Una
Declaración Formal a los
Cristianos Basado en el libro bíblico de Malaquias
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Hace alrededor de 2400 años, un profeta de Dios, Malaquias, escribió para traer al entendimiento a los Israelitas que de una u otra forma se habían desviado del camino trazado por Dios. Sus palabras al igual que todo el resto de la Biblia es de nuestro interes y aplicación y por esto seria bueno y prudente el reexaminar el ultimo libro del Antiguo Testamento o Escrituras Hebreoarameas.
Malaquias comienza con la expresión “Una declaración formal”, lo
que indica que el asunto es bastante serio(1)
y nos informa inmediatamente que Jehová nos dice “Los he amado” y ustedes
han dicho: ‘¿De que Manera nos has amado?’” (2). Realmente las pruebas del amor de Dios por Israel eran gigantes y sin
embargo ellos decidieron esconder sus ojos, desde la escongencia de Jacob en ves
de Esau, hasta la protección a lo largo de toda la historia de la nación de
Israel, hacia pocos años que habían recibido la bendición de la reconstrucción
de los muros de Jerusalén que habían sido destrozados por los Babilonios en
586 a. E. C. Hoy, algunos cristianos nos comportamos igual, al ver el avance de
los inicuos, sin recordar la parábola de Jesús sobre la buena semilla y la
mala hierva(3),
olvidando a la
vez que hemos sido escogidos como el pueblo de Dios, como sus nación santa en
ves de a Israel desde el momento en que ellos rechazaron al Mesías, Jesucristo,
y que decir de la bendición de que con toda la oposición que tuvieron los
santos escritos que nos conducen a la Salvación(4) sobrevivieron hasta nuestros días y que Dios a provisto embajadores de
Buenas Nuevas para que nosotros pudiéramos tener el mensaje de salvación de
Cristo. Y aun Mayor el dar a su Hijo para que pudiéramos tener vida realmente. “Y ustedes han dicho: “¿De
que manera hemos despreciado tu nombre?”. “[Al]
Presentar sobre mi altar pan contaminado.” Malaquias
1: 6-8 Acércalo, por favor, a tu gobernador. ¿Se
complacerá él en ti, o te recibirá bondadosamente?, Ha dicho Jehová de los
ejércitos.
Dios es nuestro Padre y como tal provee para los que son suyos(5) al darnos, sol, aire, lluvias y estros tres junto a los relámpagos
mantienen la tierra fértil y productiva para que sus hijos, justos e injustos
puedan vivir(6).
Y sin embargo debemos preguntarnos ¿Realmente honramos a nuestro Padre
Celestial como se le debe? ¿Realmente le tenemos temor piadoso, es decir, un
temor a desagradarle o hacer lo que es incorrecto para así hacerle sentir
orgulloso de ser nuestro Padre(7)?
O por el contrario lo despreciamos al dar un servicio contaminado poniendo en
primer lugar las cosas seglares y del mundo en vez de la alimentación de su
mesa, su santa palabra la Biblia y la oración constante. Dando un servicio de
sacrificio a medias o sin el deseo real de servir.
Piense por un momento en su Jefe superior, en su puesto de trabajo, si se
le asigna, como empleado que es, una tarea o trabajo especifico para hacer en un
determinado tiempo, que haría su
Jefe si usted al realizar sus funciones las hace a medias, sin concluir sus
tareas en el tiempo asignado de acuerdo a sus circunstancias ¿Le mantendría en
el trabajo o le hacharía de allí? La respuesta es obvia. Entonces recordemos
que alguien mayor es a quien servimos y Él exige una devoción exclusiva.
Si actuamos amorosa y decididamente a favor de Dios y su nombre y lo que
ese nombre significa, no tendremos lo que se describe en Malaquias 1:12 y 13: “Pero ustedes me están profanando al decir: ‘La mesa de Jehová es algo contaminado, y su fruto es algo que debe despreciarse, su alimento’. Y han dicho: ‘¡Mira! ¡Que aburrimiento!’, Y han hecho que se le resople –ha dicho Jehová de los ejércitos--. Y han traído algo arrancado, y al cojo y al enfermo; si, lo han traído como dádiva. ¿Puedo complacerme en ello de mano de ustedes?”, Ha dicho Jehová.
