¿Las Bibliotecas Escolares:
Centros de Recursos para el Aprendizaje?:
del Dicho al Hecho
Gustavo von Bischoffshausen
Tarea
Asociación de Publicaciones Educativas
Lima, Perú
El cambio de nombre de biblioteca escolar por el de Centro
de Recursos para el Aprendizaje es producto de una necesidad, surgida en el
entorno educativo escolar a partir de los profundos cambios ocurridos en los
contextos educativos, sociales y tecnológicos de las dos últimas décadas. En
este artículo se expone cuan cerca de este cambio están las bibliotecas
escolares de Fe y Alegría de Lima Metropolitana. Se expone también el
desarrollo de las bibliotecas escolares en este periodo y las políticas y
propuestas que ha tenido el Estado y la sociedad civil en programación
curricular y en el fomento de bibliotecas escolares. El trabajo forma parte de
una investigación participativa iniciada en 1996 y continuada hasta el día de
hoy.
INTRODUCCION
El
cambio de nombre de biblioteca
escolar por el de Centro de Recursos para el Aprendizaje es producto de una
necesidad, surgida en el entorno educativo escolar a partir de los profundos
cambios ocurridos en los contextos educativos, sociales y tecnológicos de las
dos últimas décadas1.
En
el ámbito educativo escolar público del Perú, hasta hace poco teníamos vigentes
y explícitos currículos cerrados y verticales, donde el protagonismo de la
transmisión de conocimientos caía casi exclusivamente en los docentes y en el
uso de textos escolares2.
Difícil, sino imposible, era entonces buscar en esta realidad la potenciación
de la biblioteca escolar como un recurso didáctico, de aprendizaje y de
socialización.
El
Ministerio de Educación desde 1995 ha iniciado una reflexión dirigida a cambios
en el sistema educativo en el proceso llamado “Modernización Educativa3. La
reforma de la estructura curricular se inició con el Programa de
Articulación Inicial Primaria (PAIP), después articulado a un programa integral
mayor, el Plan de Mejoramiento de la
Calidad de la Educación Peruana (MECEP). Este programa, que propugna un
enfoque constructivista del currículo, fue iniciado experimentalmente en 1996,
generalizándose posteriormente para todos los grados de primaria desde 19984. Con una perspectiva integral, el Plan
Nacional de Capacitación Docente (PLANCAD), acompaña al PAIP a través de una
política de capacitación a docentes que actualmente se extenderá a todo el
profesorado de la gestión pública.
Otros
cambios educativos han sido la nueva Estructura del Sistema Educativo Peruano,
la Ley del Bachillerato, aplicada experimentalmente desde 1999, y el Currículo
de Educación Secundaria, actualmente en estudio. Por último, como parte del
reparto de materiales educativos, el Ministerio de Educación está distribuyendo
módulos de materiales bibliográficos, mobiliario e utillaje para bibliotecas de
aula de primaria.
Ante esta propuesta gubernamental, el desarrollo
humano que queremos exige una sociedad plural, diversa, democrática y de
igualdad de oportunidades, que posibilite el acceso a una educación publica de
calidad y el ejercicio de una ciudadanía plena a una infancia en situación de
exclusión5. Queremos que estos niños y niñas
tengan facilidades para acceder a la tecnología y a la información, y que el
entorno escolar les permita un ejercicio participativo, crítico y creativo y un
rol protagónico en sus aprendizajes significativos y toma de decisiones.
Consideramos
que un modelo curricular por competencias
corresponde al desarrollo humano antes propuesto, en la medida que las
competencias hagan referencia a los fines de la educación, situándose el
quehacer educativo frente al sujeto que aprende y a la sociedad en la que actúa6. Nuestra mirada estará orientada
entonces a exponer las demandas que el desarrollo propuesto exige a la escuela,
y más particularmente a la biblioteca escolar:
demandas individuales. Posibilitando en usuarios y usuarias desarrollos
integrales que permitan el manejo de los códigos de la modernidad, entre los
cuales destacamos el acceso y uso de las tecnologías de la información, el
libre acceso a la información, al juego, al uso del tiempo libre y a una
dimensión estética y ética de la vida;
demandas sociales o colectivas.
