Qué no es creatividad
Sylvia J. Figueroa, www.geocities.com/creanimate123
Algunos autores advierten sobre no confundir creatividad con otros términos, que aunque estén relacionados, no representan lo mismo. Por ejemplo, en el articulo “Creativity in Young Children”, Moran (1988) indica que la creatividad no es sinónimo de inteligencia ni de talento. Citando a Wallach, explica que la creatividad y la inteligencia son independientes una de la otra, pues alguien muy creativo puede o no ser muy inteligente. Coincide en esta perspectiva Hausner (2000), quien añade que “no hace falta ser un genio para ser creativo, se es creativo cuando se puede responder ingeniosamente, no sólo cuando se crea una invención espléndida”. Por su parte, Elizabeth McClellan (1985), como parte de la definición de talento, incluye la creatividad enlazándola a la habilidad intelectual y la memoria. Además, la relaciona con la motivación, la destreza física, la adaptabilidad social y la sensibilidad estética. Es común la creencia de que la creatividad es para la solución de problemas, pero Higgins (2000) no lo considera así, pues, según él, para solucionar el problema se busca eliminarlo, pero con la creatividad se toma acción para crear algo con la situación dada.
Por otro lado, Hausner (2000) también aclara que la creatividad no es un producto ni la respuesta “correcta”, sino una “forma particular de abordar la vida misma”. Tampoco es un proceso mágico o místico, sino que “nuestro cerebro está concebido para la creatividad”. Este autor identifica uno de los mitos más comunes respecto a las personas creativas: “que todos los individuos creativos son inconformistas raros que no saben controlar sus gastos ni vivir sin meterse en problemas”; en realidad, las personas creativas desafían el status quo creando, no siendo un estorbo y, en muchos casos, llevan una vida normal. Pabón (2001) identifica otros mitos sobre la creatividad y aclara cuál es la realidad tras cada uno. Uno de los mitos es que “la creatividad es el resultado de procesos espontáneos e intuitivos sobre los cuales no tenemos ningún control”. Pero, en realidad, “la creatividad es el resultado de procesos mentales que pueden iniciarse de forma deliberada”, según Pabón. Otro mito es que “la creatividad es un asunto de actitud”, pero “la actitud es sólo uno de los elementos en el modelo de la creatividad”, según aclara Pabón.
Referencias:
Hausner, Lee, y Jeremy Scholosberg. (2000). Enseña a tu hijo a ser creativo.
Barcelona: Ediciones Oriro. S.A.
Higgins, Marilyn, y James Morgan. (2000). The Role of Creativity in Planning the
‘Creative Practitioner’”. Base de datos en línea. Disponible en EBSCOhost,
Academic Search Elite, AN: 3339138.
McClellan, Elizabeth. 1985. Defining Gifttedness. Base de datos en línea. Disponible
en Digests, Eric, ED262519.
Moran, James D. III. (1988). Creativity in Young Children. Base de datos en línea.
Disponible en Digests, Eric, ED306008.
Pabón Marrero, Ulises. (2001). Creatividad organizacional: cómo alcanzar logros
extraordinarios por vía de la creatividad y la innovación. Quality for Business
Success Inc.