Proyecto CRA en el Uruguay:
Aciertos y Dificultades
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Lic. Grisell De León |
Lic. Rosario Nogués |
Lic. Myriam Fernández |
Lic. Adriana Normey
Rico |
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Escuela de Biblitecología y Ciencias Afines Universidad de la República Oriental del Uruguay |
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Montevideo, Uruguay
RESUMEN
La presente investigación abarca las
características que tenían los CRA, creados por el Consejo de Educación
Primaria, de las escuelas públicas de Montevideo durante el año lectivo
1995. Se realizó un trabajo de campo en
64 escuelas, que según el CEP, poseían CRA y que representan un 27,9% del
total. Las herramientas para relevar la
información fueron un formulario dirigido a los encargados del CRA, y dos
entrevistas, una para los maestros y otra para los alumnos. (Se entrevistó a tres maestros y a nueve
niños por escuela, respectivamente). El
análisis de los datos arrojó en general los siguientes resultados: lugares
físicos inadecuados; carencias de material bibliográfico y audiovisual;
servicios limitados a los usuarios; personal no capacitado y falta de
identificación de los maestros del centro educativo con los objetivos del CRA.
Se determinan las siguientes propuestas: asignación
de recursos humanos y económicos; reestructuración organizativa; creación de
unidades intermedias orientados por bibliotecólogos y maestros, que oficien de
nexo entre la Unidad Central y los CRA, cumpliendo funciones de planificación y
coordinación entre las escuelas,
asesoría y apoyo a los encargados, constituyéndose en un centro de
recursos para los docentes. Se resalta
la necesidad de que el encargado del CRA sea un bibliotecólogo, con dedicación
exclusiva y capacitado para trabajar en el área infantil y escolar.
INTRODUCCION
Este trabajo pretende dar cuenta de la situación en
la que se encuentran los CRA en Uruguay, al año 1995, fecha en que se recabaron
los datos de la investigación presentada.
En
nuestro país se está llevando adelante una Reforma Educativa que no ha
contemplado ningún elemento de los involucrados en los Centros de Recursos para
el Aprendizaje, ni ningún aspecto relacionado con el impulso a las Bibliotecas
Escolares. La realidad estudiada en 1995, debe haberse transformado, no en vano
han pasado cuatro años. Pero dada la
ausencia de otros aportes, los datos aquí presentados constituyen una base para
la discusión en torno al tema.
ANTECEDENTES
La
propuesta inicial de CRA en Uruguay surge en el año 1987 a partir de la
iniciativa de dos inspectoras del Consejo de Educación Primaria. El mismo
aparece como un proyecto destinado a escuelas con carencias
socio-económico-culturales, ubicadas en zonas marginales, con el objetivo de
auspiciar el crecimiento personal de sus alumnos, docentes y de la comunidad
toda.
Al
entrar en contacto con la realidad de los CRA en algunas visitadas, surge la
idea de realizar una investigación sobre el funcionamiento de los mismos y su
repercusión en el proceso de enseñanza aprendizaje.
Así,
en el año 1995 se comenzó esta
investigación con el objetivo de presentar la misma, como tesis de grado para
obtener el título de Licenciado en Bibliotecología. La misma se realizó durante
los años 1995 y 1996, pero el relevamiento de los datos corresponde a la
realidad estudiada durante el año lectivo de 1995. A la fecha no se tiene información
de que en Uruguay se haya realizado ninguna otra investigación acerca de los
CRA.
La
investigación realizada, abarcó el estudio de las características que tenían
los CRA en las escuelas públicas de Montevideo, el análisis de su funcionamiento, el uso que maestros y niños
hacían de ellos, cómo estaban dotados los mismos, entre otras cosas. El interés
surgió a partir de experiencias personales y de visitas a algunas escuelas,
observando que los CRA eran creados y no mantenían continuidad en el tiempo,
dejando de funcionar. De este modo, al inicio del proyecto, elaboramos como
hipótesis de trabajo la discontinuidad de los Centros de Recursos para el
Aprendizaje. Se intuía que este hecho era la consecuencia de problemas de
organización, de falta de recursos y de personal.
