CARTA A ABEL PACHECO.

 

 

 

* Entregada en las manos de la Sra. Elsa Pacheco en mayo del 2005 y entregada al Presidente Pacheco en julio de 2005.

 

 

 

Miguel Alejandro Gutiérrez Pizarro

Cédula 1-1139-0092

Ciudadano Costarricense

México, Distrito Federal

 

México, D.F. 9 de mayo de 2005.

 

 

Abel Pacheco de la Espriella

Presidente de la República de Costa Rica

Presente,

 

 

 

 

Por este medio le envío un saludo respetuoso y le solicito por favor que lea el texto a continuación.

 

Esta carta la envío con la promesa hecha por su hija, de que iba a ser recibida por usted y que iba a obtener una respuesta suya. En este escrito le hago primero un capítulo de antecedentes, después una exposición de motivos, luego una interpretación histórica, por último una denuncia y un exhorto como ciudadano.

 

 

antecedentes.

La memoria histórica nacional recuerda constantemente la frase del Presidente José Figueres Ferrer para qué tractores, sin violines. Por eso la obra de nuestros abuelos es valiosa por su contenido y por el contexto histórico en que se produce. El ser humano tiene fuerte vinculación con su pasado y con la tradición cuando toma sus decisiones.

Costa Rica es la democracia liberal de mayor tradición en Iberoamérica. Es motivo de orgullo que se abolió el ejército hace más de 50 años. En todo el mundo se le reconoce a los costarricenses ese hecho, porque demuestra valentía y preferencia por la paz.

Por situaciones del mercado internacional desde la década de los setenta tenemos una seria crisis económica que ha afectado la calidad de vida de la población. El estado costarricense ha sido manipulado por los intereses económicos del mercado internacional, por una generación de políticos corruptos y por la desidia de la población. Es claro que la situación actual es preocupante, porque no existe un proyecto serio en la clase política y porque se obedece a los intereses de los corruptos y de los que conocen la pobreza cuando la ven por la televisión o por el periódico, porque de otra manera no la conocerían. En una conferencia expresó el ex mandatario Rodrigo Alberto Carazo que la crisis económica de nuestro país en 1980 se debió a que él no admitió el cierre de las escuelas públicas y la venta de parte del patrimonio nacional. La teoría es cierta porque el mercado internacional fue manipulado para cerrar filas contra nuestro país y los productos de exportación perdieron valor y nuestros competidores internacionales tuvieron ventajas. Esa es la realidad del mercado y del capitalismo sin controles. Nuestros gobernantes se vieron obligados a endeudar el país por el FMI y sus programas, sumado a la corrupción que se desató producto de la pérdida de liderazgo y de ideales en los dos partidos tradicionales, produjo una mezcla que dio consecuencias terribles para el país.

La situación actual de Costa Rica es preocupante, la administración pública se ha convertido en una herramienta para la manipulación política de la sociedad. Los intereses creados son mayores al bien común y se favorece al capital extranjero. No existe un proyecto nacional y las personas honradas, honestas, responsables y capaces, están fuera de la toma de decisiones. La obligación de la clase política gobernante es de abrirse a la buena o a la mala, es necesario que los jóvenes tengan voz y voto porque es una generación con nuevos pensamientos y con grandes capacidades.

Nuestro país necesita un cuerpo diplomático de primer mundo, sin importar el costo económico, porque el país tiene que darse a conocer, en su cultura de la paz, de la democracia, de nuestras tradiciones y nuestros productos necesitan abrir nuevos mercados. Se necesita un estado moderno, con un cambio generacional en su Servicio Civil, los jóvenes tienen el derecho y el deber de asumir las riendas de nuestro país, y los que no tienen capacidad de hacer bien las cosas deben de dejar sus cargos en la función pública, por dignidad y por obligación con la Patria. Es imperiosa la necesidad de tener un presidente con mano dura que no permita la corrupción y que esté dispuesto a reformar y pagar las facturas de no hacer los favores políticos. Ésta sería la primera etapa de un proceso que considero debe durar al menos veinte años y los resultados serán a largo plazo.

