Tiempo prep: 15
min (más 30 minutos en heladera, opcional), más tiempo de congelación
Raciones: 1 litro de helado
Ingredientes:
Para la crema:
Para terminar de montar el helado
Elaboración tradicional del helado
de vainilla y galletas Oreo

Comenzamos preparando una crema. En un cazo
antiadherente, ponemos a cocer 125 ml de leche, la nata con el azúcar y la
vaina de vainilla. Aparte, en la leche que hemos reservado disolvemos la maizena, y añadimos las yemas de huevo batidas. Cuando la
mezcla que tenemos al fuego hierva, retiramos, sacamos la vaina de vainilla y añadimos
a la preparación anterior. Volvemos a poner a fuego medio, removiendo sin parar
hasta que espese. Retiramos del fuego y dejamos enfriar, tapando con papel film
para que no le salga costra.
Cuando la crema esté fría, montamos con un batidor
de varillas los 250 ml de nata (que deberá estar muy fría), y lo mezclamos con
cuidado con la crema pastelera haciendo movimientos envolventes. Introducimos
en un recipiente adecuado y metemos al congelador. Cuando pase una hora,
sacamos el helado del congelador y batimos. Volvemos a llevar al congelador, y
repetimos la misma operación otras dos veces más. La última vez, antes de
volver a guardar en el congelador, agregamos las galletas troceadas, y
repartimos bien en el helado. Llevamos al congelador, y sacaremos unos 15
minutos antes de consumirlo. Este proceso de sacar y batir el helado se hace
para evitar la cristalización del mismo, a lo que también ayuda la cantidad de
materia grasa y azúcar que se le añade al helado.
Si disponéis de heladera, una vez preparada la
crema y montada y mezclada la nata, volcamos la mezcla con cuidado en la
heladera, y programamos 30 minutos. Cuando falten 5 minutos para terminar,
agregamos las galletas troceadas. Llevamos al congelador, y sacamos unos 15
minutos antes de consumirlo.

Ingredientes:
Preparación:
En un bol mezclamos los yogures con el cacao y el
azúcar. Ponemos en la heladera junto con la mitad del brownie
en trocitos.
Una vez listo, pasamos a un recipiente adecuado, le
añadimos el resto del brownie y llevamos al
congelador.
También se puede hacer sin heladera, teniendo la
precaución de batir el helado cada hora durante las dos o tres primeras horas
tras meterlo en el congelador, con el fin de romper los cristales de hielo.