A
medida que se avanzó en el estudio de los CRA, se observó que además del
problema de la falta de continuidad, los que funcionaban desde hacía unos años,
es decir que habían sorteado la dificultad planteada inicialmente, lo hacían
subutilizando sus potencialidades. Esto es, no se contaba en estas escuelas con
la diversidad de materiales propios de un Centro de Recursos, no todos los
maestros concurrían a los mismos y sólo se cumplían unas pocas actividades de
las muchas que un CRA posibilita.
En
síntesis, la hipótesis final de trabajo podría formularse de la siguiente
manera:
No
existe una continuidad en los CRA que se forman en las escuelas y en las
escuelas donde funcionan desde hace años, estos no trabajan en forma adecuada.
Este hecho se debe a problemas organizativos, de falta de rubros y de personal,
agravado por la falta de conciencia acerca de la importancia que tienen los
mismos y el papel sustancial que juegan los Centros de Recursos para el
Aprendizaje en el desarrollo de una pedagogía constructivista.
SITUACION
GENERAL DE LOS SERVICIOS DE INFORMACION EN URUGUAY
Creemos
que la situación de los CRA en Uruguay no escapa a la realidad que viven todas
las bibliotecas de carácter público a nivel nacional. En nuestro país no existe
una Política Nacional de Información que tenga como fin democratizar y
facilitar el acceso a la información a toda la sociedad.
Como
consecuencia de ello, el Sistema Nacional de información creado en 1993 no
funciona en forma adecuada y eficiente. Es de sustancial importancia, que el
mencionado sistema gerencie todas las estructuras de información existentes en
el país, llevando a cabo la coordinación y cooperación necesarias para un
óptimo funcionamiento de todos estos servicios.
Difícilmente
pueda existir un Sistema Nacional de Bibliotecas Escolares o de Centros de
Recursos para el Aprendizaje, si no hay a nivel nacional una conciencia de la
importancia de definir una política nacional de información y de concretarla en
los hechos.
En
Uruguay las bibliotecas han sido las grandes olvidadas. No sólo no hay
bibliotecas escolares en la enseñanza primaria, sino que tampoco las hay a
nivel de enseñanza secundaria y
técnico-profesional. Esto no significa que no existan algunas bibliotecas
aisladas en los centros de estudio, pero no es un hecho generalizado e
institucionalizado.
El
único sistema de bibliotecas existente es el de bibliotecas universitarias, que
si bien no cuenta con los recursos óptimos y todas las interrelaciones propias
de un sistema de bibliotecas, cumple satisfactoriamente con los servicios a sus
usuarios.
La
implantación de un Sistema Nacional de Bibliotecas garantizará la creación y
funcionamiento de los diversos sistemas de bibliotecas (escolares, de enseñanza
secundaria, de enseñanza técnica, etc.).
La
única vía posible de efectivizar una Política Nacional de información, es que
forme parte de la Política de Desarrollo del país y está provista de una
infraestructura tal que le permita obtener una financiación adecuada para
llevar a cabo sus fines y realizar el seguimiento y la evaluación necesarios.
METODOLOGIA
UTILIZADA
Para
realizar el diagnóstico se llevó adelante un trabajo de campo en 64 escuelas
(la totalidad de las escuelas públicas de Montevideo que, según el Consejo de
Educación Primaria (CEP), poseían CRA al mes de abril de 1995). Dicha nómina
fue proporcionada por la Inspección Departamental de Montevideo del Consejo de
Educación Primaria y representaba la totalidad de escuelas con CRA que habían
sido creados oficialmente por las bibliotecólogas del CEP.
Creemos
importante destacar que en ese momento el total de escuelas públicas de
Educación Común en Montevideo era de 229. Por lo tanto las 64 escuelas
relevadas representaban un 27,9 % del total.