El estado es el único que garantiza la estabilidad social, calidad de vida, universalidad, educación y dignidad para la población. El modelo neoliberal está agotado, Estados Unidos tiene recesión económica y la pobreza a nivel mundial ha crecido, es un modelo que ya no da respuestas a la realidad humana. La calidad de vida es insustituible, los seres humanos tenemos derecho a vivir bien, con las necesidades básicas resueltas y con la garantía de justicia y prosperidad. El despotismo es inherente a todo sistema político, porque el poder siempre lo ha utilizado, pero se puede controlar su uso en pro de un efecto positivo en la sociedad. Creo conveniente volver al modelo reformista del Dr. Calderón Guardia y del expresidente Alfredo González Flores, la necesidad de entender a nuestros próceres es vital para tener un estado eficiente y apto para las necesidades de nuestra población. El estado es el motor para repartir la riqueza y para rescatar a nuestra clase media y garantizar la reducción constante de la pobreza. El aparato estatal no es ni obsoleto ni incapaz ni todos esos títulos que le dan los neoliberales, muestra de ello es nuestro sistema bancario estatal que da utilidades no vistas en ninguna economía en el mundo[1].

Es también congruente el argumento del Sr. Carlos Roberto Loría Quirós, quien indica que por años los costarricenses hemos sido abatidos y asfixiados por los políticos insensibles de una democracia hipotética, divorciada de las ideas, anhelos y sentimientos de los más necesitados. Los políticos, quienes podrían resolver los problemas sociales de Costa Rica, no cesan de utilizar los símbolos democráticos y los recursos sociales para engañar, enriquecerse y atraer el favor de los pueblos hacia una cultura favorable a la opulencia de pocos.

 

Las formas activas y valientes de participación popular en la toma de decisiones han estado ausentes. Fueron ahogadas por hábil manipulación política de los grupos neoliberales dominantes, que mantienen al pueblo relegado a los estadios de fútbol, las iglesias y las cantinas. Tan hábiles han sido los políticos de este país, que no necesitaron de ejército para consolidar sus privilegios y explotar por décadas a un pueblo, definido como “domesticado” por el caudillo del siglo XX, José Figueres Ferrer. 

 

En el oasis costarricense hay una soberana mancha por actos indignos y a veces diabólicos”, sentenció con pesar hace unos años el profesor mexicano Horacio Labastida. En efecto, de ser el oasis democrático de Latinoamérica, Costa Rica ha pasado en tres décadas a ser una democracia decimal, decadente, secuestrada por una clase política corrupta de usureros[2].

 

 

Exposición de motivos.

 

Recuerdo, que lo conocí hace varios años en el avión, cuando viajé a España en junio de 1999, usted era diputado y era famoso por sus programas Comentarios con el Dr. Abel Pacheco. En el 2000, como integrante de la juventud socialcristiana, empecé a forjarme muchos criterios de usted, creí que era un hombre bueno, que tenía grandes carencias como político, pero que seguramente se rodearía de gente de bien. Antes del proceso interno del Partido Unidad Social Cristiana, para las elecciones del 2002, la mayor parte de la juventud socialcristiana y en especial la universitaria, le solicitó que contendiera como aspirante presidencial, con la fe de que este proceso abriera espacios en este partido lleno de candados clasistas y familiares, que sólo han privilegiado a un grupo en el poder. Yo en ese entonces era Tesorero de la Asociación de Estudiantes Universitarios Social Cristianos. Cuando, vino la censura por parte de Calderón a su candidatura, mis compañeros fueron de los pocos que dijeron que no era justo promover la derrota de nuestro partido a partir de colocar un candidato designado, que a la vez era débil. Lastimosamente, el partido oficial ha aprendido la cultura del dedazo, heredada desde México. Fueron constantes las visitas de nuestro grupo a su oficina para que no se sintiera sólo. Considero que a nivel nacional las estructuras de la juventud fueron las que promovieron el cambio al interior del partido. Recibimos toda clase de persecución, se nos denominaba tontos, ilusos, pobres, etc. Invertimos nuestros recursos en apoyo de su candidatura, testigos de ello son el diputado en aquel entonces, Everardo Rodríguez y su esposa.