O más aun seria injusto de nuestra parte si tenemos las fuerzas para dar
un buen servicio y no hacerlo, pues la maldición de Malaquias 1:14 podría
venir sobre nosotros. “Y maldito es el que actúa astutamente cuando existe en su hato un animal macho, y hace un voto y sacrifica uno arruinado a Jehová. Por que yo soy un gran Rey –ha dicho Jehová de los ejércitos--, y mi nombre será inspirador de temor entre las naciones.” Nuestras responsabilidades como ministros de Dios
Jesucristo como sumo sacerdote que fue representado por todos los
sacerdocios anteriores, como mensajero del pacto, cumplió su función profética
descrita en Malaquias 2:5-7: “En cuanto a mi pacto, resulto estar con
el, [uno] de vida y de paz, y seguí dándolos a el, con temor. Y el continuo
temiéndome; si, debido a mi nombre el mismo se sobrecogió de terror. La ley
misma de la verdad resulto estar en su boca, y no se hallo injusticia en sus
labios. En Paz rectitud anduvo conmigo, y muchos fueron aquellos a quienes hizo
volver del error. Porque los labios de un sacerdote son los que deben guardar el
conocimiento, y la ley es ola que la gente debe buscar de su boca; porque es el
mensajero de Jehová de los ejércitos.”
Pero todo aquel sacerdote o en nuestro caso ministros de las buenas
nuevas que no cumple con su función, a saber, un temor reverente al nombre
santo de Dios, Jehová, el hablar y enseñar siempre la verdad para asi
practicar la justicia, haciendo volver a los hombres del error e introduciéndolos
a la paz de Dios con rectitud, mostrándoles el conocimiento exacto de la verdad(8),
entonces Malaquias nos informa que nos tocaría al no cumplir cuando dijo: “Y ahora este mandamiento es para ustedes, oh sacerdotes. Si no quieren escuchar, y si no quieren poner en el corazón el dar gloria a mi nombre –ha dicho Jehová de los ejércitos--, ciertamente maldeciré sus bendiciones. Si, hasta he maldecido la [bendición], porque no están poniéndolo en el corazón. Malaquias
2:1y 2 Ahora
bien nosotros como parte de esa nación santa, cristianos que seguimos las
pisadas de Cristo con mucho cuidado y atención(9) debemos copiar el ejemplo del
mensajero del pacto, Jesús, y no atraernos la maldición de Dios, al incumplir
con nuestros deberes ministeriales. Cuidemos
Nuestra limpieza moral Hoy
vemos un alejarce del hacer lo correcto, y vemos los divorcios y el adultero por
doquier. ¡Cristianos, entren en Razón!, su Dios les habla por medio del
profeta Malaquias: “Y
esta es la segunda cosa que ustedes hacen, [lo que resulta en que] se cubra de
lagrimas el altar de Jehová, con lloro y suspiro, de modo que ya no hay un
volverse hacia la ofrenda de dádiva o
un complacerse [en nada] de mano de ustedes. Y ustedes
han dicho:’¿A causa de que?’. A causa de esto: de que Jehová mismo ha dado
testimonio entre ti y la esposa de tu juventud, con la cual tu mismo has tratado
traidoramente, aunque ella es tu socia y la esposa de tu pacto. Y hubo uno que
no lo hizo, porque tenia lo que quedaba del espíritu. ¿Y que buscaba ese? La
descendencia de Dios. Y ustedes tienen que guardarse respecto a su espíritu, y
con la esposa de tu juventud que nadie trate traidoramente. Porque el ha odiado
un divorciarse –ha dicho Jehová de los ejércitos--. Y tienen que guardarse
respecto a su espíritu, y no deben tratar traidoramente.” Malaquias
2: 13-16 Hoy
vemos como el versículo 17 del capitulo 2 de Malaquias tiene un fiel
cumplimiento, hoy hasta supuestos llamados “cristianos” apoyan cosas
detestables a Jehová y las aprueban como buenas, la homosexualidad, la libre
unión, el divorcio, el adulterio, el robo, la violencia. Si, hoy muchos dicen
“lo malo es bueno”; y hasta le damos entrada en nuestros hogares por medio a
la televisión, las películas, las telenovelas, etc., que auspician este estilo
de vida alejado de Dios y muchos de los que lo hacen dicen ser o llamarce
cristianos. |
Una
gran limpieza del pueblo de Dios.