Las
herramientas utilizadas para relevar la infomación fueron dos: un formulario y
dos entrevistas directivas abiertas, una dirigida a los maestros y otra a los
alumnos. Ambas herramientas fueron probadas en cinco escuelas, debiéndose
realizar los ajustes necesarios para obtener la información más pertinente de
la forma más eficiente. El relevamiento de los datos se hizo en forma personal.
El
formulario estaba dirigido al encargado del CRA y recogía la siguiente
información:
1.
Datos identificatorios de la escuela
2.
Fecha de creación y continuidad del CRA en la escuela
3.
Recursos materiales y documentales
4.
Servicios y funcionamiento
5.
Información relacionada al cierre o transformación del CRA en otro servicio
Respecto
a las entrevistas realizadas a los maestros, se pretendió recabar los
siguientes datos: información que posee el docente sobre el CRA, opinión que le
merecen los mismos, actividades que desarrolla con el grupo en el Centro de
Recursos, y en qué forma se lleva adelante dicho trabajo. Para el relevamiento
se determinó entrevistar a tres maestros por escuela.
En
cuanto a las entrevistas realizadas a los alumnos, buscaban recabar información
en lo que tiene que ver con: la influencia del CRA en el niño y corroborar la
veracidad de la información proporcionada por los maestros y encargados de CRA.
Para ello se preguntó sobre: si les agradaba concurrir al CRA, la frecuencia
con la que asisten y el tiempo que permanecen en él, las actividades que
desarrollan y qué otras actividades les
gustaría realizar. Se deteminó entrevistar a nueve niños por escuela.
SITUACION
GENERAL DE LAS ESCUELAS EN URUGUAY
Un
aspecto importante a considerar son las grandes diferencias que existen entre
las distintas escuelas visitadas, ya que por su ubicación geográfica en los
distintos barrios de Montevideo, reciben poblaciones con características
socioeconómico y culturales diferentes.
Esto hace, que el nivel de aprendizaje y las características de los alumnos sean
distintas en lo que refiere a disposición y hábitos de trabajo, e interés y
preocupación por la tarea. La situación mencionada repercute en el trabajo que
puede desarrollarse en cada CRA.
Otro
hecho determinante, es la estabilidad del personal docente de la escuela. Se
observó que cuando el mismo es permanente se logra una mayor identificación con
la escuela y su problemática, desarrollándose un mayor interés por las
actividades generales de la misma. Cuando los directores de los centros
docentes son efectivos en su cargo se da continuidad y compromiso con los CRA.
Las
escuelas públicas de Montevideo funcionan mayoritariamente en dos turnos. Lo
que significa que encontramos dos escuelas trabajando en un mismo local; una
escuela en el turno matutino y otra en el vespertino, cada una con un equipo
docente propio, con un director y con población escolar diferente compartiendo
únicamente el local y el mobiliario.
Cuando
se crea un CRA en una escuela con estas características, se debería compartir
tanto la infraestructura como los recursos, tanto equipos como materiales. Sin
embargo, esto no sucede siempre o sólo se comparte parte del material. En la
mayoría de las escuelas se duplican los equipos, los libros y los materiales
didácticos y se mantienen separados bajo llave. Esta actitud lleva a hacer
gastos innecesarios, como la compra de equipos costosos en escuelas con muy
escasos recursos y a duplicar los materiales restringiendo la variedad y la
posibilidad de realizar otras actividades, como por ejemplo, el préstamo a
domicilio.
En
general, hay una preocupación un tanto
exagerada por la seguridad y esto muchas veces ocasiona que en el afán de
preservar, no se utilicen los recursos de los centros en forma adecuada,
restringiendo el acceso a los mismos.
ANALISIS DE
LOS DATOS
Escuelas
Con CRA
Del
universo estudiado (64 escuelas que teóricamente contaban con CRA) sólo el 72%
lo tenían efectivamente1, un 14 % sólo tenían sala de lectura y el 14
% restante no contaba con CRA ni sala de lectura. Esto confirma que no se
realiza ni seguimiento ni evaluación de los CRA creados por parte del Consejo
de Educación Primaria. Las salas de lectura (conformadas únicamente por libros)
son el resultado de la ausencia de materiales didácticos y de la falta de conocimiento
de lo que es un CRA, que materiales lo componen y qué posibilidades brinda.