Usted, recibió de nosotros apoyo logístico, recursos económicos, y principalmente organización para movilizar, en buen sentido de la palabra, los votos. A usted, una vez que ganó la candidatura del partido, se le pegaron muchos amigos, personas que antes lo atacaban y que sintieron que iba a llegar a ser presidente del país. Es obvio que la mayoría de sus nuevos amigos eran unas fieras que querían sólo poder. Aquí las palabras del expresidente Ricardo Jiménez Oreamuno son idóneas: cuando uno está arriba, todos quieren ser sus amigos. Un día le dije a uno: ¿Don Fulano? Ese no es mi amigo. Ese es amigo de la presidencia de la República.

Llegó la elección del 2002, el Partido tenía un candidato popular, pero seguía siendo la misma estructura clasista de siempre. En las negociaciones fuimos descartados quienes lo apoyamos desde el principio, en un acto desleal y reprochable. Es sabio Don Ricardo Jiménez al decir: las chispas de la política hacen mucho daño en la piel de las personas honradas[3].

Ganó el Partido, por primera vez dos elecciones consecutivas, a pesar del desastroso gobierno de Miguel Angel Rodríguez. Obviamente, el cambio no llegó, se descartó cualquier tipo de renovación en el gobierno, se quedaron los mismos a quienes se combatió en dos años de campaña y la mejor salida para los jóvenes fue la de salir decepcionados de una política llena de traiciones y engaños. Como dijo bien Alberto Cañas, lo mejor de los partidos está fuera de ellos.

 

En 2002, salí rumbo a México, porque creo que el cambio sí es posible, y he venido a seguir los pasos de Rafael Angel Calderón Guardia y de José Figueres Ferrer, quienes estuvieron acá. Reconozco que he aprendido demasiado de este país y he visto lo que estos dos próceres de la patria vieron en su tiempo.

 

Usted también estuvo acá, y sabe que Calderón Guardia deseaba regresar a su país para recuperar lo que consideraba legítimamente suyo. Estoy hablando de los años cincuenta, cuando el Dr. Calderón regresó a Costa Rica, acompañado de usted. ¿Recuerda la foto que tienen ambos, la cual estaba pegada en su oficina del Congreso? Supongo que sí, pues no es una casualidad, aparte de la ilusión, el Doctor representa la búsqueda de un país justo y con equidad social.

 

Lo reconozco, con orgullo, me considero aferrado calderonista, porque respeto a ese gran hombre y por eso hoy le estoy escribiendo buscando que entienda que hay mucho en nuestro país que se ha quedado fuera del interés del gobierno.

 

Del Sr. Figueres Ferrer, he aprendido que tenemos que buscar el progreso económico y que hay que erradicar todo vicio del pasado. Le comento que admiro el discurso revolucionario del Benemérito de la Patria, porque justo lo que él decía que estaba mal en 1948, es lo que está mal ahora. Es claro, que el país ha retrocedido totalmente desde hace 3 décadas. La verdad, parece que las vidas perdidas en la Guerra Civil del 48, hubieran sido en vano y eso es algo que yo me niego a aceptar.

 

Veo que Costa Rica desde el 2002 hasta hoy ha caído en la decadencia total. Lastimosamente, usted se rodeó de lo peor del país, de la gente corrupta. Y toda la lucha por colocarlo a usted en el poder fue una pérdida de tiempo y de recursos.

 

Lamento el acto inmoral que se está haciendo en este momento en la Embajada de Costa Rica en México, en donde está colocada su hija, de nombre Elsa Pacheco Muñoz, como Agregada Cultural del país, y quien es objeto de varios cuestionamientos.

