LA MANCHA DE TINTA

MIGUEL ÁNGEL VARGAS

María Teresa miraba las bancas vacías del salón. Estaba sola. Todos sus compañeros jugaban en el patio. Era la hora del recreo. Ella no había podido salir; una tarea traviesa que no se dejó terminar había sido la culpable.

La niña miraba su salón. Le gustaba. Desde el año pasado, cuando cursaba cuarto año, y pasaba frente al de quinto, sentía ganas de estar allí. Ya estaba en quinto. Pensativa miraba a su alrededor.

De pronto escuchó un ruidito. Fue como un "shsss, shsss". María Teresa volteó. El ruidito había salido de una esquina. Del rincón. Ahí, en ese rincón, estaban, acomodados sobre una tabla, algunos libros. Los niños del año pasado los habían dejado. No eran muchos libros pero llenaban la tabla . Estaban paraditos, un poco inclinados, como en las bibliotecas. También había revistas, periódicos y otros papeles.

El "shsss, shsss" se repitió. María Teresa se levantó de su banca y se acercó al rincón . Lo hizo despacio. Se paró frente a la tabla con los libros y esperó. Quería saber quién hacía aquel ruidito. Mientras esperaba, observó los libros. Estaban pegaditos unos a otros como si sintieran frío. Eran de diferentes tamaños: unos altos, otros chaparros; había gordos y también flacos; había de colores claros, y había negros y azules.

María Teresa esperaba y el ruidito no se repetía. Estaba por regresar a su banca y terminar la tarea, cuando vio lo que vio. Algo que parecía una mancha de tinta luchaba por salir de entre las hojas apretadas de uno de los libros en la tabla.

-¡Caramba! Cada día que pasa me cuesta más trabajo salir.

Me estoy volviendo muy vieja y torpe - dijo aquello que parecía una mancha de tinta, cuando acabó de salir.

María Teresa se asustó. Efectivamente, era una mancha de tinta y se le alcanzaban a notar algunas letras. ¡Ya sé! - pensó la niña - esa mancha está hecha de las letras que hay en las páginas del libro.

¡Claro! Claro que estoy hecha de las letras que están en las páginas. Yo, como todas mis hermanas, vivo entre las hojas de los libros.

María Teresa se asustó más. ¡ La mancha podía leer sus pensamientos! ¿Cuántas manchas habrá en cada libro?, pensó la niña.

- Tantas como hojas que tenga el libro - contestó la mancha - . Cada una de nosotras vive entre dos páginas. Cuando un libro está guardado y nadie lo hojea, somos manchas que duermen en el centro de las páginas. Pero cuando una mano toca el libro, rápido nos despertamos y nos regamos por las páginas formando palabras en el orden en que deben ir.

La niña rió al imaginar la rapidez con la que deberían moverse las letras para acomodarse correctamente en las páginas. Igual que un hormiguero. ¿Y no se equivocan?, pensó.

-- Nunca. Cada una de nosotras sabe muy bien lo que debe hacer: si el autor escribió un libro de cuentos, sabemos cómo acomodarnos para que las palabras hagan un cuento y no un poema; si el libro es de información, nos acomodamos de otra manera, y así como todos los demás.

-- Oye -- la niña se atrevió a dirigirle la palabra por primera vez - enséñame cómo se acomodan.

En ese momento, la puerta del salón se abrió y empezaron a entrar los compañeros de María Teresa. El recreo había terminado.

-- ¡ Oigan muchachos, vengan a ver!
- los llamó María Teresa....

 


 

 

La biblioteca

TRABAJEMOS CON EL TEXTO

 

Despúes de leer el cuento "La mancha de tinta" te preguntarás por qué no esta completo. Se trata de una historia que apenas inicia y el final esta en tu imaginación.

     

  • Contesta en tu cuaderno las siguientes preguntas sobre el cuento.
    Si quieres puedes leerlo varias veces.

     

  • ¿Qué opinas de lo que le sucedió a María Teresa?
    ¿Por qué "La mancha" dice que las palabras se acomodan de diferente manera dependiendo del texto en el que estén?

     

  • Imagina qué pasó cuando María Teresa llamó a sus compañeros. Escríbe lo aquí o en tu cuaderno. Puedes hacer dibujos para ilustrar lo que escribas.