Lugar
Físico
Un
aspecto estudiado es el lugar físico destinado a los CRA de las escuelas. En primera instancia se
debe aclarar, que en Uruguay no se construyen escuelas destinando un espacio
para la biblioteca.
A
partir de la bibliografía consultada, se pueden establecer pautas para
considerar si los espacios físicos destinados son adecuados o no para su
funcionamiento. Consideramos que para que un lugar físico sea adecuado debe
contar con las siguientes características:
·
·
Espacio necesario para albergar el
mobiliario, los materiales y al menos un grupo escolar trabajando en él
·
·
Debe ser una pieza habitable, es decir,
que no tenga problemas de humedad, de grandes deterioros en su construcción o
daños que puedan ocasionar situaciones de riesgo para los niños.
·
·
Este espacio debe estar limpio y su
limpieza debe poder realizarse
fácilmente.
·
·
Debe ser un lugar de fácil acceso, es
decir, que todos los grupos puedan llegar a él sin resultar perturbador su
traslado.
·
·
Debe ser un lugar bien iluminado,
ventilado, calefaccionado o tener previsto como atemperar las diferentes
temperaturas al menos en los días en que éstas son más severas.
·
·
Debe contar con mobiliario necesario
para los diferentes materiales y que permita a los niños realizar sus
actividades cómodamente.
·
·
Este espacio debe resultar agradable al
niño, por lo que debe contar con una decoración adecuada que lo haga atractivo,
sin que sean necesarios grandes gastos y en lo posible con la participación de
niños y padres.
·
·
Debe contar con una seguridad mínima ya
que cuentan con materiales que para las escuelas resultarían de difícil
reposición.
Teniendo en cuenta la realidad de la escuela pública
de nuestro país y el estado de los locales escolares en general, debimos
flexibilizar estos criterios, determinando como lugar adecuado aquel que
contara con un espacio no deteriorado, ni riesgoso y suficiente para albergar a
un grupo trabajando en él, donde las condiciones de limpieza fueran buenas y
tuvieran cierta iluminación y ventilación. También consideramos que debía estar
medianamente acondicionado, pudiéndose notar un esfuerzo en su creación
teniendo en cuenta al niño para ello.
Después de esta flexibilización, resultó que el 29%
de las escuelas con CRA, tenían un lugar físico inadecuado. Esta cifra es
significativa, porque demuestra que casi una tercera parte de los CRA están
instalados en lugares donde no se reúnen las mínimas condiciones para su
funcionamiento.
MATERIALES QUE COMPONEN LAS COLECCIONES DE LOS CRA
El primer dato que se obtuvo es que todas las
escuelas que tienen CRA cuentan con libros. En este aspecto se debe aclarar,
que en nuestro Uruguay, al igual que en la mayoría de los países de la región,
existe un proyecto de Mejoramiento de la Calidad de la Educación Primaria
(MECAEP), financiado por el Banco Mundial y gestionado por el Consejo de
Educación Primaria. Este proyecto tiene un componente, llamado "Libros,
textos y material didáctico", por el que se han hecho llegar a las
escuelas urbanas una dotación de 100 o de 200 libros de acuerdo a la cantidad
de alumnos que posea cada escuela. Esto ha hecho posible que todas las escuelas
contaran, al menos, con la colección de libros que aportó MECAEP. Este hecho
provoca un importante contraste con respecto al resto de los materiales que
integran la colección del CRA.
En lo que refiere a las publicaciones periódicas, no
se puede en ningún caso hablar de Hemeroteca, ya que en el mejor de los casos
se cuenta con algunos títulos, con pocos números de cada uno, sin continuidad y
poco actualizados.
Es preocupante el problema planteado con el resto de
los materiales que debieran componer un Centro de Recursos para el Aprendizaje.
En cuanto a los Materiales Didácticos, sólo el 43% de las escuelas visitadas
tenían este tipo de materiales integrando la colección. Sorprende que menos de
la mitad de las escuelas tengan estos materiales que son fundamentales en el
quehacer educativo, en todas las áreas.