Proyectándose como un espacio participativo y democrático;
demandas de enseñanza aprendizaje. Desarrollando condiciones de aprendizaje que integren
competencias de información como parte de la formación escolar.
En
busca de responder a lo anteriormente dicho, entendemos la biblioteca escolar
como un centro de recursos multimedia integrado en el proyecto institucional
del centro educativo. Simultáneamente, debe ser un centro de extensión cultural
cuyos objetivos esenciales se dirigen a posibilitar a todos los miembros de la
comunidad escolar equidad y autonomía en el acceso a los instrumentos
necesarios para las tareas educativas, enseñar y aprender, y a un desarrollo
cultural significativo para sus vidas. Las competencias a lograrse sólo tienen
sentido en una educación para toda la vida, siendo la biblioteca escolar un
eslabón más en una cadena continua de servicios de información que implica
vínculos de cooperación con otros espacios educativos7.
LAS BIBLIOTECAS ESCOLARES
EN EL PERÚ EN LOS ULTIMOS 25 AÑOS
Partimos de la idea de que los cimientos de las bibliotecas
actuales se asientan en los últimos cincuenta años, donde se gestan aspectos
cruciales como la formación inicial, la asociación de bibliotecarios, y la
perspectiva de bibliotecas orientadas hacia el servicio, todos bajo la tutela
de la Biblioteca Nacional. Sin embargo, podemos destacar que aspectos como la
formación permanente y la investigación prácticamente no han sido desarrollados
hasta la fecha.
En los últimos doce años, ha variado el panorama de
los ámbitos informativos locales, especialmente de educación superior y de
gestión tanto estatal como privada. Se han mejorado y/o automatizado
colecciones y servicios existentes y han surgido instituciones donde el manejo
del recurso información es crucial, como universidades y nuevas agencias estatales,
fruto de las privatizaciones o de gestiones focalizadas8.
Desde
el ámbito de las bibliotecas escolares, la Asociación Peruana de Bibliotecarios
realizó en 1969 un diagnóstico, muchas de cuyas recomendaciones y conclusiones
son válidas aun hoy en día9. Diez
años más tarde, un esfuerzo articulado de
formación de redes de bibliotecas fue el proyecto multinacional organizado por
la OEA, para Colombia, Costa Rica, Perú
y Venezuela, cuyo producto principal fue el Modelo Flexible para un Sistema Nacional
de Bibliotecas Escolares10. El
desarrollo y evaluación de este modelo está por hacerse en el caso peruano.
No existe hasta ahora una legislación bibliotecaria escolar articulada.
Las pocas disposiciones legales son muy generales, carecen de coherencia
normativa o y no están adecuadamente difundidas11.
Aunque en la Biblioteca Nacional se ha perfilado operativamente por la dotación
de material bibliográfico, algunas veces en coordinación con el Ministerio de
Educación, un reto recurrente es la falta de articulación, seguimiento y evaluación
de estos esfuerzos12. Por último, desde hace algunos años uno de los
objetivos de la Biblioteca Nacional ha sido, la búsqueda de una normatividad
que dé carácter y regule la organización y funcionamiento de las bibliotecas13.
Como mencionamos antes, un aspecto no desarrollado es la formación tanto
inicial como permanente del personal de las bibliotecas escolares. A diferencia
de muchos países, en el Perú no se exige que el personal de biblioteca deba
tener una formación como docente ni existe una legislación que especifique que
el personal bibliotecario escolar deba ser calificado como tal. Por ultimo, la
responsabilidad de la formación del personal de bibliotecas publicas y
escolares ha sido asumida por la Biblioteca Nacional, sin existir las
condiciones necesarias de financiamiento y de
articulación operativa con el Ministerio de Educación para llevarla a
cabo eficientemente14.
Aunque el Ministerio de Educación no se ha manifestado en
políticas pedagógicas explícitas, ofrece oportunidades de desarrollo de
bibliotecas escolares y de bibliotecas de aula en el programa MECEP, que
incluye dotación de materiales educativos15. El alcance de estos proyectos del
gobierno se incrementó durante 1995 con licitaciones de textos escolares y otro
material didáctico y utillaje, destinado a bibliotecas de aula y de docentes.