El 8 de mayo de 2002, recién llegado a la Casa Presidencial, usted emitió un acuerdo para prohibir el nombramiento de parientes en instituciones públicas hasta el tercer grado consanguinidad y afininidad. Se le acusó de nepotismo, pero su respuesta fue que venía de familia inquieta[4]...

Poco después, con ayuda de Rafael Sequeira[5], su hija fue colocada en la Embajada para realizar funciones de índole cultural y turística. Al inicio en 2002, se pregonaba que era de manera honorífica y en beneficio del país. Le comento que en la realidad su hija era el fin de una desviación de recursos destinados para obras de infraestructura que donó el Gobierno de Taiwán y de luego de recursos públicos del gobierno a través del presupuesto de la Embajada. Estoy hablando de que le eran dados mensualmente USD $1.500.00[6].

Por desgracia del destino, tuve que visitar la Embajada de Costa Rica en México en enero de 2003. En este lugar conocí a su hija, quien me ofendió de manera artera y quien pregonaba que ella era lo mejor por su papi. Hasta ese momento me di cuenta de que existía este nombramiento fantasma en donde se hacía creer a la gente en Costa Rica que sus familiares no estaban colocados como funcionarios de confianza, pero la realidad era otra.

Por obvias razones, denuncié este hecho a La Nación y he recibido toda clase de elogios por parte de periodistas, políticos mexicanos, costarricenses en general, etc. También, he recibido amenazas, de quienes se están aferrando al poder y quieren callarme para no afectar sus intereses. Por eso, me he estado documentando y he encontrado tantas irregularidades ejecutadas en su nombre que me parece aberrante el hecho que continúe en el poder.

 

Interpretación histórica.

En 1889, ocurrió en Costa Rica, una dura campaña electoral, entre el partido Liberal Progresista, que tenía como candidato al señor Ascensión Esquivel y el partido Constitucional Democrático, encabezado por el señor José Joaquín Rodríguez Zeledón.

El Presidente Bernardo Soto apoyaba a Esquivel, pero el pueblo eligió como presidente a José Joaquín Rodríguez Zeledón. La fuerza militar trató de imponer al candidato que apoyaba el gobierno, pero el pueblo indignado se lanzó a las calles para protestar y exigir que se respetara su decisión.

En un gesto patriótico para evitar mayor violencia y la pérdida de muchas vidas humanas, don Bernardo entregó el poder el 7 de noviembre de 1889 al doctor Carlos Durán, quien gobernó los 6 meses restantes. Luego, tomó el poder el señor José Joaquín Rodríguez Zeledón, como la mayoría lo había decidido. Por este hecho que el 7 de noviembre se celebra el día de la Democracia Costarricense.

En 1946, José Figueres Ferrer difundió esto:

Ciudadanos:

Hace seis años que nuestro país está sufriendo una crisis política. En vez de existir la unión necesaria entre el gobierno y el pueblo, hay una pugna entablada, en la que el pueblo ha perdido hasta ahora las batallas.

Sin embargo las derrotas han tenido la virtud de robustecer una fuerza espiritual que a la larga resulta incontenible. Una fuerza que es temida por todos los delincuentes políticos. Una fuerza que continuamente recuerda sus responsabilidades a los gobernadores honestos, y que no deja dormir en paz a los malhechores. Esa fuerza, señores, es la opinión pública.

La opinión pública que se ha fortalecido, y se ha depurado en Costa Rica, con los sufrimientos de los últimos seis años. Una verdadera selección se ha venido efectuando, en la que todo hombre que sólo tenía un barniz de ciudadano, ha sucumbido ante la influencia corruptora del gobierno, y todo ciudadano que era hombre, le ha mostrado su repudio.

Fácil es comprender que los políticos del gobierno quieran destruir a toda costa esa fuerza, que de otro modo acabaría por destruirlos a ellos. Así han venido desarrollando un plan concebido para ese fin, que consiste en crear un clima de aparentes libertades, en abstenerse de las violencias que antes usaban, en dejar que todo mundo diga lo que quiera, siempre que ellos puedan continuar sus andanzas en las alturas y siempre que puedan perpetuarse en el poder mediante elecciones fraudulentas, que cada vez se perfeccionan más.