Estos se utilizan en las escuelas desde hace mucho tiempo y son una
herramienta insustituible a la hora de que los niños manipulen y construyan su
propio conocimiento.
De aquí se desprenden algunas preguntas de carácter
pedagógico: ¿cómo se trabaja en las escuelas que no cuentan con materiales de
este tipo?, ¿cómo elaboran sus procesos de aprendizaje los niños que concurren
a estas escuelas?, ¿conocen las
autoridades de la educación primaria esta realidad?, ¿qué hacen para mejorarla?
Es difícil creer que el 57% de las escuelas con CRA
no cuenten con estos materiales. Posiblemente algunas no los tengan
incorporados a la colección del CRA. Si es así, también es una muestra de que
no se ha entendido el verdadero alcance de los Centros de Recursos para el
Aprendizaje. Existe otra posibilidad, y
es que estos materiales se encuentren en tan poca cantidad y tan deteriorados
que ni siquiera hayan sido tomados en cuenta a la hora de organizar la
colección. De ser así se volvería las preguntas antes expuestas.
Otro tipo de materiales, los mapas, pasan por una
situación similar. La cantidad de ellos en las escuelas es escaso y no poseen
en ningún caso organización alguna. Pero a este problema debe sumarse otro, tal
vez más grave, y es la falta de actualización, que tal vez constituya el mayor
escollo a la hora de su utilización.
Otro dato significativo es el de los materiales
audiovisuales. En la totalidad de las escuelas visitadas se contaba con
televisor y videograbador. Es llamativo entonces, que sólo en el 54% de ellas
existan videocasetes entre los materiales que componen la colección del CRA. A
esta cifra se debe agregar que las colecciones de videos eran muy pobres; la
escuela que poseía más tenía apenas doce, y que en la mayoría de los casos,
eran producto de copias de los programas televisivos, con los problemas de
edición de una copia "casera".
También resulta inquietante que solo el 19% de los
CRA contaran con materiales de laboratorio. Cabe preguntarse si es posible un
verdadero aprendizaje científico sin apoyarse en al menos alguno de los mismos para que el niño experimente.
Sólo el 5% de los CRA visitados cuenta con materiales
sonoros en su colección. Esto evidencia la poca importancia que las audiciones
musicales tienen en la escuela.
Otros dos temas merecen un comentario:
·
·
Señalar que el 50% de las escuelas
poseen juegos entre los materiales que componen la colección del CRA, aunque
éstos en muchos casos se encuentran incompletos o deteriorados.
·
·
Llama la atención que sólo el 15% de los
CRA cuenten con Archivador Vertical. Se
debe indicar que se considera Archivador Vertical el lugar donde se encuentran
organizados con algún criterio los materiales que se encontraban dispersos en
la escuela, pero que por su valor informativo, era necesario reunirlos o
agruparlos para facilitar su uso posterior, y que generalmente se encuentran en
cajas reunidos en carpetas, y organizados por temas.
Se considera que la organización de estos materiales,
puede constituirse en una herramienta participativa, que haga que el niño
busque, identifique materiales de su interés, recorte, pegue, recupere,
comprometiéndose con la tarea realizada. Es llamativo que no se encuentre en
todos los CRA, ya que es económico, se utilizan para su organización materiales
ya existentes en las escuelas, se puede hacer participar a los niños y se
obtiene como producto la fácil accesibilidad a los materiales que se necesitan,
en el momento que se requieren. (Ver cuadro N° 1)
LOCALES Y RECURSOS
En los 55 CRA de las escuelas de Montevideo se dan
distintas situaciones con respecto a qué componentes (locales y recursos) son
compartidos cuando funciona más de una escuela en un mismo local.
Un grupo de escuelas (45,5%) comparte local y
recursos. Debe aclararse, que en relación a los recursos compartidos, existen
diferencias entre las distintas escuelas. Algunas manifestaron compartir todo y
otras algunos de los elementos que constituyen un CRA. Se integró en este grupo
las que compartían al menos el televisor, el video y los recursos
bibliográficos.