“¡Miren!,
envío mi mensajero, y el tiene que despejar un camino delante de mi. Y súbitamente
vendrá a Su templo el Señor verdadero, a quien ustedes buscan, el mensajero
del pacto en quien se deleitan. ¡Miren! Ciertamente vendrá”, ha dicho Jehová
de los ejércitos. “Pero
¿Quién estará soportando el día de su venida, y quien será el que se
mantendrá en pie cuando él aparezca? Por que él será como el fuego de un
refinador y como la lejía de los lavanderos. Y tendrá que sentarse como
refinador y limpiador de plata y tendrá que limpiar a los hijos de Levi; y
tendrá que clarificarlos como oro y como plata, y ellos ciertamente llegaran a
ser para Jehová personas que presenten una ofrenda de dádiva en justicia y la
ofrenda de dádiva de Juda y de Jerusalén realmente será agradable a Jehová,
como en los días de mucho tiempo atrás y como en los años de la antigüedad. Y
ciertamente me acercare a ustedes para el juicio, y ciertamente llegare a ser
testigo veloz contra los adúlteros, y contra los que juran falsamente y contra
los que actúan fraudulentamente con el salario del trabajador asalariado, con
la viuda y con el huérfano de padre, y los que apartan al residente forastero,
mientras que no me han temido”, ha dicho Jehová de los ejércitos. “Porque
yo soy Jehová; no he cambiado. Y ustedes son hijos de Jacob; ustedes no se han
acabado. Desde los días de sus antepasados ustedes se han desviado de mis
disposiciones reglamentarias y no las han guardado. Vuelvan a mí, y yo
ciertamente volveré ustedes”, ha dicho Jehová de los ejércitos. Malaquias
3: 1-7 Se
acerca el tiempo en que veremos la Señal del Hijo del Hombre, sentado en su
trono para ejecutar juicio, el mensajero del pacto, con fuego refinara y con lejía
limpiara para que los que están sirviendo correctamente sean declarados justos.
Dios mismo servirá de testigo a favor de la causa de los justos y acusación
directa de los injustos. ¿Y nosotros de que lado estaremos? Estas
palabras se parecen al momento en que Nuestro Señor Jesucristo dijo, “¿Cuándo
el hijo del hombre vuelva, hallará la fe en la Tierra?” (10),
Realmente cuantos seremos los que estemos firmes y podríamos aguantar ese día,
esa llegada para juicio. ¿Cuantos estarán lo suficientemente limpios como para
que se nos muestre misericordia y bondad y Dios de un buen testimonio nuestro? Ahora
bien ¿Cómo podremos volver y vivir? Puesto que tenemos conocimiento, pero tal
vez nos hemos desviado, ¿Qué hacer para volver?. Y Jehová nos contesta y
dice: “Ustedes me están robando” o en otras palabras, dejen de robarme(11).
