Políticas  y Prácticas  de  Renovación  de  las Bibliotecas Escolares y los Centros de Recursos para el Aprendizaje, Impulsadas por el Sistema Educativo Uruguayo  ante  los  Desafíos  de la Reforma Curricular

 

 

María Nelly Filardo

Inspectora Técnica - Directora de la División Educación Primaria

Supervisora General del Dpto.de Bibliotecas Pedagógicas y Escolares

Dirección: Administración Nacional de Educación Pública - Consejo de Educación Primaria*

Montevideo, Uruguay

 

 

RESUMEN

 

Se revisan los factores que han influido en la adopción de políticas  conducentes a la renovación de Bibliotecas Escolares y Centros de Recursos del Aprendizaje (CRA) como agentes de cambio en el proceso educativo del Uruguay.

Recuerda la fundación de la Biblioteca Pública del Uruguay en 1816, la ley que dio origen al Instituto Nacional de Educación Pública en 1826 y posteriormente la creación en 1876 de Comisiones Especiales encargadas del material bibliográfico destinado a las escuelas.

Hoy la escuela se vislumbra como “sistema abierto” que incorpora a padres, alumnos y entorno.   De acuerdo a la Conferencia de Educación para todos (Tailandia 1999) “el hacer educativo es una tarea de todos y para todos”.  

A partir de 1987-88 se da origen a un proyecto sobre instalación de CRA como una forma de mejoramiento de la educación con la idea de poner al alcance de los alumnos materiales de lectura de buena calidad.

Desde 1995 Uruguay asiste a proceso de reforma global de la enseñanza pública con objeto de mejorar la calidad, equidad y eficiencia educativa con lo cual se pretende universalizar la educación inicial, cambiar el currículo en la enseñanza media, disminuir la brecha entre estratos y dar énfasis a la formación docente.

 

 

INTRODUCCION

 

El objetivo principal de la siguiente ponencia es revisar someramente algunos de los factores endógenos y exógenos que han interactuado determinando la adopción de políticas y prácticas conducentes a la renovación de las Bibliotecas Escolares y los Centros de Recursos para el Aprendizaje, como agentes productores de cambios tendientes a incrementar la eficiencia educativa de las escuelas.

 

Esta mirada se enmarca en orientaciones de política educativa que trascienden a nuestro país. En efecto, al pesimismo de los años 60' caracterizado por la noción de que la escuela debía rendirse ante la determinación del ambiente, le siguió un renovado interés por niveles de aprendizaje. A lo largo de los años 70 y 80', la investigación ha estado orientada  a determinar cuáles son y cómo inciden los factores endógenos al funcionamiento escolar para lograr diferentes niveles de rendimiento educativo.

 

Las perspectivas teóricas han cambiado de nombre, junto con los énfasis asignados a unos y otros aspectos. Sin embargo, en todos los casos se ha tratado de volver la mirada a la escuela como organización compleja a los efectos de entender qué tipo de intervención refuerza los procesos e interacciones entre los actores centrales de la dinámica escolar. Además de llamar la atención acerca del papel de los docentes y de las estructuras formales e informales de la institución escolar, la literatura actual en general, considera a la escuela como un "sistema abierto". Esto quiere decir que la escuela se concibe como una organización que, lejos de terminar en los límites que demarca su estructura formal, tiene a los padres de los alumnos y a su entorno como parte intrínseca de su funcionamiento y por lo tanto también de sus posibilidades y limitaciones.

 

De esta forma, la eficiencia de las escuelas varía entre sí  y varía a lo largo del tiempo como resultado de cambios en aspectos tales como la permanencia de los docentes, la existencia de liderazgos, y modificaciones en el clima escolar a partir de, por ejemplo, cambios en el perfil socioeducativo de los niños que concurren a la escuela. Por esta razón, y en relación a la creación de Bibliotecas Escolares y a la instalación de Centros de Recursos para el Aprendizaje en las escuelas, es de esperar que las mejoras en los niveles de logro de las escuelas sean una función de las configuraciones iniciales de variables contextuales y endógenas a la escuela, transformaciones en dichas configuraciones a lo largo de todo el proceso de su desarrollo, y características propias del tipo de proyectos realizados.

 

 

1.       1.       BREVE RESEÑA HISTÓRICO-FILOSÓFICA DE LA ACTUACIÓN DEL GOBIERNO DE LA EDUCACIÓN  EN LA  ADMINISTRACIÓN  DE ESTE SECTOR

 

Desde los inicios de la historia del Uruguay como país independiente, las bibliotecas han constituido un motivo de interés y de preocupación para los gobernantes, los educadores y para el pueblo en general.