Un segundo grupo lo constituyen las escuelas que
declarando no compartir recursos, utilizan el mismo local para el
funcionamiento del CRA. Este grupo, representa un 25,5% del total. En estas
escuelas los materiales se mantienen bajo llave, en distintos muebles para cada
una de las escuelas.
El otro grupo lo conforman las escuelas que no
compartían ni el local ni los recursos. Esto significa que funcionan en
diferentes lugares dentro del mismo local escolar, cada uno conformado por
colecciones diferentes, es decir, con materiales propios de cada escuela. Este
grupo constituye el 3,5% del total.
Por último hay un grupo de escuelas, que por ser
única en el local (escuelas de tiempo
completo, escuela de doble turno) no tienen con quien compartir ni materiales
ni locales. Estas escuelas constituyen el 25,5% del total.
ACTIVIDADES
Las actividades realizadas mayoritariamente fueron:
lectura libre y mirar videos. El resto de las tareas realizadas fueron talleres
y visitas de narradores o escritores,
la hora del cuento, actividades de laboratorio y otras actividades,
tales como cerámica, teatro, juegos, taller de cocina, títeres, expresión
corporal, plástica entre otras.
Como se puede apreciar, la lectura libre se realizaba en el 91% de las escuelas donde
funcionan CRA, siendo la actividad que
apareció con más frecuencia.
El 83% de la población escolar
manifestó concurrir al CRA a ver videos o programas de televisión.
Estos porcentajes contrastan con
el resto de las actividades realizadas que representaban un porcentaje mínimo.
Estas cifras confirman, lo expresado anteriormente
con respecto al desconocimiento de las posibles actividades que pueden
desarrollarse en un Centro de Recursos para el Aprendizaje.
En cuanto al préstamo a domicilio del material
bibliográfico, solamente 11 de los CRA visitados lo realizaban, lo que
representa un 20%. En algunos casos se prestaba a un grupo limitado de alumnos,
y en otros se prestaba solamente una parte de la colección. Los motivos
planteados por los responsables de los CRA para la no realización del préstamo
son: la reducida colección de libros que poseen con respecto a la población a
la que sirven y el miedo a perder los pocos materiales de que disponen. Se
descuida así el vínculo con la comunidad.
Debe señalarse que si bien lectura fue la actividad
más desarrollada, existe un 9% de las escuelas con CRA, que no lo hace. Si se
parte de la base de que las 55 escuelas cuentan con libros, significa que en
éstas, se está subutilizando la colección de libros que es el corazón del CRA.
Se desaprovecha así, una valiosa oportunidad para promover la lectura y formar
el hábito lector en los niños, actividades que, por otra parte, son básicas
dentro del currículo escolar. (Ver cuadro N° 2)
ENCARGADOS
El tema de la presencia de una persona con dedicación
exclusiva en el CRA, es vista como de suma importancia, por parte de los
agentes comprometidos en el trabajo de los mismos. Esta opinión contrasta con
el bajo porcentaje de escuelas que cuentan con encargado (23,6%).
Es importante destacar que no todos los
encargados (13 escuelas), permanecen
todo el horario escolar en los Centros de Recursos. En algunos casos, el
encargado del CRA de una escuela concurre la mitad de los días a la escuela que
funciona en la mañana, y la otra mitad a la que funciona en el horario de la
tarde. En otros se concurre solamente un día la semana. En otro caso el
encargado atiende dos escuelas de barrios cercanos, repartiéndose los días de
la semana entre ambas escuelas. Y así se repiten los casos.
En ningún Centro el encargado es un bibliotecólogo.
En todos los casos son maestros que por cuestiones de salud, han solicitado
ocupar un cargo de docencia indirecta. Estos maestros ocupan el cargo de
encargado sin recibir ninguna formación ni capacitación previa para el
desempeño de sus funciones.