     

     

  • Cuando termines, intercambia tu texto con un compañero y lean lo que cada quien escribió. Escucha con mucha atención mientras él lee. ¿Son muy diferentes sus textos?

 


CONOCE TU LIBRO DE TEXTO

 

Saber qué tiene y cómo es este libro te ayudará a utilizarlo con mayor facilidad. Explóralo con tus compañeros, será más divertido.

     

  • En él hay partes en las que escribes y otras donde sólo lees. Busca alguna donde debas escribir y muéstrala a los demás.

     

  • Cada lección esta formada por una lectura y varios ejercicios, actividades y juegos. Busca en el índice del libro una lección y di cuáles son las partes que lo componen y en qué páginas están.

     

  • A lo largo del libro encontrarás palabras en negritas. Su significado está en el "Glosario". Busca la página que está al final de tu libro y consúltalo, ampliarás tu vocabulario.

     

  • Busca el juego de la lección 9, resuélvelo y compara con tus compañeros lo que hiciste.

     

  • Busca en el índice de este libro lo siguiente: "Cómo revisar tus textos", "Cómo leer en voz alta" y "Cómo exponer en clase". Lee en silencio y después comenta con tus compañeros las recomendaciones que no deben olvidar.

     

  • En la página de "Lecturas complementarias" aparecen los títulos y los autores de diversos libros; revísala y fíjate cuáles de ellos están en la biblioteca de tu escuela.

     

  • Localiza, en tu libro de Lecturas, el poema "Bailecito de bodas", escrito por Rafael Alberti y léelo en silencio una vez. Después léelo varias veces en voz alta, cada vez más rápido y pronunciando con claridad las palabras. Haz las pausas indicadas por los signos de puntuación.

     

  • Realiza el siguiente ejercicio para que practiques la entonación de tu lectura cuando leas en voz alta. Repite varias veces cada una de las siguientes oraciones diciéndolas con:

    alegría       miedo       enojo       sorpresa       tristeza       aburrimiento

 

Teresa regresa.

 

  • Los changos pulguientos nos invaden.

     

  • Ya vienen las vacaciones.

     

  • Buenas tardes.

     

  • Les gustó el ejercicio.

 


¿QUÉ HAY EN LA PEQUEÑA BIBLIOTECA?

Seguramente en tu salón habrá libros y otros materiales escritos. Algunos tal vez los hayan dejado los niños del año pasado y otros quizá sean nuevos. Para saber que tipo de materiales hay, realiza las siguientes actividades con tus compañeros.

     

  • Organícense en equipos con el maestro para clasificar todo lo que hay en la biblioteca o en el Rincón de lectura. Recuerden que pueden reunir libros, periódicos, revistas, folletos y otros materiales impresos o publicitarios como atlas, enciclopedias y cuentos.

     

    ¿Cuáles son los libros de cuentos?

    ¿Hay historietas, periódicos y revistas?

    ¿Cómo puedes reconocer rápidamente un poema?

    ¿Hay libros que traten sobre la vida de planetas y animales?

    ¿Existe algún libro que tenga trabalenguas o adivinanzas?

    ¿Tienen instructivos para hacer alguna comida, armar un juguete o resolver acertijos?

    ¿Tienen publicaciones donde encuentren noticias? ¿Cuáles son?

     

  • Elabora con tu equipo una lista de los materiales que clasifiquen. Después hojéalos y fíjate cómo son y qué partes tienen. Cuando termines de revisarlos, contesta lo siguiente:

    ¿Para qué sirve el título de un libro?

    ¿Qué otros datos hay en la portada?

    ¿Para qué sirven los índices y cómo están organizados?

     

  • Los siguientes títulos pertenecen a distintos tipos de textos. Piensa de qué trata el texto que corresponde a cada título y en cuál publicación lo puedes encontrar. Escríbelos en la línea.

 

La luna en casa

El ciruelo y el río

El sistema solar

Suben los precios

 


ORGANICEMOS LA BIBLIOTECA

Junto con tu maestro y tus compañeros elige un lugar para acomodar los materiales de lectura. Realicen las siguientes actividades.