Desde las propuestas de la
sociedad civil algunas instituciones,
investigadores y escritores, desde hace años promueven toda una serie de
actividades ligadas al desarrollo de la promoción de la lectura, editando
libros o incursionando en actividades puntuales. Escritores, editores e
Instituciones como APLIJ y CEDILIJ, trabajan en la investigación, recopilación
y edición de la literatura infantil y en actividades de promoción de la lectura16. Por último, periódicamente pero sin
continuidad ni mayor coordinación, el gobierno central, gobiernos municipales y
políticos efectúan actividades ligadas a las bibliotecas escolares, desde el
ámbito de la edición de literatura infantil y/o dotaciones de módulos de
biblioteca.
Foro Educativo, colectivo multipartidario de
planificadores, investigadores y docentes, ha recogido también, aunque incipientemente,
la problemática de las bibliotecas escolares17.
Desde una perspectiva diferente a la de la biblioteca escolar, EDUCA, una
Organización No Gubernamental especializada en temática educativa, está
desarrollando experimentalmente los Educentros, centros de recursos para
maestros18, de los que hablaremos
más adelante.
Otros aspectos importantes,
relacionados al desarrollo de las bibliotecas escolares, son las intervenciones
estatales de enseñanza por computadoras en la escuela pública, los alcances de la actual política cultural,
especialmente la política editorial y la situación de la profesión de
bibliotecología.
El colectivo Fe y
Alegría, desde sus inicios en el Perú en
1967, surge como un proyecto de innovación y de discriminación positiva, tanto
de formación docente como de gestión, en el cual políticas educativas van a la
par de procesos sociales. Las características y su modelo institucional, se
resumen en cuatro aspectos19:
·
centros
educativos gratuitos situados en zonas de pobreza y marginación socioeconómica;
·
gestión
con financiamiento mixto que permite autonomía de las escuelas (el Estado
proporciona los sueldos de docentes y administrativos);
·
fomento
y desarrollo del aspecto formativo de los maestros y de otros miembros de la comunidad escolar como
el personal de biblioteca;
·
enfoques
pedagógicos innovadores y capacidad de experimentación.
Adicionalmente, consideramos
que existen tres aspectos de la gestión de FA que potencializan el desarrollo
de las bibliotecas escolares:
·
· &nnbsp; una gestión que permite un eficiente trabajo de
coordinación administrativa, de racionalización de recursos y de canal de
participación de la comunidad educativa en la gestión educativa20;
·
· &nnbsp; un esquema organizacional, que confiere a cada
colegio suficiente autonomía para su manejo educativo como institución, que
tiene ahora el reto de la necesidad de asumir una propuesta pedagógica
articulada (actualmente en proceso) frente a las nuevas reformas;
·
· &nnbsp; un papel activo de los directores, aspecto
reconocido por IFLA como un indispensable elemento potenciador de la biblioteca
escolar21.
Mi interés en Fe y Alegría (FA
en adelante) surgió en la jornada de capacitación para el personal de
bibliotecas asistente de los Cursillos de Verano en la que participé a
comienzos de 1997. El hecho que FA tuviera bibliotecas operativas, colecciones ubicadas en un lugar específico y
personal operante me sirvió como criterio de discriminación positiva previa22. Los
objetivos de la intervención fueron dos: contribuir a llenar la falta de
diagnósticos operativos y ofrecer recomendaciones en la perspectiva de
constituir la red de bibliotecas escolares Fe y Alegría23.
Se aplicaron dos cuestionarios,
uno para el personal de biblioteca y otro para los directivos. Estos constaban
de dos secciones, la primera cuantitativa, sobre servicios y gestión; la
segunda cualitativa, acerca de las dificultades y retos presentes. Pude así
identificar aspectos claves del desarrollo de las colecciones (número de libros
por alumno, relación colección/libros de texto); de los servicios (carencia de
estante abierto, préstamo restringido; articulación biblioteca central /
biblioteca de aula); de gestión (planificación, uso de la oportunidad, del
tiempo y del espacio, financiamiento); y de formación de usuarios. Resultados de este primer diagnóstico fueron la
exigencia de un análisis más exhaustivo y la necesidad de precisar las
necesidades de capacitación del personal de biblioteca.
