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La palabrita m�gica del Internet es �GRATIS! Del mismo modo, la palabrita milagrosa de Dios es �GRATIS! Durante los cuatro mil a�os de historia recogida en la Biblia, �qui�n se salv� por obras? La respuesta es contundente: �NADIE! �Qui�n cumpli� con la ley de Mois�s? Ning�n ser humano, excepto JESUCRISTO, quien es el Hijo de Dios. Cristo pudo cumplir con la Ley por la sencilla raz�n de que es un ser humano perfecto. La Ley no es para salvar a nadie, sino, m�s bien, para que conozcamos el pecado y nuestra condici�n miseriosa ante los ojos tres veces santos de Dios (Romanos 3:20). Digo �miseriosa� si reconocemos nuestros pecados en Ad�n y Eva, en nosotros mismos aqu� y ahora, y los que potencialmente podemos cometer. El que no reconoce su pecado no es �miserioso�, sino, aunque parezca vulgar decirlo, es una persona �miserable� ante los ojos divinos, pues ofende a Dios a cada rato con su arrogancia y coraz�n no arrepentido. El miserioso recibe gracia y paz y salvaci�n; mientras que al miserable s�lo le espera la ira sagrada de Dios si no se arrepiente a tiempo, aunque despu�s del castigo remedial ser� tambi�n salvo (I Timoteo 4:10; Tito 2:11; Romanos 5:18). �Y qu� significa arrepentirse? Eso mismo: Cambiar de mente. �Y qu� es cambiar de mente? Simplemente es darse cuenta de lo que estoy diciendo. Es dejar de una vez y por todas de tratar de auto-justificarnos ante Dios mediante nuestras obras, las cuales son trapos de inmundicia para Dios (Isa�as 64:6; Romanos 3:9-24). Una vez que dejamos vanamente de establecer nuestra propia justicia y aceptamos la justicia de Dios que es en Cristo Jes�s, entonces ya hemos pasado de muerte a vida y tenemos vida eterna gratuita (Juan 5:24).
�Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como p�rdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jes�s, mi Se�or, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo, y ser hallado en �l, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe.� Reina Valera Revisada (1960), (Sociedades B�blicas Unidas). |
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