Pero ¿Qué le robamos? Y Él dice:
“la décima parte y sus contribuciones”. Hoy
los cristianos no estamos bajo la ley de Moisés y como cristianos nada nos dijo
Jesús o sus apóstoles que nos mantenga en obligación de dar diezmos. Entonces
¿Cómo nos aplican estas palabras? Los cristianos le debemos servicio sagrado a
Dios y Él nos da tiempo, que tanto es el tiempo de calidad que ofrecemos a
Dios. La semana tiene 7 días que suman 168 horas cuantas de esas horas
invertimos en Dios, cuanto tiempo le dedicamos a la comunicación con Él por
medio a la oración, cuanto al estudio de su palabra, cuanto a comunicar su
mensaje a otros. Dios nos hace una invitación a que lo probemos: Traigan
todas las décimas partes al almacén, para que llegue a haber alimento en mi
casa; y pruébenme, por favor, en cuanto a esto –ha dicho Jehová de los ejércitos--,
a ver si no les abro las compuertas de los cielos y realmente vacío sobre
ustedes una bendición hasta que no haya mas carencia.”. Malaquias
3:10. ¿Que
beneficios tenemos de aportar tiempo suficiente y de calidad para Dios? Esto: --“Y Ciertamente reprenderé
por ustedes al devorador, este no les arruinara el fruto del suelo, ni les
resultara sin fruto la vid del campo”. Malaquias
3:11 --“Y todas las naciones tendrán
que pronunciarlos felices, porque ustedes mismos llegaran a ser una tierra de
deleite”. Malaquias 3:12 Con
el paso de los años y las expectativas personales que ha veces no se dan como
quisiéramos o deseáramos, nos llega el desanimo y pudiéramos decir: “ De
ningún valor es servir a Dios y ¿qué provecho hay en que hayamos guardado la
obligación a el, y que hayamos andado contristados por causa de Jehová de los
ejércitos?”. Malaquias 3:14, 15. Pero que error fuera que nos cansáramos de servir, de amar y adorar a nuestro Dios y Padre Celestial, el Soberano del Universo, Jehová. Por que el no se olvida de los que practican la justicia: En
aquel tiempo los que estaban en temor de Jehová hablaron unos con otros, cada
uno con su compañero, y Jehová siguió prestando atención y escuchando. Y un
libro de recuerdos empezó a ser escrito delante de el para los que estaban en
temor de Jehová y para los que pensaban en su nombre. “Y
ciertamente llegaran a ser míos –ha dicho Jehová de los ejércitos— en el
día en que produzca una propiedad especial. Y ciertamente les mostrare compasión
a su hijo que le sirve. Y ustedes
ciertamente verán de nuevo la distinción entre uno justo y uno inicuo, entre
uno que sirve y uno que no le ha servido.” Malaquias
3:16-18.
Nuestro
Premio El
Día de Jehová se acerca inexorablemente, inequívocamente, e indistintamente,
por ello 2 Pedro 3: 11, 12 nos dice: “Puesto que todas estas cosas así han de
ser disueltas, ¡qué clase de personas deben ser ustedes en actos santos de
conducta y hechos de devoción piadosa, esperando y teniendo muy presente la
presencia del día de Jehová!” “Porque,
“miren”, viene el día que esta ardiendo como el horno, y todos los
presuntuosos y todos los que hacen iniquidad tienen que llegar a ser como
rastrojo. Y el día que viene ciertamente los devorara –ha dicho Jehová de
los ejércitos.” Malaquias
4:1 Nuestro servicio a Dios tiene un regalo asegurado, por lo tanto corramos de tal modo que lo alcancemos y tendremos en nosotros la bendición de Dios descrita por el Profeta: Y
ustedes los que están en temor de mi nombre el sol de la justicia ciertamente
brillaran, con curación en sus alas; y realmente saldrán y escarbaran el suelo
como becerros engordados. “Y
ustedes ciertamente pisotearan a los inicuos, porque ellos llegaran a ser como
polvo debajo de sus plantas de sus pies en el día en que voy a actuar”, ha
dicho JEHOVA de los ejércitos. Malaquias
4: 2,3 (1) Malaquias 1:1 (2) Malaquias 1:2 (3) Mateo 13:24-30 (4) 2 Timoteo 3:15 (5) 1 Timoteo 5: 8 (6) Mateo 5:45 (7) Proverbios 27:11 (8) Malaquias 2:5-7 (9) 1 Pedro 2:21 (10) Lucas 18:8 (11) Malaquias 3:8 ______ Henry Montas Promotor Mundial del Cristianismo Simple |
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