C�sar Vallejo
DESNUDO EN BARRO

Como horribles batracios a la atm�sfera
suben visajes l�gubres al labio.
Por el Sahara azul de la Substancia
camina un verso gris, un dromedario.

Fosforece un moh�n de sue�os crueles.
Y el ciego que muri� lleno de  voces
de nieve. Y madrugar, poeta, n�mada,
al crud�simo d�a de ser hombre.

Las Horas van febriles, y en los �ngulos
abortan rubios siglos de ventura.
�Qui�n tira tanto el hilo; qui�n descuelga sin piedad nuestros nervios,
cordeles ya gastados, a la tumba!

Amor� Y t� tambi�n. Pedradas negras
se engendran en tu m�scara y la rompen.
�La tumba es todav�a
un sexo de mujer que atrae al hombre!                        
LOS DADOS ETERNOS

Dios m�o, estoy llorando el ser que vivo;
me pesa haber tom�dote tu pan;
pero este pobre barro pensativo
no es costra fermentada en tu costado;
t� no tienes Mar�as que se van!

Dios m�o, si t� hubieras sido hombre,
hoy supieras ser Dios;
pero t�, que estuviste siempre bien,
no sientes nada de tu creaci�n.
Y el hombre s� te sufre: el Dios es �l!

Hoy que en mis ojos brujos hay candelas,
como en un condenado,
Dios m�o, prender�s todas tus velas, y      jugaremos con el viejo dado...
Tal vez �oh jugador! al dar la suerte
del universo todo,
surgir�n las ojeras de la Muerte,
como dos ases f�nebres de lodo.

Dios m�o, y esta noche sorda, oscura,
ya no podr�s jugar, porque la Tierra
es un dado roido y ya redondo
a fuerza de rodar a la aventura,
que no puede parar sino en un hueco,
el hueco de la inmensa sepultura.
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ESPERGESIA

Yo nac� un d�a
que Dios estuvo enfermo.
Todos saben que vivo,
que soy malo; y no saben
del diciembre de ese enero.
Pues yo nac� un d�a
que Dios estuvo enfermo.

Hay un vacio
en mi aire metaf�sico
que nadie ha de palpar;
el claustro de un silencio
que habl� a flor de fuego.
Yo nac� un d�a
que Dios estuvo enfermo.

Hermano, escucha, escucha...
Bueno. Y que no me vaya
sin llevar diciembres,
sin dejar eneros.
Pues yo nac� un d�a
ue Dios estuvo enfermo.

Todos saben que vivo,
que mastico ...Y no saben
porque en mi verso chirr�an,
oscuro sinsabor de fer�tro,
luyidos vientos
desenroscados de la Esfinge
preguntona del desierto...

Todos saben...Y no saben
que la Luz es t�sica,
y la Sombra gorda...
Y no saben que el Misterio sintetiza...
que �l es la joroba
musical y triste que a distancia denuncia
el pa�s meridiano de las lindes a las Lindes.

Yo nac� un d�a
que Dios estuvo enfermo,
grave.
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