Y lo grave es que en esa Roma que arde no se están quemando simplemente los intereses políticos de la oposición, que sería cosa secundaria, sino los intereses vitales de la nación. Mientras los políticos del gobierno juegan naipe, ganando las partidas, con los dirigentes de la oposición, el país se empobrece, el país se desmoraliza, el país se desacredita. Y al debilitarse así la opinión publica, el país se degenera.

Nada se arreglará en Costa Rica mientras no cambie el espíritu de la administración. Esto debiera decirse tres veces. Nada se arreglará en Costa Rica mientras no cambie el espíritu de la administración.

Y luego la farsa de la ley se generaliza a todo. Poco a poco cada funcionario va teniendo su precio. Las declaraciones de los mandatarios van siendo cada vez más falsas. Y los periódicos oficiales describen un mundo que no existe, para el consumo exterior, o para el consumo interno de quienes saben que están simplemente asistiendo a una comedia.

Cuando un gobierno impopular resuelve abandonar el poder, le entrega el mando a un hombre honrado, o a un organismo provisorio, junto con la fuerza pública.

Asumamos una actitud digna, altiva, inflexible. La resistencia salvó el honor de Francia, y muchos de sus tesoros materiales y espirituales, durante la reciente ocupación. Costa Rica también está ocupada, Costa Rica también debe resistir.

Ningún régimen aguanta indefinidamente la fuerza de una opinión pública consciente; la presión de un sentimiento de repudio general; las miradas de un pueblo sufrido, que acusan y fustigan. Y menos aún en Costa Rica, donde esas son precisamente las armas con que estamos acostumbrados a pelear. Con esas armas hoy, debemos resistir. Resistir y resistir. No reconocer al gobierno. No tratar con él. No volver a votar por nadie. No colaborar con nada. ¡Resistir!

Abandonemos de una vez la idea de una simple lucha política personal, por ocupar curules o magistraturas. Aquí ya nada se arregla con cambiar las fichas. Aquí lo único que anda mal es todo. Todo un sistema político-social en decadencia que no admite más puntales. Aquí sólo debemos buscar una transformación total, peleando unidos, todo un pueblo contra todo un régimen[7].

 

Denuncia.

 

Como lo dijo el expresidente Juan Rafael Mora Porras la paz está pérfidamente amenazada: una gavilla de advenedizos, escoria de todos los pueblos, buscan en nuestras familias y bienes, goces a sus feroces pasiones, alimento a su desenfrenada codicia. Aquí no encontrarán jamás los invasores partido, espías ni traidores. ¡Ay del nacional o extranjero que intente seducir la inocencia, fomentar discordias, o vendernos! Aquí no encontrarán más que hermanos, verdaderos hermanos, resueltos irrevocablemente a defender la patria como a la santa madre de todo cuanto aman, y a exterminar hasta el último de sus enemigos.

Recuerdo que el 8 de mayo del 2002, usted hizo el juramento como servidor público, en donde prometió buscar el bien de todos y que si no lo hacía que el pueblo y la patria se lo demandaran.

Yo, como representante de ese pueblo costarricense y de la patria de presidentes tan ilustres como Juan Rafael Mora Porras, le exijo que deje su cargo por traidor de los intereses nacionales. Ya no se aceptarán sus palabras, Abel, ni las de los que lo siguen, ya es hora de que responda por sus acciones.

Mi exigencia no la digo con miedo, lo hago con valor, con la fuerza de los hombres que defendemos los ideales de la República, por lo que me siento orgulloso de luchar sin cuartel contra un enemigo, quien junto a unos corruptos, está haciendo una conspiración en contra de la vida del país, del pueblo y de la Nación.

Abel, está comprobada su falta de eficacia. Deje a otros la responsabilidad constitucional de ser Jefe de Estado. Así como Bernardo Soto, expresidente de Costa Rica, tuvo que renunciar para evitar un baño de sangre, es hora de que usted se vaya. Llévese a sus seguidores, esos que dañan al país, que ya aquí no los queremos. Deje de engañar a la gente con dichos populares, con chistes tontos, y con cortinas de humo. Mejor diga la verdad, que ni siquiera nuestros nietos podrán pagar la deuda que nos está dejando.