Posteriormente, trabajé un segundo diagnóstico de una
muestra de 5 bibliotecas de Lima Metropolitana, no sólo con cuestionarios sino
con entrevistas y trabajo de observación. Tanto el personal de biblioteca como
los directivos destacaron que los retos inmediatos estaban en la planificación y el manejo de recursos de la
bibliotecas24. Se proyectó entonces
un taller para el personal de bibliotecas escolares de Lima Metropolitana, llevado
a cabo a fines de abril de 1999. El taller sirvió para sensibilizar al personal
acerca del significado de su trabajo tanto cotidiano como proyectivo,
pudiéndose generar en algunas ocasiones ricos procesos de interaprendizajes
para llegar a soluciones de problemáticas inmediatas25. Apuntamos
a continuación aspectos relevantes de ambos diagnósticos y del taller.
La mayoría de las bibliotecas están situadas
intencionalmente en el primer piso del edificio principal, cerca de la entrada
del colegio, aspecto que facilita su uso por usuarios externos. Si bien la
inclusión de sala de lectura y colección en un mismo espacio se presenta en
muchos casos, no está generalizada26.
En líneas generales el margen de puestos de lectura formales varía de 40 hasta
72, pudiendo un salón entero de 40 (el promedio) ocupar la biblioteca al mismo
tiempo.
El acceso a la colección así como algunos servicios son
restringidos en la mayoría de casos. El acceso directo a los estantes, cuando
existe, se da solo a alumnos de secundaria. Por otro lado, los beneficiarios
mayores del servicio de préstamo a domicilio son los docentes. Estas
situaciones están directamente relacionadas a que las colecciones no estén
catalogadas y que las clasificaciones existentes no faciliten organización ni
servicios eficientes. Aunque existentes en algunos casos, las posibilidades de nuevos servicios y usos
automatizados, son muy restringidas, ya sea por la falta de computadora en la
biblioteca y/o carencia de capacitación.
La
combinación y variedad de oportunidades de acceso en los diferentes casos puede
ser un elemento facilitador o no de uso. El hecho de los colegios disponen de
doble turno de atención puede ser un elemento limitador, en la medida que
generalmente cuentan con una sola persona a cargo de la biblioteca, lo que las
obliga a opciones como horarios partidos de menos horas trabajadas u horarios más prolongados pero de días alternos27. Esto trae además dificultades de
atención en los recreos y fuera del horario escolar.
El
82%, la casi totalidad del personal de las bibliotecas, son mujeres. Aunque
unas cuantas han estudiado educación otras provienen de especialidades como
computación, psicología o secretariado. Algunas comparten sus actividades en la
biblioteca con otros trabajos, en el mismo centro educativo o en otras
instituciones. Las capacitaciones
ocasionales que han recibido han sido vía la Biblioteca Nacional, problema que
nos remite a la carencia de oportunidades de este tipo.
Según el primer diagnóstico se tiene colecciones con un
total promedio de 1.600 volúmenes, cantidad que aumenta a 2.803 si se
consideran los textos escolares. Manifestamos esto pues casi la mitad de las
colecciones están constituidas por libros de texto, lo que influye tanto en la
gestión cotidiana del personal como en las posibilidades de desarrollo
educativo y cultural de los niños y niñas. La representatividad de materiales no impresos es casi inexistente, aunque se dda mucha importancia a los videos28. En el segundo diagnostico encontramos
que el 50% de las colecciones corresponde a obras literarias (fiction),
42·% a obras de información (nonfiction) y 8% a obras de referencia. El
porcentaje de álbumes para niños
pequeños no excedió el 6% en ninguno de los casos. Por último, ambos
diagnósticos dieron un promedio de libros
por alumno de 1.40 a 1.8029.
Todo esto nos remite a bibliotecas con colecciones y
servicios limitados o desiguales en las que la gestión todavía no es integral a
la planificación. Aunque las
posibilidades de desarrollo relacionadas con el modelo Proyecto Educativo
Institucional han sido asumidas por FA desde sus comienzos coexisten
dificultades como el financiamiento, base del desarrollo de colecciones. El
único sustento visible hasta ahora ha sido el porcentaje de lo recaudado anualmente
por la Asociación de Padres de Familia (APAFA)30.
En realidad, el grueso del desarrollo de colecciones depende directamente de
donaciones, que vienen por dos vías, las gestionadas por la administración de
FA y las obtenidas individualmente por cada centro educativo31.
