EL LIBRO OLVIDADO

Antonio García Velasco

Aquel libro, largos años olvidado en el estante de una librería, estaba seguro de que si tuviera un lector, no lo defraudaría.
Sabía que sus páginas estaban llenas de buen decir: conceptos profundos y divertidos, calidad y palabras vivas. Sabía que podría hablar al que lo leyera con el tono adecuado a sus edad, a su humor, a su condición, a su cultura, a su entendimiento... Pero no tenía oportunidad de demostrarlo. La tristeza lo haría palidecer cada vez más, haciéndolo perder el atractivo que su aspecto externo tuvo recién editado.

Cada año se recibían en la librería cientos de libros, que despertaban el interés de los lectores. Algunos libros duraban en los estantes el tiempo que tardaba un cliente en cruzar la puerta de entrada. ¿Qué podrían tener ellos que no tuviese él? ¿Acaso un autor conocido? ¿Quizás un título menos misterioso que el suyo?

Porque su título -es hora de decirlo- era LMMD. Su autor, Antón Glotoso Venero, de quien no sabía si había muerto, si vivía y se dedicaba a algo más productivo que la escritura de libros; si aquello era sólo un seudónimo que ocultaba a un autor conocido en la actualidad, olvidado de que, años atrás, escribió y publicó aquel libro.

Él sabía que hubo autores que, pasados los años, perseguían y buscaban afanosamente sus primeros libros para quemarlos.

No porque estuviera mal escritos, sino porque ahora escribían con un nuevo estilo y se avergonzaban del pasado. Un caso notable fue el de Juan Ramón Jiménez, poeta español, premio Nobel de literatura, celebradísimo por los críticos. Comenzó a escribir muy joven y, de aquellos primero libros, se sintío más tarde horrorizado. Tanto, que persiguió uno a uno los ejemplares de la edición, dispuesto a que el fuego los destruyera.

Si éste era el caso de Antón Glotoso Venero, mejor es que se haya olvidado de que él existía, mejor permanecer oculto en aquel rincón de una vulgar estantería, cubierto de polvo, sin comprador ni lector.

Estas reflexiones lo hacían sufrir, aunque tambíen le servían para alimentar su esperanza de que un día, el más inesperado, alguien llegara a preguntar por él, pagara lo convenido, que iba siendo poquísimo en comparación con el precio de las novedades, y lo llevara consigo, permitiéndole comunicar todo el encanto que llenaba sus páginas.

 

seudónimo: el nombre que emplea un escritor en lugar del suyo

 


Análisis del texto

Lee en silencio El libro olvidado. Si encuentras palabras que desconozcas, busca en el diccionario su significado.

 

  • Contesta en tu cuaderno estas preguntas:

      ¿Quén es el personaje principal de la lectura?

      ¿Qué concepto tiene de sí mismo este personaje?

      ¿Qué problema tenía?

      ¿De qué piensas que trata el libro titulado LMMD?

      ¿Por qué crees que a algunos autores no les gustan

      as obras que escribieron en años pasados?

      ¿Qué se dice de Juan Ramón Jiménez?

      ¿Qué esperanza tenía el personaje de la lectura?

     

  • Escribe tu opinión acerca del texto El libro olvidado.

     

  • Reúnete con cinco compañeros. Revisen sus opiniones y lean ante el grupo la que les haya gustado más.

     


    Trabajo con el diccionario

     

  • Continúen trabajando en equipo y busquen en su diccionario la sección de abreviaturas. Encuentren el significado de éstas:

      Rep.        Hist.Nat.         Gram.         pr.         voc.

      Ortogr.         i.        ant.        fig.             Poét.

     

  • Revisen qué abreviaturas se usan en el diccionario antes de la definición de las palabras que están a continuación y aclaren su significado:

      ave         bolsillo         cetáceo         desvergonzado

      fructificar         gastritis        hoyuelo         loar

     

  • Examinen la sección de reglas ortográficas y comenten para qué les puede servir.

     

  • Elijan a un integrante del equipo para que exponga frente al grupo el resultado del trabajo.

     


     

  • Practica la lectura oral:

          El destino del libro olvidado

          Antonio García Velasco
  •  

    La maestra abrió el regalo y apareció el libro olvidado -¿lo recuerdan?-. Sin el polvo de los años en la librería, parecía tener mejor aspecto, aunque, aparentemente, seguía sin ser gran cosa.

    -Es el único que pudimos comprar -dijo Marina a modo de excusa, en nombre de los demás.

    -No se preocupen, es el mejor regalo -contestó la profesora-. De verdad lo digo. Yo he procurado enseñarles que de un libro no se aman las apariencias, sino las palabras, porque la palabra es vida y, por ella, nos llegan el pensamiento, la fantasía, el saber, las emociones... Es el mejor regalo, se los aseguro.

    Después anunció que podían salir a los patios, a presenciar las competencias deportivas del último día de clase y a participar en ellas.

    -Y no falten mañana a la fiesta final de curso.

    -No faltaremos, maestra.

     

  • Forma equipo con cuatro compañeros para intercambiar opiniones acerca de El destino del libro olvidado. Comenten si les recuerda alguno de sus libros.

     

  • Escriban en su cuaderno sugerencias para salvar libros olvidados o maltratados y propónganselas a todo el grupo.

     


    Integración del fichero

    Para hacer una consulta rápida y efectiva en una biblioteca es necesario recurrir al fichero, pues éste contiene tarjetas con datos de identificación de todos los libros.

    Las tarjetas se llaman fichas bibliográficas; miden 12.5 por 7.5 centímentros y están ordenadas alfabéticamente. Mediante éstas, los libros se clasifican por autor, título, tema, y/o materia; así es fácil localizarlos.

    Para organizar los libros del salón, es necesario que aprendan a elaborar las fichas bibliográficas.

     

  • Observen qué datos contienen las fichas que están a continuación y vean en qué orden aparecen el título, autor, tema, número de edición, editorial, lugar, fecha y número de páginas.

     

  • Decidan cómo organizar los libros de su salón, conforme a alguno de los tres modelos de fichas.

     

  • Distribúyanse los libros de la biblioteca del salón y elaboren las fichas.

     

  • Ordenen las fichas alfabéticamente con la ayuda de su maestro.

     

  • Colóquenlas en una cajita donde quepan todas las fichas y consulten su fichero cada vez que lo requieran.

 

Hosted by www.Geocities.ws

1