     

  • Separen en diferentes grupos los libros, las revistas, los álbumes, los periódicos y otros materiales escritos que tengan.

     

  • Decidan cuál es la mejor manera de ordenar cada grupo y acomódenlos en el lugar que eligieron. Hagan varios letreros que sirvan para indicar el tipo de materiales impresos que hay en la biblioteca.
    Por ejemplo: cuentos, revistas, enciclopedias, diccionarios, periódicos y otros letreros que necesiten.

       

    • Los libros se pueden organizar por temas: los de animales, los de historia o los de temas científicos. Pueden colocar juntos los libros de cuentos, poesía y leyendas.

       

    • Si tienen libros de texto, pueden ordenarlos por materias o por grados. En cambio, las revistas y los periódicos pueden acomodarse por títulos o por fechas.

       

    • Los trabajos que ustedes realicen durante el año pueden acomodarlos por cuentos, álbumes, periódicos o biografías.

     

  • Elige un libro que te guste y elabora su ficha bibliográfica. Cada uno de tus compañeros hará lo mismo con otro libro.

     

    Recuerda que las fichas bibliográficas llevan los siguientes datos:

     

  • Título.

     

  • Nombre del autor.

     

  • Nombre de la editorial.

Lugar y fecha de publicación.

 

  • Número de páginas.

 

  • El maestro les ayudará a organizarlas en un fichero. Las fichas se pueden acomodar en orden alfabético por apellido de los autores, por el título del libro o por temas. Decidan entre todos cuál es la forma que funciona mejor para su biblioteca.

     

  • Quizá por ahora existan pocos libros pero, a medida que avance el año, tú y tus compañeros podrán enriquecer la biblioteca con nuevos materiales de lectura. Aquí te damos algunas ideas:

     

  • Pide a tus papás y hermanos que te presten un libro que tengan en la casa y tráelo a la escuela. No importa que tú lo hayas leído. Es para que lo compartas con tus compañeros; además, quizá quieras leerlo otra vez.

     

  • Trae tus libros de texto de otros años porque, aunque ya no los ocupes para las clases, tienen temas que pueden servirte para tus trabajos. Además tienen muchos cuentos y poemas que puedes leer de vez en cuando.

     

  • Durante el año escribirás diferentes textos sobre diversos temas, que también formarán parte de tu pequeña biblioteca.

     

  • Tal vez a ti y a tus compañeros se les ocurran otras ideas para tener más libros; sobre todo, después de conocer lo que hay en biblioteca y pensando en lo que les gustaría leer.

     


    HAGAMOS EL REGLAMENTO

     

  • Platica con tu maestro y tus compañeros qué pueden hacer para que la biblioteca de su salón funcione bien y de qué manera la pueden mantener ordenada.

     

    La mayoría de las bibliotecas tiene un reglamento para indicar a los usuarios cómo cuidar los libros, qué hacer para llevarse un libro a la casa y cuándo se debe regresar. Si el reglamento está escrito, todos podrán recordar las reglas para usar los materiales.

     

  • Piensa cuáles son las indicaciones que sería necesario incluir en un reglamento. Cada quien diga sus ideas y anótelas en el pizarrón para que todos puedan leerlas. Recuerda que debes respetar el turno de otros compañeros cuando hablen.

     

  • Entre todos lean las reglas que escribieron y marquen las instrucciones que estén repetidas. Elijan la que esté escrita con más claridad. Si creen que falta alguna recomendación, pueden agregarla.

     

  • Decidan cuáles son las reglas que tendrá su reglamento y en qué orden deben escribirlas. Separen las reglas que tratan sobre el cuidado de los libros, de las del préstamo. En un cartoncillo escriban el título. Reglamento, y numeren todas las reglas.

     

  • Lean el reglamento para comprobar que está completo y bien escrito. Pueden pegarlo en la pared para que quede a la vista de todos.
    Aquí hay un ejemplo que les puede servir para elaborar el suyo.

     

  • Escoge un libro de la biblioteca para leerlo en tu casa. ¿Qué te gustaría leer? Entre los libros del Rincón de lectura encontrarás una gran variedad: cuentos, novelas cortas, poemas, libros de juegos y muchos otros. Recuerda que debes devolverlo en una semana para que otros puedan leerlo.
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