A
partir de este primer acercamiento a la situación actual de las bibliotecas de
Fe y Alegría centro ahora mi interés en algunos logros o retos que nos permitan
vislumbrar cuan cerca están estas bibliotecas de ser Centros de Recursos para
el Aprendizaje. Nos referimos a la
presencia de aspectos de la propuesta de biblioteca escolar presentada en la
Introducción: acceso de materiales y servicios; posibilidades de integración en
la planificación escolar; proyección educativa y cultural; y fomento de
autonomía, trabajo en grupo y desarrollo del liderazgo. Aunque nos referiremos particularmente a
tres experiencias, dos de San Juan de Lurigancho, distrito del Cono Este (FA 4 y
25) y al FA 3 de San Juan de Miraflores, Cono Sur de Lima Metropolitana,
también mencionaremos otras experiencias32.
1.
Aunque, como hemos
mencionado, la carencia de procesos técnicos adecuados limita el desarrollo proyectivo de las colecciones y una difusión mayor de los
servicios, existe una intencionalidad de mejorar las condiciones de aprendizaje
que se traduce el aprovechamiento máximo de posibilidades de todo tipo. Un centro educativo, el FA 7, es el único
que tiene automatizada su colección y servicios automatizados. Por otro lado,
aunque persisten problemas como la carencia de una capacitación adecuada
y una coordinación mayor con espacios como los laboratorios de computación, los
FA 4 y 25 tienen ya computadoras en sus
bibliotecas. Casi todos los FA tiene en sus proyectos actividades
ligadas a la promoción de la lectura, como la lectura silenciosa diaria, que en
algunos casos se llevan a cabo con la ayuda de la biblioteca escolar y/o las
bibliotecas de aula33. El FA
25 tiene desde hace un tiempo un rincón de lectura infantil montado al cual
concurren los docentes de los dos primeros grados para la hora del cuento y/o
lectura, según un horario establecido al comienzo del año, experiencia que FA 3 y 4 tienen proyectado
replicar este año34.
2. En
cuanto a la integración de la biblioteca a la planificación del centro
educativo, ésta se da generalmente bajo la forma de proyectos puntuales. FA 25,
en su plan anual, incluye el trabajo de una Comisión de Biblioteca, compuesta
por 6 profesores de primaria y de secundaria, que se reúne una vez al mes. La
coordinación docentes biblioteca (común a todas las bibliotecas de nuestra
investigación) se da en la selección y disposición del material bibliográfico
que se va a trabajar durante el año, ya sea para préstamo diario, ocasional o
permanente en las aulas (y en las bibliotecas de aula). FA 3 tiene actualmente
el Proyecto Biblioteca y Vídeo, de
mejora de la disponibilidad de los documentos y servicios. Otro de sus aportes
lo encontramos en el Club de Delegados de Biblioteca, llevado a cabo con
alumnos de secundaria y del último grado de primaria35. Las posibilidades de los alumnos y
alumnas lleven a cabo trabajos en grupo en la biblioteca constituye todavía un
escollo a superarse.
3. La
extensión educativa y cultural hacia la comunidad, como se mencionó antes, es
un norte fundante de estos colegios. Además que muchas bibliotecas reciben a
exalumnos, alumnos de otros centros, algunas FA utilizan la biblioteca para
otras actividades como la escuela de padres36.
En el FA 4, se ha establecido recientemente un Educentro junto a la biblioteca
escolar. La propuesta de EDUCA es que estos espacios educativos, proyectados
como centros de recursos y de interaprendizajes de los docentes, pueden
convertirse en elementos dinamizadores de capacitación, elaboración de
materiales educativos y de intercambio y difusión de experiencias
educativas. En busca de lograr vínculos
de cooperación locales, se han establecido tres en San Juan de Lurigancho37. Pienso que el reto está en lograr una
integración de los dos espacios educativos que permita potenciar las
especificidades de cada uno38.
Recapitulando, consideramos que
los retos y logros presentados nos dan pie para afirmar que muchas de las
bibliotecas de Fe y Alegría de Lima Metropolitana constituyen espacios de
aprendizaje y socialización que van camino a estar acordes con la propuesta de
Centros de Recursos para el Aprendizaje que exigen los nuevos tiempos.