Le pido que no crea que mi intención es dañar la institucionalidad de nuestro país. Todo lo contrario, creo que mis comentarios y denuncias son un ejercicio que fortalecen al Estado Costarricense. Y es que nuestro Estado es más que el gobierno, o que unos seudo funcionarios oportunistas y corruptos, por eso hay que defender la grandeza del pueblo costarricense y de su cultura. Creo que usted y el grupo que le rodea, no son solidarios con la difícil situación económica que tiene el país, debido a los grandes gastos que representan y a los pocos resultados que dan a Costa Rica.

 

A mi parecer el primer filibustero es Abel Pacheco, quien ha dañado la investidura presidencial, con actos de enriquecimiento familiar y tráfico de influencias. Las pruebas son evidentes, muestra de lo poco que se puede rescatar de un pillo que engaña al pueblo para quitarle lo poco que tiene.

Suena doloroso al orgullo propio el hecho que en México se nos califique como un país de tercera, que en España se crea que ni siquiera tenemos luz y que vivimos con taparrabo, que en Estados Unidos se pregone que somos muy buenos pero para prostituir a nuestras hijas en las esquinas de las calles... Y esto ¿A qué se debe? Pues ya es tedioso repetir que la causa es nuestra mediocre clase política. Todos los días son frecuentes los comentarios de que la gente está harta de nuestros gobernantes, realmente todos los políticos son unos ladinos, que abusan del país una y otra vez.

Mis cuestionamientos me hacen pensar en una discusión filosófica que planteó John Locke en sus Dos Tratados sobre el Gobierno Civil. Este pensador criticó el supuesto y aberrante derecho divino de los Reyes, que aunque usted no lo crea, es casi igual al derecho que se arroja su familia y sus colaboradores. Locke afirmaba que la soberanía no reside en el Estado, sino en la población, y que el Estado es supremo pero sólo si respeta la ley civil y la ley natural. Aplicando esta teoría a Costa Rica, pues ni el pueblo tiene la soberanía completa, porque a pesar de que nuestro gobernante está haciendo mal las cosas, no se puede ir en contra del gobierno, porque salen los siervos del presidente, a defender lo indefendible y a atacar al pueblo utilizando el aparato del Estado, tampoco se respeta la ley civil, porque los reglamentos en materia del Servicio Exterior, fueron violados al colocar a su hija en la Embajada de Costa Rica, primero simulando una función honorífica y luego nombrándola, en un claro acto de nepotismo. John Locke también propuso que la revolución no sólo era un derecho, sino una obligación, y abogó por un sistema de control y equilibrio en el gobierno. Tomando este argumento, el hecho de plantear una revolución es legítimamente válido, por lo que le recomiendo a los funcionarios corruptos que sean  respetuosos de quien en algún momento o circunstancia podría ser su juez.

Yo tal vez no sea el mejor costarricense de todos, ni estoy todos los domingos pegándome en el pecho en la misa, pero sí puedo decir y proponer una salida: nuestro sistema político no sirve, ya murió, así como lo dijo Figueres en una situación de corrupción, será necesario levantarse en armas. Y toda la responsabilidad de esto es de la Familia Pacheco, por utilizar el aparato del Estado en beneficio de sus codicias personales.

