestinal, otras modifican el metabolismo
hepático del mismo.
Y bajan los niveles de colesterol, sin cambiar la vida aterogénica.
Mágicas pastillas adaptan seres pasivos y sometidos al Capital voráz y
guerrero con la complicidad médica.
Nuestras vidas dedican tiempo a consumir manipuladores biológicos para
seguir produciendo o consumiendo la basura social.
La ciencia ayuda a que el sistema injusto e inhumano continue su
crecimiento
y garantiza su productividad.
Nos llenamos de pastillas y seguimos siendo ratones del laboratorio
social.
El colesterol tapa la obediencia de la Medicina y su complicidad con
las
guerras y la injusticia mundial.
Mata más cualquier guerra, el hambre, la exclusión de una mínima ración
de
bienestar.
Tenemos de ejemplo a nuestros actuales indios, los africanos, sometidos
por
los europeos.
Pobres, enfermos, llenos de pestes corregibles, conducidos por
corruptos y
delincuentes asociados con los imperios, sometidos por las religiones
mágicas y habitantes de la prehistoria de la humanidad.
Muchos de nuestros pueblos americanos viven en la miseria y la falta de
futuro, mientras sus clases educadas y algo ricas, sueñan con imitar a
los
imperios y a sus idealizadas sociedades.
Nuestros políticos, empresarios, religiosos y militares posibilitan
esta
realidad, son hienas que viven de restos o carroña de nuestra sociedad
sin
historia.
Y, nosotros, como médicos, es hora de que cuestionemos las evidencias y
certezas del Capital, para ayudar a la humanidad a construir mejores
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Dr.Alejandro Wajner
"Los sueños actuales pueden ser próximas realidades"
"Los sueños actuales pueden ser próximas realidades"
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