BIBLIOTECA PARA PADRES Y MAESTROS
Del total de los Centros de Recursos para el
Aprendizaje, 10 escuelas cuentan con biblioteca para padres (18%) y 39 con
biblioteca para maestros (71%). Estas cifras son bajas en relación al papel que
deben jugar padres y maestros en la formación integral del niño. Esto implica
que no se cumple con el objetivo del Proyecto CRA de atender las necesidades de
niños, padres y maestros. Nos demuestra que cuando una escuela dispone de los
escasos recursos que tiene para comprar libros, prioriza y decide destinarlos a
los niños; también es consecuencia de una ausencia de políticas en relación a
la educación permanente de toda la comunidad y a la actualización docente.
Sostenemos que es de suma importancia dotar a todos
los centros escolares de materiales que ayuden al trabajo del maestro y que
integren a la comunidad al ámbito del centro educativo.
AGRADO POR CONCURRIR AL CRA POR PARTE DE LOS NIÑOS
De los 344 niños encuestados, 309 manifestaron su
agrado por concurrir a los Centros de Recursos para el Aprendizaje, lo que
constituye un 90% del total. El 10% restante está compuesto por quienes no les
agrada concurrir (4%) y quienes no saben (6%).
Esto demuestra que a pesar de los problemas
detectados en el funcionamiento de los CRA, hay un alto grado de satisfacción
por parte de los niños, lo que implica que los mismos están ávidos de
propuestas innovadoras y creativas en lo que al quehacer educativo respecta.
FORMA DE PARTICIPACION DE LOS MAESTROS
En cuanto a la forma en que participan los maestros
en las actividades desarrolladas en los CRA, se pueden destacar dos aspectos
importantes:
Existe un grupo (15,3%) que adopta una actitud
mediadora entre el niño y los materiales, apuntando a que éste logre una
actitud autónoma frente al proceso de enseñanza-aprendizaje, en un ámbito
diferente del aula. Este grupo lleva adelante una postura innovadora, en
consonancia con la propuesta pedagógica que plantea el proyecto CRA.
Otro grupo bien diferente, mantiene una actitud
desinteresada o poco comprometida en lo que respecta al trabajo en el CRA. Y
esto es en parte lógico, ya que no se ha hecho partícipe al maestro de
discusiones en las que se ofrezcan formas alternativas de trabajo, ni se le han
dado herramientas para comprender las posibilidades que brinda el Centro de
Recursos para el Aprendizaje con respecto a las actividades y su vinculación
con el currículum escolar.
CONCLUSIONES
El Proyecto de Centros de Recursos para el
Aprendizaje no contó desde su inicio con apoyo institucional; si bien fue promovido
e impulsado por el CEP, éste no logró universalizarlo ni tampoco consolidarlo.
Se observó que en la realidad cotidiana de la
escuela, los maestros no sintieron como propia la idea, sino más bien como una
tarea impuesta. Así mismo, se notó falta de información por parte de los
docentes, acerca de los objetivos de los CRA, de las distintas formas de
trabajo que pueden desarrollarse en él y de las posibilidades que brinda.
Cabe destacar, que el Proyecto original no incluyó la
participación del bibliotecólogo, como profesional idóneo para la organización
y difusión de la información, apoyando a los CRA desde la escuela.
Este vacío contribuyó a que los CRA no se concretaran
en los hechos como se propuso en los papeles. En nuestra opinión, el rol del
bibliotecólogo sería el nexo entre las ideas originales y la efectiva puesta en
marcha del proyecto. El hecho de que existiera un bibliotecólogo encargado por
escuela, que coordinara y planificara tareas junto a los maestros, que
trabajara con los niños en el manejo de la información, animación de la
lectura, organización de talleres de lectura y escritura, entre otras,
contribuiría a darle vida al CRA en la escuela.
Se observó que el funcionamiento del CRA queda en
manos de las decisiones que toma cada escuela sobre los mismos. Esta situación
en la que la escuela decide cómo instrumentar el uso de cada Centro de Recursos
sería excelente si contara con apoyo y supervisión institucional que proporcionara ciertos lineamientos en
común para todos como forma de coordinar acciones y evaluar resultados.