 

Según se lee en la "Crónica General del Uruguay" de Reyes Abadie y Vázquez Romero: "El 4 de agosto de 1815, Larrañaga propuso al cabildo de Montevideo la fundación de la Biblioteca Pública. Contaba para ello con todos sus libros y los de varios amigos 'que han aplaudido y acalorado mi proyecto'. Se ofrecía gratuitamente como Director y solicitaba un edificio adecuado para instalarla". Trasmitida de inmediato la iniciativa a José Artigas Jefe de los Orientales, éste contestó manifestando:

 

"Conozco las ventajas de una Biblioteca Pública y espero que VS cooperará con sus esfuerzos e influjo para perfeccionarla".

Inaugurada el 26 de mayo de 1816 la primera Biblioteca Pública Uruguaya, Artigas dispuso que el santo y seña del ejército oriental del día 30 de mayo de ese año fuera: "Sean los orientales tan ilustrados como valientes", frase que marcó un hito, desarrollándose a partir de entonces y en el curso de estos casi dos siglos, a través de diversas iniciativas y leyes, la clara concepción de la importancia de la biblioteca en la cultura del país.

 

La Escuela Pública uruguaya por su parte, tuvo su origen como tal, en la Ley del 10 de febrero de 1826 y hasta 1847, en que se crea el Instituto Nacional de Educación Pública (hoy Administración Nacional de Educación Pública) hubo leves progresos con relación a la dotación de libros para uso de escolares y de docentes, en razón de la situación política reinante que incidiera también en la educación.

Tres décadas más tarde, la reforma impulsada por José Pedro Varela estableció entre sus prioridades, la dotación de libros para niños y para maestros. Así, el 24 de agosto de 1876 se facultó la creación de Comisiones Especiales que se ocuparían de examinar el material bibliográfico destinado a las escuelas.

 

El concepto actual de Biblioteca se dinamiza por el caudal de información que debe utilizar el hombre moderno y por la necesidad de adquirir una metodología que le permita, además de obtener esa información, encontrar formas de recuperarla rápidamente y caminos por los cuales acceder a nuevos conocimientos. Una metodología educativa que se desenvuelva en proyectos en los que la acción y la comprensión del educando efectivice el conocimiento de los distintos campos en los que se desarrolla la vida del hombre. Esta idea central unida a la economía de tiempo y de recursos permite acceder rápida y fácilmente a las fuentes de información y de cultura.

 

En la actualidad el gobierno de la educación se halla comprometido en esta nueva dimensión de acceso al conocimiento y procura incorporar al currículum escolar la generación de espacios y la creación de ambientes propicios para el aprendizaje, a partir de la investigación cultural lograda a través  de las diversas fuentes de información.

 

a)      a)      Marco normativo general

 

El Artículo 6° de la Ley de Educación  N° 15.739 que fija los cometidos de la Administración Nacional de Educación Pública, determina entre sus postulados la necesidad de: "... 3º) Asegurar una efectiva igualdad de oportunidades para todos los educandos, iniciando desde la escuela una acción pedagógica y social que posibilite su acceso por igual a todas las fuentes de la educación."

 

Este inobjetable principio pedagógico no significa que deba otorgarse idéntico tratamiento a todos los educandos. Las carencias en el desarrollo general y especialmente intelectual, que evidencian a su ingreso a los centros escolares los niños que viven en zonas marginales, no suelen presentarse en medios más favorables. Brindar igualdad de oportunidades significa, precisamente, que los primeros deben recibir de la institución escolar mayores y más amplios estímulos para superar sus posibilidades educativas, limitadas de antemano en su medio social y familiar.

 

Aunque igualmente enriquecedor para todos los medios, el Centro de Recursos para el Aprendizaje es, positivamente, dentro de las posibilidades normativas actuales y de los recursos económicos existentes en el sistema educativo nacional, una opción real, viable y gratificante tanto para los alumnos como para los docentes del centro escolar que aspiran superar las oportunidades de su alumnado.

 

 

b)      Políticas de implementación de Bibliotecas Escolares y su incidencia en la formación de la niñez uruguaya

 

La Escuela, surgida como primaria institución formal del sistema social, se constituyó en una necesidad de las generaciones jóvenes, para obtener tratamiento profesional y específico a la alfabetización. Sin embargo en la práctica, la educación no es privativa de la Escuela, sino una tarea conjunta de la familia, de la institución escolar y de la sociedad en su conjunto.