Yo desde aquí lanzo un llamado a los costarricenses para que protesten de todas las formas posibles para evitar que siga la Familia Pacheco abusando del país, porque estoy cansado de recibir cartitas en donde dicen que Elsa Pacheco no está nombrada como funcionaria, sin embargo a ella la puedo ver todos los días en la Embajada gastando dinero de los costarricenses, aferrándose de manera enfermiza de un puesto que tantos jóvenes costarricenses pueden desempeñar. Yo creo que el actual presidente es tan poco digno que no se le debe de permitir entrar a la casa presidencial y los diputados van en el mismo sentido. En pocas palabras, los disconformes somos más que ellos... Ya es hora de que pongamos un alto a esta situación…

Abel, no crea que estoy sólo, todo lo contrario, la verdad el país está detrás de mí, un país que está penando cuando usted dice tantas incoherencias, que sufre una crisis económica sin precedentes, que está muriendo desde adentro. A mí no me amedrentan las amenazas de su grupo de lacayos, no es necesario que me trate de revoltoso ni de provocador, porque eso demostraría que le tiene miedo a la verdad.

Cuando estuve en la Academia Nacional de Policía, se me enseñó un deber: proteger a toda costa el Estado, por encima de intereses personales. Mi conciencia está muy tranquila, no debo de temer, porque tengo la documentación suficiente para probar lo que digo, tengo la ley y la legitimidad de mi lado. Sé que seré perseguido por los siervos del presidente, quienes disfrazados de jueces y de autoridades intentaran callar algo que es más poderoso que ellos: la justicia y el bien.

Según los artículos 113 y 114, de la Ley General de la Administración Pública:

El servidor público deberá desempeñar sus funciones de modo que satisfagan primordialmente el interés público, el cual será considerado como la expresión de los intereses individuales coincidentes de los administrados.

El interés público prevalecerá sobre el interés de la Administración Pública cuando pueda estar en conflicto.

En la apreciación del interés público se tendrá en cuenta, en primer lugar, los valores de seguridad jurídica y justicia para la comunidad y el individuo, a los que no puede en ningún caso anteponerse la mera conveniencia.

El servidor público será un servidor de los administrados, en general, y en particular de cada individuo o administrado que con él se relacione en virtud de la función que desempeña; cada administrado deberá ser considerado en el caso individual como representante de la colectividad de que el funcionario depende y por cuyos intereses debe velar.

Sin perjuicio de lo que otras leyes establezcan para el servidor, considérase, en especial, irregular desempeño de su función todo acto, hecho u omisión que por su culpa o negligencia ocasione trabas u obstáculos injustificados o arbitrarios a los administrados.

Como he denunciado, y me legitimo con el artículo 11 constitucional, que dice: los funcionarios públicos son simples depositarios de la autoridad.  Están obligados a cumplir los deberes que la ley les impone y no pueden arrogarse facultades no concedidas en ella. Deben prestar juramento de observar y cumplir la Constitución Política y las leyes.  La acción para exigirles la responsabilidad penal por sus actos es pública.

Por lo tanto, en este caso es necesario aplicarle a usted, Abel Pacheco, los siguientes artículos constitucionales:

Artículo 121, en el sentido de pedirle a la Congreso de Costa Rica, que aplique el inciso 9, para que admita la acusación que se está interponiendo en contra del presidente. Y declarando por dos terceras partes de votos del total de la Asamblea que hay suficientes elementos para ponerlo a usted a disposición de la Corte Suprema de Justicia para su juzgamiento. También que se aplique el inciso 10, para decretar su suspensión por los delitos de tráfico de influencias y nepotismo.

Artículo 134, debido a sus actos y negociaciones con el Sr. Oscar Arias Sánchez, para garantizar la reelección del expresidente, cuando ni siquiera estaba legalizada la figura de la reelección presidencial. Esto porque el artículo castiga los actos de los funcionarios públicos y de los particulares que violen el principio de alternabilidad en el ejercicio de la Presidencia, o el de la libre sucesión presidencial, consagrados por la Constitución. Por este hecho yo le acuso de traición a la Patria.

El Sr. Carlos Roberto Loría acusa al Presidente de la República Abel Pacheco De la Espriella de ser incapaz de desempeñar normalmente las funciones de gobierno que a su cargo imponen la Constitución Política y las leyes.