Otro tema que genera dificultades, que surgen desde
la fundamentación del proyecto CRA que se instrumentó en Uruguay, es el de los
recursos presupuestales ya que no se previó la financiación para llevarlo adelante adecuadamente. Esta
dificultad se ve incrementada ya que al
tratarse de un proyecto destinado en
primera instancia a escuelas carenciadas, se debía haber pensado en asignar
recursos presupuestales especiales. Esto supuso, que las escuelas ubicadas en
zonas marginales contaron en sus CRA con menos recursos que las escuelas más
privilegiadas.
Consideramos que la idea de un CRA inserto en los
centros escolares es válida y de total vigencia. A pesar de todas las
dificultades encontradas, los niños, destinatarios últimos del Proyecto,
manifestaron mayoritariamente su agrado por participar en el CRA, ya que allí
era donde se realizan "actividades diferentes", que representaban una
vivencia importante.
Si se tomara en cuenta el entusiasmo de los niños y
se realizara un mejor aprovechamiento de la herramienta que constituye un CRA,
como ámbito "extra aula", donde se da la oportunidad de que el niño
sea el protagonista de su aprendizaje, se concretaría la integración del CRA al
currículum escolar.
PROPUESTA
Luego de haber analizado la situación en que se
encontraban los CRA en Montevideo, se determinó imprescindible para su adecuado
funcionamiento la asignación de recursos económicos y humanos. Además de ello
se elaboró una propuesta de reestructura organizativa, apuntando a una
reformulación de las estructuras existentes.
Se propuso la creación de Unidades Locales intermedias, que oficiarían
de nexo entre la Unidad Central y los CRA que funcionan en las escuelas.
Montevideo sería distribuido en zonas y a cada una de ellas le correspondería
un Centro Local. Estos estarían
orientados por bibliotecólogos y maestros, realizándose el trabajo a nivel de
equipos interdisciplinarios, pretendiendo dar el contenido e impulso que los
CRA de las escuelas públicas de Montevideo necesitan hoy. Los Centros Locales
brindarían apoyo a los maestros de las escuelas comprendidas en las zonas
determinadas para cada centro local.
El Centro Local cumpliría funciones de planificación
y coordinación entre las escuelas comprendidas en cada zona, así como también
brindaría apoyo y asesoramiento a los encargados de los CRA y a maestros y
padres de la comunidad en que se encuentra. Se propuso también que los mismos se constituyeran en
un centro de recursos para los docentes, permitiéndoles acceder a los
materiales, tanto para su formación y actualización profesional como para
apoyarlo en las tareas puntuales que realizan en la clase.
Se establecieron los cometidos y recursos humanos
necesarios, para que los CRA cumplieran con el verdadero fin para el que fueron
creados, creyendo importante que el encargado del mismo sea un bibliotecólogo.
El mismo debería contar con dedicación exclusiva y estar capacitado para
trabajar en el área infantil y escolar, conociendo con fluidez los contenidos
programáticos de los distintos grados, así como los objetivos que se persiguen
con ellos. Deberá ser un individuo
dinámico y dinamizador, que aporte a la transformación del CRA en un centro
vivo.
Con este nuevo enfoque organizativo, creemos que los
Centros de Recursos para el Aprendizaje se redimensionarían, logrando cumplir
con los objetivos para los que fueron
creados. Se constituirían en un ambiente creativo, donde será posible crear,
aprender, reflexionar, desarrollarse y crecer, modificando la dinámica de la
escuela, fortaleciendo el proceso de enseñanza aprendizaje y afianzando el
vínculo de la escuela con la comunidad.
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8 v.
Fuente: 1er Seminario Internacional de Bibliotecarios Escolares. Santiago: Programa Mece Media, Ministerio de Educación, 1999.
1 Se debe destacar que si se toma en
cuenta la cantidad y calidad de los materiales que forman un CRA, así como su
organización y funcionamiento, no podemos afirmar que a totalidad de las
escuelas que dicen tener CRA en realidad lo posean.