 

Si tenemos presente lo expresado en la Declaración Mundial emanada de la "Conferencia de Educación para todos" efectuada en Tailandia en 1990, veremos que se refleja con claridad la idea de que a nivel mundial el hacer educativo se encara como una tarea de todos y para todos.

En nuestro país la Escuela Pública ha tenido desde sus inicios, un rol natural en la formación de grupos que tienden a actuar en este sentido. En los "Fundamentos" especificados en el Capítulo I nuestro Programa para Escuelas Rurales se lee: La incorporación de la cultura está condicionada por el medio natural y el desarrollo económico y cultural de los pueblos. La transmisión de la cultura no se hace autonómicamente, sino que está sujeta al grado de evolución logrado por el grupo social. Este hecho es consecuencia de que la cultura no es autónoma. En determinado momento histórico y en determinado lugar geográfico ella se expresa en modos particulares, de acuerdo con hechos que actúan como determinantes".

 

Estas palabras son válidas actualmente y reafirman con claridad que hoy, ahora y aquí, la acción cultural de la Escuela es acción del presente y de cada lugar, lo que exige acciones propias y específicas en cada caso.

 

Esta función social de la institución escolar ha sido uno de los elementos más importantes para establecer la creación y jerarquización de las Bibliotecas Escolares.

 

Creemos oportuno mencionar que hace dos décadas atrás un Maestro uruguayo Abner Prada escribió un trabajo titulado "Educación para el desarrollo rural en América Latina" (publicado por UNESCO-CEPAL) en el cual destacaba los fundamentos de la creación de los Centros de Recursos para el Aprendizaje. Al respecto señalaba Prada:

 

"Se plantea la interrogante de si la pequeña y desprovista escuela que hasta el presente constituye el principal y a veces único servicio del Estado en las localidades menores, podría convertirse en un Centro de animación rural y de recursos educativos. Deberá buscarse la manera de utilizar esta infraestructura existente, reconociendo que en las condiciones actuales es totalmente insuficiente". "¿Cómo puede concebirse un Centro de animación rural y de recursos educativos? El centro se puede concebir como una estructura suficientemente flexible, a partir de elementos muy simples que en su sencillez revelen el propósito de atender en alguna forma la integralidad del proceso educativo comunitario y sean la base de su desarrollo creciente". "Se presentarán situaciones muy diversas. Puede confiarse en la imaginación de las propias comunidades para identificar sus necesidades, evaluar los recursos disponibles y plantearse soluciones. No es imprescindible diseñar plantas físicas modelo porque en muchos casos resultaría difícil construirlas. A veces será necesario ampliar un salón, construir un cobertizo, levantar una dependencia con materiales del lugar, adaptados al clima y a la cultura del medio. Lo importante es que la comunidad entre a tomar directa intervención en este Centro, junto al maestro y a todos lo que trabajan en o para la comunidad".

 

Esta idea se sintetiza en la construcción del Centro de Recursos para el Aprendizaje como organización dinámica y actualizada de los materiales bibliográficos, recreativos y audiovisuales de que dispone la Escuela, para que los alumnos, el personal, los padres y la comunidad educativa en general se informen, discutan, se diviertan y, en definitiva, aprendan. Porque precisamente aprender es construir activamente el conocimiento, a partir de la información, el interés, la disposición personal y la interacción con el objeto de conocimiento.

 

Proyectos  e  iniciativas  desarrolladas  en  la  última  década   con  relación  a  la creación de Centros de Recursos de Aprendizaje

Algunos de los principios enunciados por Abner Prada dieron origen a partir de 1987-88, a un proyecto experimental generado en el ámbito de la Inspección Nacional de Escuelas de Práctica, sobre "Instalación de Centros de Recursos para el Aprendizaje (CRA), como forma permanente del mejoramiento de la calidad de la educación, reactivando y fomentando el uso y la fabricación de materiales didácticos, audiovisuales y de Bibliotecas Escolares en relación con el nuevo currículum y las modernas orientaciones educativas".

 

La creación de este sistema de Centros de Recursos para el Aprendizaje, con una orientación educativa definida y una organización estable, sin estructura presupuestal nueva, permitiría extender las acciones de mejoramiento y renovación educativa a distintos niveles, posibilitando la dinamización y reorganización de áreas y materiales existentes y la reubicación y actualización de personal.