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Escolares (1989) para el caso del Perú.
2 Perú, Calidad, Eficiencia, Equidad (1993); Bello D., M. (1995).; Thorne, C. (1993).
3 Encontramos sus antecedentes en los diagnósticos elaborados desde comienzos de la década por el Ministerio de Educación y la GTZ , Estando enmarcados en los convenios y programas de ayuda del Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo.
4
Enfoque materializado en prácticas de aula en base a paradigmas centrados en el
aprendizaje, en el logro de competencias y en la interacción del niño y niña
entre pares, con adultos, la comunidad y la naturaleza, como estrategias para
la construcción de aprendizajes. Estructura Curricular Básica de Educación
Primaria de Menores para los seis grados de primaria (1998).
5 Educación y Conocimiento (1996), Proyecto Institucional Trienio 1998-2000 (Tarea 1998).
6 Pinto, L. (1998).
7 Alonso, F. , ibid.
8 Pontificia Universidad Católica del Perú, la Universidad de Lima y la Universidad del Pacífico entre los primeros casos y Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas, el Ministerio de la Mujer (PROMUDEH) y ESSALUD. entre los segundos.
9 Asociación Peruana de
Bibliotecarios (1969).
10 Modelo (1982).
11 Una investigación de IFLA de 1996 solo incluye un documento del Perú.(Bernhard, P., 1996) y Aliaga, C., 1980). Posteriormente, en 1983 fue creado el Sistema Nacional de Bibliotecas y la Dirección de Bibliotecas Escolares. Ver tambien Asociación Peruana de Bibliotecarios (1969).
12 Un esfuerzo mayor fue la
dotación en módulos de 2 millones de libros
a bibliotecas de centros educativos de zonas rurales y de frontera y zonas
urbano marginales. Estos módulos contaban, a sugerencia de la Biblioteca
Nacional, con un 10% de material de
literatura infantil y juvenil, con el objeto de apoyar el desarrollo de la
“Hora Diaria de Lectura”. El Comercio (Dominical) 5 de noviembre de 1995, 15.
13 Fue una de la recomendaciones de
la Reunión Regional de Bibliotecas Públicas
efectuada en Piura (Perú) en 1996.
14 En el currículo de los
Institutos Superiores Pedagógicos existe un curso de formación en bibliotecas
escolares que generalmente no se dicta.
15 Se han repartido módulos de
biblioteca de aula para el segundo, tercer y cuarto grados desde 1998.
16 Asociación Peruana de Literaturaa Infantil y Juvenil (APLIJ) y Centro de
Documentación e Información de Literatura Infantil (CEDILIJ).
17 Recogidas en Bases para un Acuerdo Nacional por la Educación Peruana 1997.
18 Educentro (1999).
19 Morales, R. (1991).
20 Morales, R. ibid.
21 IFLA Newsletter Nº 33 (jul. 1998).
22 Lineamientos para el
funcionamiento de las bibliotecas escolares (1996).
23
von Bischoffshausen, Gustavo (1998).
24 Ibid. (1998a).
25 Ibid. (1999).
26 Algunas bibliotecas tienen la sala de lectura separada físicamente de la colección.
27 Sin embargo, 11 bibliotecas (45%) tienen doble personal en Lima Metropolitana. No tenemos datos de los centros fuera de Lima.
28 Muchas veces los videos están
situados en una sala especial.
29 Sin considerar los libros de
textos.
30 Esta disposición es una de las
pocas existentes directamente ligadas a la biblioteca escolar.
31 El carácter del material donado
muchas veces puede limitar un desarrollo adecuado de la colección.
32 Un elemento en común es la
presencia de doble personal.
33 En la normatividad del sistema escolar peruano esta formulada la importancia del fomento del hábito de leer.
34 Persisten retos como la puesta
en marcha de la narración de cuentos.
35 Donde alumnas y alumnos se
turnan en trabajos mayormente de control de préstamo en sala, ya que la sala de
consulta está separada de la colección.
36 Ofreciendo potencialmente
posibilidades para que los padres se involucren en otras actividades.
37 En este distrito en estan
ubicadas dos de las bibliotecas que visitamos, el FA 25 y 37.
38 Educentros (1999).