 

El alto funcionario parece víctima de un trastorno delirante que en momentos de profunda crisis social, económica y política de la nación lo lleva a afirmar que todo está muy bien y que la actual crisis, patente y manifiesta, no existe. Su precario estado mental le impide juzgar la realidad de manera solvente y valorar las personas que quita y pone en su Gabinete. Con frecuencia toma decisiones erráticas, lesivas a los intereses de la Patria y ofensivas al alma nacional. Ejemplos son: 

a) el apoyo abierto a la guerra en Irak desde un país de paz y sin ejército, b) su discurso en la cumbre de Monterrey, México, donde abogó por hacer estatuas a empresarios, y c) su afirmación inaudita de que no es pobre quien vive con 30 mil colones al mes.

 

Con estas y muchas otras acciones de similar naturaleza, el presidente Pacheco como siquiatra ha impuesto en Costa Rica la lógica de la locura como forma de gobierno y debe ser separado de su cargo en forma legal por la Asamblea Legislativa.  

Finalmente, por estas y muchas razones más, citaré nuevamente a Figueres: ¡lo que el Gobierno debe hacer es irse![8]

 

Exhorto como ciudadano.

Costarricenses:

El reto para el presidente es renunciar a la mayor brevedad y entregar el poder a una Junta Constituyente de la Tercera República. Yo ofrezco todo mi ser y conocimiento para formar parte de la transición del poder político y ofrecer una vialidad política a este problema. La Junta se formaría a la brevedad después de la renuncia del Dr. Pacheco o su retiro por parte del Congreso, en donde destacarían personas de buena voluntad, con ganas de trabajar por el país y así cortar de raíz nuestra mediocridad y la corrupción.

La función de la Junta Constituyente sería velar por el control del país, mediante el ejercicio normal de los poderes establecidos; pero la Asamblea Nacional Constituyente tendría el poder necesario para determinar si algún poder tradicional establecido continúa, es modificado o desaparece.

Creo que todo está claro, a los costarricenses les pediría que no le tengan lástima a Abel, a los traidores no hay que tenerles lástima, hay que ser duros e implacables con ellos.

Por favor compatriotas, no juzguen mal ahora, vean que ya son muchas voces que dicen que hemos perdido nuestros grandes tesoros: la paz y la tranquilidad. Es necesario castigar a los responsables y no quedarnos cerrando los ojos, porque nos estamos engañando a nosotros mismos.

Creo que dejé claro todos los puntos. De esta manera agradezco la atención a mi carta y ojalá que usted reflexione sobre el pobre desempeño que está dejando a la memoria histórica nacional. Por eso le exijo una respuesta a la mayor brevedad.

Atentamente,

 

 

 

Miguel Alejandro Gutiérrez Pizarro

Cédula: 1-1139-0092

Ciudadano Costarricense

 

 

 

 

 

INICIO

 

 

 

 

 

 

INICIO DE WEB:   1 DE ENERO DE 2001.

 

ACTUALIZACIÓN:   1 DE SEPTIEMBRE DE 2006.

 

 

 

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[1]Miguel Alejandro Gutiérrez Pizarro, La obligación de la clase política costarricense, en cpolitica.com, martes 15 de julio de 2003.  

[2]Carlos Roberto Loría Quirós, ¿Cuál democracia tica? en campanada.org.

[3]Manuel Delgado, Don Ricardo, el brujo del Irazú, en teletica.com.

[4]Fuente: libertario.org/comunicados/pacheco19.htm.

[5]Consuegro de Miguel Angel Rodríguez, quien por cierto está recién salido de la cárcel y es familiar de su esposa.  

[6]Pacheco said that his daughter, Elsa Pacheco, who works at the Costa Rican embassy in Mexico, was being paid US$1,500 a month from funds Taiwan gave to the foreign ministry. Pacheco also told reporters that his daughter had worked at the embassy as a volunteer but could no longer afford to continue for free, so he found a way for her to receive a salary. Fuente: Taipei Times, Foreign minister admits Costa Rica funds were issued, 27 de mayo de 2004.

[7]José Figueres Ferrer, El festín de los politiqueros, 25 de agosto de 1946.

[8]José Figueres Ferrer, Discurso en Radio América Latina, 8 de julio de 1942.

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