 

Desde el punto de vista del alumnado se aspiraba poner al alcance de los escolares, de una forma rápida y accesible, materiales de lectura de buena calidad, ajustados a sus intereses, fomentando de esta forma la lectura, y estimulando -con el apoyo de diversos materiales didácticos y audiovisuales- aptitudes de observación, reflexión, acción y expresión.

Con relación a los docentes y a la comunidad educativa, el Centro de Recursos para el Aprendizaje habría de constituirse en un micro-centro de experimentación pedagógica y de información actualizada, proporcionando material de lectura y de formación cultural, estimulando la investigación y la superación educativa permanente. Tales cometidos procuraban proyectar la Escuela como centro de extensión educativa y de acción social.

 

En 1992 el proyecto de instalación de Centros de Recursos de Aprendizaje había adquirido una aceptación significativa. De un total de 2.482 Escuelas y 16.562 maestros en todo el país, se alcanzó una cobertura del 23% de las Escuelas (578) y del 27,1% de los Maestros (4290) que trabajaban con Centros de Recursos de Aprendizaje.

 

Cambios educativos y reformas curriculares

Actualmente y a nivel internacional, se considera que la educación es un factor fundamental para el desarrollo social. No se trata, desde luego, de la actitud más o menos ingenua que hasta comienzos de este siglo postulaba a la educación como la panacea para la solución de los problemas sociales.

 

El planteo actual desarrollado por profesionales y técnicos de distintas disciplinas y asimilado por gobiernos y organismos internacionales, destaca la imperiosa necesidad de desarrollar programas educativos de los cuales egresen sujetos aptos para integrarse con eficacia a la sociedad en que viven. Esta concepción nace del reconocimiento de que una sociedad desarrollada o en vías de desarrollo, sin situaciones violentas de desestructuración social, una sociedad en vías de modernización, sólo puede serlo, si sus habitantes responden adecuadamente a sus requerimientos. La aptitud social, cuyo ingrediente básico es la aptitud profesional, sólo puede desarrollarse a partir de un adecuado sistema educativo. En este sentido, las organizaciones internacionales ponen el énfasis en los acuerdos gubernamentales que propician programas de desarrollo educativo.

 

Es indudable por otra parte, que en la educación se están produciendo cambios en forma más profunda y acelerada que nunca. Cambios necesarios para adecuarse a la realidad. Dichos cambios son simultáneos en prácticamente casi todas las regiones. Se trata de cambios acelerados, pese a la respuesta normalmente lenta del sistema educativo, e inciertos, pues no hay una teoría sistemática y completa que los sustente.

 

Estas características exigen además, una decisión política, por su necesaria amplitud y profundidad; exigen tolerancia, en cuanto a sus definiciones, y requieren estar basadas al máximo en los fundamentos científicos existentes.

 

En términos generales, el panorama internacional muestra la búsqueda de cambios estructurales, que incluyen desde la reestructuración de los sistemas educativos y sus diversos subsistemas, hasta profundas revisiones de las teorías del aprendizaje y los recursos didácticos que se utilizan.

 

Un verdadero y completo cambio educativo debe pues, englobar desde la estructura del sistema, la remuneración y la preparación de los docentes, a la infraestructura utilizada. Para ello se plantea un tipo de gestión educativa centrada en tres componentes:

 

·         ·         Político, a partir del consenso de la sociedad en cuanto a sus necesidades.

·         ·         Pedagógico, a partir de la definición social de las necesidades básicas  del  aprendizaje, teniendo especialmente en cuenta el logro de perfiles de desempeño cambiantes y múltiples.

·         ·         Organizacional, a partir del desarrollo y promoción de la responsabilidad del sistema.

 

El modelo actual desresponsabiliza a todos los niveles. El sistema define con claridad hasta dónde puede actuar independientemente de las otras estructuras sociales y cuáles son los factores endógenos a fortalecer o corregir, para avanzar en el desarrollo educativo. En temas específicos como repetición o deserción escolar, debe penetrar en las causas para delimitarlas con claridad y eliminar aquellas propias del sistema.

 

Ahora bien, el actual planteo internacional de la situación educativa, cuyas acciones deben llevar supuestamente a cambios estructurales efectivos del sistema que aporten a la vez cambios notables en la acción educativa concreta de cada institución, son en todo caso, cambios a largo plazo, que deberán fundamentarse esencialmente en la superación de los niveles de formación, selección y remuneración de los docentes, únicos profesionales habilitados científicamente para actuar en este proceso.

 

Pero el objetivo esencial de toda reforma curricular es plantear, aquí y ahora, cambios en nuestra Escuela actual, mediante la optimización de los recursos existentes.

