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Entrevista
con Antonio Saca
Lafitte
Fernández
El Diario de Hoy
Tony
Saca entra como una tromba en
una oficina en la que le
esperan algunos de sus
principales amigos y
colaboradores.
Está
sonriente. Eso no es extraño
en él: siempre está de buen
humor.
Se sienta en un sillón y,
privadamente,comenta algunos números
de encuestas que encargó su
partido.
En
cada una de ellas se repite lo
que, publicamente, se escuchó
hace algunos días: es el
favorito, está a la cabeza de
las preferencias políticas.
Sus
colaboradores examinan,
alegremente los números.
“No hay que confiarse. Mucho
menos atenerse. Si hemos
trabajado duro para lograr
estas cifras, debemos laborar
el doble para ganar en la
primera vuelta”, les dice.
Alguien
le pone sobre su mesa el menú
de un restaurante cercano.
“Quiero un típico salvadoreño”,
instruye a un mujer el
candidato que, durante los últimos
nueve meses, perdió una
veintena de libras.
Mientras
llega el almuerzo, Saca
trabaja. Parece que nunca
acaba. Dicen que tiene un
vigor especial para el
trabajo. Facilmente, deja atrás
a cualquiera.
Algunos
de sus colaboradores le
mencionan la existencia de
pequeñas dificultades.
Tony
las examina con rapidez.
Sugiere el camino que debe
seguirse para resolverlas.
Parece
que no quiere que los
problemas le aniquilen la
imaginación que necesitan los
iniciado en la política como
él.
Las soluciones que recomienda
son prácticas. Escucha,
disecta el problema y luego
propone. Sabe que, en tiempos
de paz, no hay Napoleones. No
forma parte de su personalidad
imponer nada ni asumir
posiciones de fuerza.
Saca se comporta- ese caluroso
mediodía- como en los tiempos
en que intentaba construir sus
empresas donde la necesidad se
transformaba en una virtud
ganadora.
Todas
las soluciones que propone están
relacionadas con la organización
de hechos futuros. Uno de
ellos es escoger el sitio
donde realizarán las fiestas
de una victoria que está
seguro de alcanzar.
Frente
a sus colaboradores toma otra
decisión: si logra la
presidencia de la República,
el próximo lunes compartirá
las primeras horas de la mañana
con dos periodistas que
siempre están en franca
competencia: Jorge Hernández
y Mauricio Funes.
Primero
irá a Canal 4. Cuarenta y
cinco minutos después estará
en canal 12.
Esa
medida es un adelanto sobre la
forma cómo Saca pretende
construir las relaciones con
los periodistas: abierto a
todos y predispuesto a
escuchar las críticas que se
le planteen con franqueza.
“Soy
periodista y lo menos que
puedo hacer es respetar a
todos”, asegura.
Pregunta:
¿Ganará en primera vuelta?
Respuesta:
Todo nuestro trabajo estuvo
enfocado para ganar, estas
elecciones, en primera o
segunda vuelta. La decisión
la tienen los salvadoreños.
P:
¿Qué recompensa tendría el
país si gana en primera
vuelta?
R:
Se ahorrará mucho dinero,
evitamos la zozobra y
reativaremos la economía,
inmediatamente. Lo mejor sería
que una votación masiva
resuelva, este domingo, la
votación en primera vuelta.
P:
¿Están listos y afinados los
planes de su partido para el
domingo?
R:
Estamos listos. Serán 70 mil
personas los integrantes de
todos los diferentes equipos.
Otras 50 mil personas se
dedicarán a la defensa del
voto. La logística para
transporte, alimentación y
otras necesidades están en
orden.
P:
¿La preocupa que el día de
las elecciones se produzcan
actos de violencia?
R:
Las condiciones están dadas
para una elección alegre en
medio de un ambiente cívico.
La policía tiene planes de
seguridad. El Ejército se
incorpora. La fiscalía hará
su parte y el Tribunal de
Elecciones ha corregido los
problemas: la mesa está
servida para que los salvadoreños,
en familia, salgamos a votar
el domingo. eso sí: aunque
soy favorito, no estamos ni
atenidos ni confiados. La única
forma de salvar esta
democracia es ir a votar.
P:
¿Si usted gana, será
generoso en la victoria?
R:
Quiero ser humilde. Si el país
me elige, no lo hará para que
sea prepotente. Quieren que
busque la armonía social. .
Para que me siente con todos
los salvadoreños. Ser
generoso significa abrir
puertas, abrir los brazos para
recibir a todos los sectores.
Todos juntos debemos construir
una agenda mínima de puntos
que nos permita sacar adelante
el pais.
P:¿Hablará
con Shafick Handal? ¿Qué le
pedirá al FMLN?
R:
Espero hablar con Shafick. Sus
dirigentes también deben
tener claro que si me eligen
presidente tendré el deseo,
la voluntad y la paciencia
para lograr un entendimiento
con todos. Estaré sentado en
la mesa de la gobernabilidad
para que hablemos del futuro
del país con toda
responsabilidad.
P:¿Sobre
qué bases debe darse ese
entendimiento?
R:
Se debe entender que estar
listo para el entendimiento no
significa que voy a
coogobernar. Tampoco estoy
dispuesto a ceder en los
principios en los que creo.
Estoy listo para hablar con
Shafick, con Rodolfo Parker,
con Rubén Zamora, con Héctor
Silva y con todos aquellos que
quieran, definitivamente, que
construyamos el futuro juntos.
P:
¿Qué está dispuesto a
cederle al FMLN?
R:
Tengo el tiempo y la paciencia
para que empecemos a hablar de
una agenda mínima. En esa
agenda, cada uno puede
encontrar 10 puntos. Yo les
pediría que avancemos en
cinco puntos en los que
estemos de acuerdo y dejemos
lo más difícil para hablar,
posteriormente. Y no hablo sólo
del FMLN. Quiero hablar con
todos los sectores políticos.
Voy a pedirle a los
expresidentes y al actual
presidente que me acompañen y
me ayuden. Es gente que tiene
experiencia. Me pueden
asesorar. Los consejos de los
expertos siempre serán
bienvenidos.
P:
¿Entonces el diálogo se
extiende a toda la oposición?
R:
El país es viable en la
medida que entendamos que
todos somos necesarios y que
debemos entendernos.
P:
¿Y si el FMLN decide alzar el
garrote contra tí?
R:
Si fracasan los primeros diálogos,
vamos a volver a dialogar. Si
vuelven a fracasar, vamos a
volver a dialogar. Y si de
nuevo fracasan, estaré
dispuesto a volver a dialogar.
No quiero cerrar, nunca, la
instancia del diálogo. Eso sí:
el país debe darse cuenta
sobre quién tiene voluntad
para resolver los problemas.
Yo voy a denunciar, en su
momento, si no encuentro esa
voluntad en la oposición.
P:
¿Pedirá una tregua para que
lo dejen gobernar? ¿Un año?
¿Seis meses?
R:Más
que tregua les pediré que no
convirtamos las decisiones
legislativas en decisiones
politiqueras o que sólo
sirvan para golpear al nuevo
presidente. Tampoco que sólo
sirvan a sus interes
partidarios. Creo que en el
primer año de mi gobierno- si
los salvadoreños me eligen-
debemos tratar de entendernos.
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