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CISCO


Como yo me iba metiendo mas y mas cada dia en esto de nuevo, y mi marido lo veia, y ademas el sabe que son mi pasion de siempre, pues un día, me dijo que si comprabamos uno para nosotros, que ese en realidad no era nuestro qeu era de su primo y que ademas tantos para montar en el caballo pues así teniamos 2 y ellos montaban el suyo y nosotros en nuestro.

Por supuesto, claro que sí, y alla fuimos a la busca del anunci ode venta de caballos. Pero tambien justo a la vez Montse la mujer del primo me estaba diciendo que porque no comprabamos uno a medias, para las dos, la verdad que lo ibamos a hacer pero Juan Carlos (mi marido), pues dijo con toda razón la verdad, que no ibamos a encontrar ningun caballo que fuera aceptable para las dos, porque si comprabamos uno que pudiera montar ella yo me aburriria y si comprabamos uno para mi ella no podria montarlo, tenia razon, asi qeu optamos por no comprar a medias, sino buscar uno para mi sola.

Mirando por internet un día veo uno que me pareció estupendo, era un caballo bayo de 8 años, campeado , muy bonito, manso (eso decia jajajja), en fin que el caballo estaba en un pueblo de Avila y allí fuimos, su entonces dueño se llamaba Fernando y el dia que quedamos con el casualmente también nevaba, cuando llegamos le llamamos y el venia con el caballo por el campo, totalmente sudado, parecia que llevaba encima la gran paliza y asi se lo dije, el dijo que no pero que iba a decir.

Nos fuimos a una especie de patio con paredes de ladrillo donde me puse a probar el caballo, primero el me mostro como trotaba y galopaba incluso lo paro y se puso depie en su maravillosa montura western, para que yo viera que el caballo ni se movia para nada.

Bien, hasta el momento me parecia divino, y despues monte yo igualmente el caballo no se movió, troté, galopé, todo, lo único y asi se lo dije es que el cabalo solo sabia ir a una mano, por ejemplo a la izquierda y  a la derecha ya no sabia galopar ni nada , por supuesto nada de hacer circulos, el chico dijo que es que picadero nunca habia hecho, que solo campo, bien, eso no m e importaba , ya lo haria.

Compramos el caballo por el precio de 1800 euros, nos lo llevaron,  y todo fenomenal hasta que el chico se fue y vimos que el caballo no se parecia en nada al que probamos en Avila, su caracter no tenia nada que ver, ahora era un caballo nervioso y desconfiado.

Como nosotros tenemos los caballos sueltos en prado pues claro la historia de coger el caballo cada vez que querias montar era como casi 1 hora, para poder cogerlo, asi que habia que calcular y llegar mucho antes porque si no no montabas.

Montado era estupendo sin embargo, un poco cabezota pero estupendo sobre todo en el campo que era su habitat digamos, no solia asustarse de las cosas, aveces , muy pocas veces, lo hacia, lo malo era pie a tierra era un desconfiado redomado, algo le habrian hecho.

Un día me dió el torrazo de mi vida, no se que narices le pasó, pero el caso es que me estaba subiendo, y ya tenia la pierna por encima de su lomo a punto de sentarme , cuando salió corriendo como un diablo, cada vez corria mas, yo intentaba sujetarme como podía porque claro con la pierna a medio poner en su sitio y el culo fuera de lugar pues la verdad que muy buen equilibrio no llevaba, pero seguía intentando sentarme bien ganar el equilibrio y parar el caballo, pero cada vez iba peor en vez de mejorar, asi que decidí tirarme del caballo, como no veia por donde iba me tire, sí, pero lo hice en una piedra gigante, una enorme roca que había en el centro del prado, y ahí caí de cabeza, el caballo siguio su camino, y mi cabeza no sabia donde estaba, un montón de sangre, mucha, yo asustada me he roto la cabeza por favor, estaba muy mareada, Juan Carlos vino corriendo, y me cogió porque yo me caia del mareo, yo pensaba que era del golpe en la cabeza.

Antes de irnos al médico le hice coger el caballo para volver a subir en el, iba a hacerlo yo, pero cuando me disponía a ello no pude, me mareaba, entonces le dije que lo hiciera él, que en el caballo había que montar ya, porque sino quedaría con una mala lección, aunque solo fuera subirse y bajar, pero habia que hacerlo, asi que lo hizo y eso que el pobre entonces solo habia montado en serio como 5 veces.

Nos fuimos al médico que confirmo que mi mareo no era de la cabeza, sino de las cervicales, y que tenia un esguince o luxación cervical o algo así muy fuerte, y tan fuerte que me duró 9 meses, entre la baja y la rehabilitación que yo pense que me iba a quedar mareada como un pato para siempre porque no se me quitaba nia  tiros y mira que hice rehcbilitación. Al final me recupere, pero claro es una lesion que queda para siempre y de vez en cuando pues me duele bastante y me mareo algo.
 
 

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