 

Sabemos bien que la acción escolar concreta, realizada a partir de una institución determinada, no puede dar solución a las carencias socioeconómicas, o a las condiciones de la marginalidad, pero sabemos también que si la Escuela propicia el acercamiento de padres y vecinos -teniendo en cuenta sus necesidades efecctivamente sentidas- si motiva este acercamiento y desarrolla actividades de trabajo comunitario, cultural, recreativo, si planifica un currículo flexible, abierto y contextualizado, podrá iniciar y lograr efectivos resultados en el cambio educativo ineludible.

 

 

 

2.   SITUACIÓN ACTUAL (1994-1998)

 

En los últimos años, la capacidad de la educación pública como instrumento efectivo de integración social se ha visto amenazada, por un lado, por cambios estructurales en la sociedad uruguaya tales como la inseguridad laboral de los padres, el aumento de la jefatura de hogar femenino, la creciente inserción de la mujer en el mercado de trabajo lo que la obliga a  permanecer muchas horas fuera del hogar, la falta de oportunidades de acceder a una vivienda adecuada, la insuficiencia en varios sectores de la población, de los servicios esenciales (agua potable, electricidad, saneamiento, asistencia médica, etc.). Toda esta problemática encierra un círculo difícil de romper si no se aplica una política de amplia participación comunitaria para el tratamiento y solución de los problemas. Actualmente, el contexto socioeducativo de los niños es el principal predictor del rendimiento escolar. Por otro lado, el propio sistema educativo ha mostrado tener incapacidades institucionales para amortiguar la brecha existente en los aprendizajes de los diferentes estratos sociales. Mientras que el sistema por sí sólo no puede transformar la estructura social, sí está en condiciones de promover que la inversión educativa compense la desigualdad en los puntos de partida. Desde 1995 Uruguay asiste a un proceso de reforma global de la enseñanza pública uruguaya, la cual tiene como objetivos principales, precisamente, el mejoramiento de la calidad, la equidad y la eficiencia educativa.

 

a)      Definición de políticas y programas compensatorios

     

Entre las medidas más destacables de la actual reforma educativa, cabe señalar la universalización de la educación inicial, el cambio del currículum en la enseñanza media, la generación de medidas compensatorias tendientes a disminuir las brechas educativas entre estratos, y el énfasis puesto en la formación docente.  De acuerdo a cómo lo entiende el actual proceso de reforma, una igualación de los resultados educativos requiere de medidas de "discriminación positiva" a favor de las escuelas ubicadas en los contextos más desfavorables, manteniendo, al mismo tiempo, el carácter universalista de la educación pública.

 

En este marco, en 1995 se iniciaron una serie de proyectos de mejoramiento educativo orientados al conjunto de las escuelas del país, pero al mismo tiempo, atendiendo un criterio compensatorio en tanto se priorizan a aquellas escuelas localizadas en los contextos socio-educativos más desfavorables.

 

Como resultados inmediatos, se espera que dichos proyectos tiendan a fortalecer la cultura profesional de los docentes, el relacionamiento de las escuelas con las familias y la comunidad, y la mejora del rendimiento curricular de los niños. Como resultados de mediano y largo plazo, se espera que su ejecución promueva una mayor autonomía de los centros escolares, tanto en aspectos pedagógicos como de administración y gestión de recursos. De esta forma se trataría que en el futuro sean las propias escuelas las que cuentan con mecanismos de autocorrección y mejoramiento de la oferta educativa.

 

Acciones destinadas a la renovación de Bibliotecas Escolares y los Centros de Recursos para el Aprendizaje   

En el marco de los precitados proyectos de mejoramiento educativo, apoyados con fondos procedentes de organismos internacionales, se ha creado para el quinquenio 1996-2000 un programa de fortalecimiento, con una carga presupuestal de nueve millones de dólares americanos, que refleja la prioridad otorgada por el gobierno a asegurar los insumos necesarios para aumentar la eficiencia y calidad de las prácticas pedagógicas. Las políticas en tal sentido se han orientado a incrementar los acervos bibliográficos de las Bibliotecas Escolares con el propósito de lograr su dinamización y a facilitar la adquisición de materiales didácticos con destino a los Centros de Recursos para el Aprendizaje. De esta forma y a partir de 1996, al inicio de cada año la totalidad de escuelas primarias públicas del país, vienen recibiendo una dotación gratuita de libros y paquetes estandarizados de materiales didácticos, los cuales son adjudicados según criterios preestablecidos (matrícula escolar, contextualización institucional, niveles de logros académicos, etc.) y pasan a integrar el patrimonio escolar. Previamente y a efectos de que los materiales a adquirirse tengan significación para los docentes, se lleva a cabo un proceso de consultas a los distintos niveles.

