Editorial del programa de opinión Charlemos de radio Columbia, escrito por Carlos Fernández Cerdas,

difundido viernes 5 de enero de 2007.

 

 

INDUBIO PRO REO  Y BENEFICIO DE LA DUDA PARA EL PODER JUDICIAL SOBRE EL CASO LA PENCA

 

 

La impunidad es la madre del encubrimiento, el dolor la hija de la víctima y el silencio el hermano de la indignación… Es por esta razón que lanzamos desde los micrófonos de radio Columbia un nuevo misil al Poder Judicial para que se sonroje ante la opinión pública y se descubra su inoperancia con respecto a su recurrente conducta de indolencia ante la tragedia ajena.

  

Han pasado 22 años y 8 meses desde que una bomba explosionó durante una conferencia de prensa  convocada por el ex comandante Eden Pastora Gómez  en la localidad de la Penca, jurisdicción de Nicaragua donde murieron tres comunicadores y resultaron más de una veintena de heridos , uno de ellos fallecido años después : el periodista costarricense- guatemalteco Roberto Cruz Sandoval.

 

La fatídica noche del 30 de mayo de 1984 se convirtió de repente  en el peor de los lunares del periodismo costarricense, pero además en la vergüenza de la manipulación política  y la ocultación descarada.            

 

El juego político de los gobiernos de la época se asoció tenebrosamente  a un  Poder Judicial que cubrió con un manto oscuro el caso, cedió ante presiones y permitió telarañas en los expedientes, a tal punto que casi 23 años después sólo han hecho escasas indagaciones sin traer a cuentas a los actores principales de tan salvaje acto.

 

La actitud sórdida de las autoridades no han podido silenciar a los valientes periodistas sobrevivientes de la Penca ni impedir la solidaridad  de quienes ven con horror la desidia y flojedad de un sistema aparentemente complaciente , sometido a los más bajos apetitos e instintos sanguinarios.

 

El 3 de mayo de 2006  el Poder Judicial dió las muestras más claras de una doble moral  al organizar un Foro que conmemoraba el día de La Libertad de Expresión , pero desafortunadamente nadie dió la cara para rendir un informe sobre el estado del atentado de La Penca.

 

Gravita la duda si existe avance en las investigaciones porque las buenas intenciones no son suficentes para reparar el daño al periodismo costarricense, pero más aún a las víctimas que han tenido el sinsabor de lidiar con el ocultamiento a la verdad.

 

Vamos a otorgarle un beneficio de la duda y un indubio pro reo al Poder Judicial luego de la reunión sostenida  entre  la fiscal Alejandra Arce y un grupo de sobrevivientes de La Penca el martes 12 de diciembre de 2006 cuando se habló de “adelanto en las pesquisas y grandes expectativas de investigaciones en Estados Unidos y Argentina”, pero sepan que el cronómetro de la justicia está corriendo y que la pluma está en ristre ante cualquier maniobra encubridora.

 

Aquí también deben actuar de inmediato la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la Sociedad Interamericana de Prensa, porque no es posible que los discursos de ambas instituciones se queden en grandes hoteles, entre el tintineo de copas de vino,viandas y manjares.

 

Esas víctimas  que perdieron sus facultades para oir, hablar, caminar, escribir y movilizarse , ellos son seres humanos taciturnos que se mueven entre el dolor , la indignación, la burla y la tragedia.

Para ellos no hay respuestas todavía, conforman una legión  como de títeres movidos a su antojo por el poder político, los grandes intereses, ellos divagan de un lado a otro y el silencio es su funesta compañía….

 

El 23 de febrero de 2003, hace cuatro años, murió el último de los sobrevivientes bizarros, un hombre que vivió los horrores del vil atentado de La Penca y una de las  últimas piezas  del holocausto de la guerra fría en centroamerica en los años ochentas.

 

Pero la muerte de Roberto Cruz Sandoval, no fue en vano, eres el nutriente, el abono de la rebeldía de quienes hacemos diariamente de la pluma nuestra principal arma, de la tinta el veneno, de la faena nuestro orgullo y de las artes nuestra pasión.

 

Sé que te fuistes decepcionado de la vida, abonastes con tu sangre el campo de batalla de una guerra que no era la nuestra, te utilizaron las potencias y te entregó el mercenario aquella noche triste cuando cayó el veló de la inocencia.

 

Pero tu muerte no fue en vano, ella nos alienta a seguir escribiendo, a continuar alzando la voz, a exigir justicia en un mundo cruel, a frenar la codicia de poder , a detener planes espurios, a desenmascarar al enemigo.

 

Editorial dedicado a Roberto Cruz Sandoval, (QDDG) Jorqe Quirós, Evelio Sequeira, Linda Frazer, y a todos los sobrevivientes de la penca que aún luchan porque se haga justicia y se castigue a los culpables de tan atroz crimen

Sus comentarios a [email protected], 98.7. f.m. www.columbia.co.cr , Carlos Fernández Cerdas, San José Costa Rica, América Central.

 

 

 

 

 

 

 

 

En memoria por los periodistas fallecidos y sobrevivientes del peor atentado

contra el periodismo costarricense, La Penca 1984.

 

 

Bizarros hombres de tinta y de amor a la pluma ristre

Que fuistes victimas de la maldad aquella noche triste

Utilizados como carnada  en el abigarrado juego de la politica sucia

Nunca antes habiamos visto en el periodismo tanta aberrada argucia.

 

Clavad la mirada en el cielo infinito para encontrar la razón

Pues en Costa Rica ni en el mundo teneis  explicación

No ofusqueis ante tanta confusion de aquel sainete y maltrato

Porque sera dificil tener una acertada respuesta a  la falsedad del teatro.

 

No creais a los hombres su relato y explicación

Porque son ellos tambien veletas de remezón

Que merodean a la presa sin piedad ni sentimiento

Atendiendo ordenes de fuerzas superiores sin arrepentimiento.

 

Justicia ¿Dónde moras y por qué te llaman Temis?

Comprendo hoy tu asunción al Cielo por tanta maldad y mentís

Diosa de la Justicia, Ley de la Naturaleza, Autoridad Humana

Viendo y oyendo falsos acertos me produce una sensación que desgana.

 

Colegas que compartís mi apostolado y vocación

No os dejéis arrastrar por la abulia y la desazón

Seguid tocando las puertas de la razón y la justicia

Y pensad que la pena y el tormento serán apenas una suave caricia.

 

Los hechos más dolorosos del hombre ocurren por mandato divino

Son las victimas las que trazan el correcto camino

Y conducen a sus victimarios a un merecido juicio

Para sanear al mundo de tanta maldad y desquicio.

 

 

Este poema de Carlos Fernández está dedicado a Roberto Cruz Sandoval, víctima mortal del Atentado de la Penca.

 

 

 

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