 

La adquisición y distribución de libros y otros materiales, se efectúan anualmente a través de llamados a licitaciones nacionales e internacionales, designándose comisiones que  realizan la evaluación de ofertas. Los libros y materiales preseleccionados, que reúnen las condiciones establecidas en las especificaciones técnicas y superan el 80% del puntaje fijado, pasan a integrar una muestra que se organiza durante el mes de setiembre de cada año, la cual es visitada por alumnos y docentes de todo el país, quienes registran sus opiniones mediante procedimientos específicos. Una vez procesada la información, la comisión evaluadora efectúa una segunda valoración del material ofertado y formula las recomendaciones que derivarán en la adjudicación de licitaciones a aquellas empresas editoriales que presentan las ofertas económicamente más convenientes.

 

Las acciones no se agotan en la adquisición y distribución de libros y materiales didácticos, sino que paralelamente se ha iniciado el desarrollo de un programa sistemático de capacitación, cuyo propósito fundamental es promover la actualización en el uso de los referidos materiales y el diseño de estrategias de mejoramiento pedagógico. Estas actividades de capacitación se cumplen durante todo el año lectivo, respondiendo a una planificación que tiene como objetivo central, brindar a los docentes la oportunidad de interactuar con sus pares, con autores de libros, con fabricantes de materiales y con especialistas en diversas disciplinas.  Dentro de esta programación se realizaron durante el segundo semestre de 1996, setenta ciclos de encuentros de capacitación para 1.789 docentes y 541 jornadas de animación a la lectura. Para potenciar un mejor aprovechamiento pedagógico de los materiales adquiridos, se realizó en 1998, la elaboración de una Guía de Propuestas Didácticas impresa, como contribución a la actualización docente.

 

Volumen de recursos destinados a la implementación de Bibliotecas Escolares y Centros de Recursos para el Aprendizaje a nivel escolar

En 1996 se inició la distribución de libros a la totalidad de Bibliotecas Escolares de todo el país, alcanzando un total de 179.331 ejemplares compuestos por 113 títulos para niños, a razón de un juego por escuela con matrícula inferior a 250 alumnos y de dos juegos a aquellas escuelas que superaban ese alumnado. Se distribuyeron también 77 títulos (3.650 ejemplares) con destino a docentes.

 

Participaron en la selección de los títulos, representantes de los directamente involucrados en el proceso educativo, con la apoyatura técnica de una comisión asesora que además de supervisar la selección, también orientó el uso de los libros en los distintos momentos del aprendizaje escolar.

 

En 1997 se adquirió un 15% más de libros tanto para alumnos como para docentes y cada jurisdicción departamental recibió un 20% adicional de materiales para reposición.

 

En 1998 se distribuyó un total de 102.230 libros y 1.050 paquetes de materiales didácticos. La conformación de los paquetes de libros se realiza de acuerdo a la categorización de escuelas y niveles (ejemplo; escuelas urbanas o rurales, escuelas de contexto socio-cultural crítico, bibliotecas para educación inicial o prebásica, etc.)

 

 

CONSIDERACIONES FINALES

 

Los libros y materiales didácticos con los que se viene renovando el acervo de las Bibliotecas Escolares y de los Centros de Recursos para el Aprendizaje, son aportes que incrementan las posibilidades de acción docente, dotando fundamentalmente a los centros escolares de ideas disparadoras para pensar la acción. Culturalmente las posibilidades que ofrecen estos recursos son innumerables y desafían a quienes enseñan, a una permanente acción creativa.

 

Pero en todo caso lo que importa es que se deposite confianza en las posibilidades que ofrece la biblioteca escolar o el Centro de Recursos, en acción conjunta con otras entidades que a nivel social y cultural coadyuvan en la tarea de dotar a todos los ciudadanos de posibilidades semejantes frente al desafío que significa aprender.

 

El éxito se concretará en la medida que los alumnos superen los distintos niveles de complejidad que necesariamente hay que superar para el logro de la comprensión de los conceptos implicados en los saberes que la sociedad requiere y a los que cada niño tiene derecho a acceder.

 

 

BIBLIOGRAFIA

 

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Fuente: 1er Seminario Internacional de Bibliotecarios Escolares. Santiago: Programa Mece Media, Ministerio de Educación, 1999.

 

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