FRAUDE ELECTORAL DE 2006.

 

 

Las elecciones presidenciales de 2006,

ANÁLISIS FEBRERO 2006

 

 

Miguel Alejandro Gutiérrez Pizarro

 

 

Definitivamente las elecciones del 5 de febrero pasarán a la posteridad como un parteaguas histórico. En primer lugar, se rompió con el bipartidismo de 40 años de los partidos Liberación Nacional (figuerista) y Unidad Social Cristiana (calderonista), que traducían las plataformas políticas de los bandos de la guerra civil de 1948. En segundo lugar, las elecciones demostraron que son los votos los que cuentan, que cada voto cuenta. Por eso el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), tuvo que parar los cortes electrónicos de los resultados electorales, ya que al ser las 15:15 horas del lunes 6 de febrero no se sabía quién era el presidente de la República, porque, la diferencia era de aproximadamente 3000 votos, lo que equivalía al 0.22% de los sufragios válidos. En tercer lugar, el abstencionismo se confirmó como el partido político con mayor crecimiento en el país, con un 34.79% del padrón electoral. Las razones son muchas: por irresponsabilidad, por hastío con la política o porque de verdad creyeron que un voto más para un lado o para otro no marcaría diferencia. En cuarto lugar, los perdedores de la elección fueron las empresas entrevistadoras y los medios de comunicación ante el descrédito que tuvieron por dar resultados que no reflejaban la realidad o por maquillar cifras para favorecer al candidato Oscar Arias. Unos días antes las encuestas vaticinaban que Ottón Solís, candidato empatado virtualmente con Oscar Arias, tenía una preferencia del 31% del electorado, y que su contendiente, el expresidente Arias, rondaba el 44%. Se vaticinaba una victoria aplastante, cosa que no sucedió. Sobre esto Armando González, editor de La Nación, dijo: “la tormenta contra las encuestadoras y los medios de comunicación se anuncia implacable. Peligrosas corrientes de opinión pública, turbulentas como la pasión política y audaces como la ignorancia, exigen tirar a los encuestadores por la borda”. En quinto lugar, fue notorio que la sociedad costarricense se polarizó en torno al tema del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, formando dos grandes bloques, los que están a favor de que se apruebe el tratado a la fuerza a costa de afectar a las mayorías y los que desean renegociarlo antes de aceptarlo. En sexto lugar, fue notorio el “descontento contra la política tradicional, que afectó sobre todo al PUSC, pero también al PLN: muchos querían algo nuevo o, al menos, castigar un poco a los que consideraban los políticos de siempre”[1]. Esto significó la utilización del voto de castigo para la Unidad Social Cristiana y Liberación Nacional, y el crecimiento del voto útil a favor de los partidos minoritarios, provocando un crecimiento en el caudal electoral del partido de Ottón Solís, Acción Ciudadana. En séptimo lugar, la sociedad costarricense sufrió un inusitado favoritismo por parte de los medios de comunicación a favor del candidato Oscar Arias. A diferencia de elecciones anteriores, la lucha electoral se dio entre David y Goliat, por un lado los medios de comunicación se disciplinaron al poder económico y político de Oscar Arias, pasando horas y horas de publicidad del candidato, además maquillando o ignorando las deficiencias del candidato. Por otro lado, el candidato Ottón Solís, recurrió a una mercadotecnia de concientización del electorado, principalmente en los temas más importantes de la agenda. A mi criterio fue muy evidente la soberbia y debilidad del candidato Arias al no aceptar un debate público de plataformas electorales, para sólo concentrarse en ganar mediante “acaparar los medios de comunicación y el bombardeo publicitario”. La falta de un análisis imparcial afectó a las elecciones, provocando apatía del electorado y un voto sesgado. Por último, la llegada al poder de Oscar Arias es un verdadero golpe a la institucionalidad del país, debido a su ilegalidad como candidato, porque en la Constitución Política está prohibida la reelección presidencial. Ese hecho ha restado legitimidad a la elección presidencial, poniendo de manifiesto que en el país se gobierna a partir de la impunidad y de la ilegalidad de un grupo en el poder. El desgaste principalmente se lo está llevando Liberación Nacional por permitir un candidato ilegal y el TSE que tuvo que parar “sorprendentemente y sospechosamente” el conteo electoral, debido a las presiones de los resultados. 

 

Los resultados electorales al momento del corte del TSE eran:

 

Partidos

 

total de votos

 

%

 

 

ACCION CIUDADANA

588519

40.29%

ALIANZA DEMOCRATICA NACIONALISTA

3435

0.24%

COALICION IZQUIERDA UNIDA

2085

0.14%

FUERZA DEMOCRATICA

2733

0.19%

INTEGRACION NACIONAL

5826

0.40%

LIBERACION NACIONAL

591769

40.51%

MOVIMIENTO LIBERTARIO

122948

8.42%

PATRIA PRIMERO

15905

1.09%

RENOVACION COSTARRICENSE

13389

0.92%

RESCATE NACIONAL

2443

0.17%

UNIDAD SOCIAL CRISTIANA

50105

3.43%

UNION NACIONAL

24224

1.66%

UNION PARA EL CAMBIO

35499

2.43%

UNION PATRIOTICA

1905

0.13%

 

Como se nota, la diferencia entre Liberación Nacional y Acción Ciudadana es mínima, representando un reto para el TSE. Estos resultados se dieron con el 88% de las mesas computadas, lo que significa un empate técnico. Al principio de la publicación de resultados se evidenció una ventaja significativa de Oscar Arias, que luego se fue reduciendo hasta llegar al 0.22%. A mi parecer el conteo manual es bueno para la declaración legítima del presidente de la República, lo que está mal es el marcado favoritismo institucional para los liberacionistas. Como político puedo vaticinar que los fiscales de Liberación Nacional en el TSE tendrán ventaja por su experiencia en muchas campañas presidenciales, ante los inexpertos representantes de Acción Ciudadana. El peligro está en que los liberacionistas pueden obtener muchos votos por colmillo político, así como restar votos al bando contrario, por su cercanía a los funcionarios electorales. Hablar de fraude no sería conveniente para Liberación Nacional, le es mejor cooptar a los representantes electorales y luego hablar de decisiones institucionales. Tratar todo como si fuera un juego limpio y llegar con algo de legitimidad a la presidencia. En caso contrario, se podría desatar un conflicto como el que originó la guerra civil de 1948. Al TSE le ha resultado tremendamente dañina la injerencia de Arias en la institución, convirtiendo al árbitro electoral en un títere de uno de los bandos interesados, siendo notorias las pleitesías y los beneficios para los liberacionistas.

 

FACE TO FACE

Total de votos

 

%

 

 

 

 

LIBERACION NACIONAL

591769

40.51%

 

 

 

ACCION CIUDADANA

588519

40.29%

 

 

 

DIFERENCIAS

3250

0.22%

      

Se puede notar la diferencia de menos de un voto por mesa (5451 mesas procesadas en ese momento). Pero, lo más interesante está en dónde radica la diferencia entre los votos de ambos bandos. En primer lugar, el Valle Central y la zona norte, donde se encuentra el área metropolitana y la mayor población del país, mostró un comportamiento interesante:

 

PROVINCIAS

SAN JOSE

ALAJUELA

CARTAGO

HEREDIA

 

 

 

 

 

VOTOS SOLIS

242715

126864

65074

70634

 

 

 

 

 

VOTOS ARIAS

220675

115447

66226

62862

 

 

 

 

 

VOTOS DIFERENCIA

22040

11417

-1152

7772

 

 

 

 

 

% VOTOS A FAVOR SOLIS

42.5537324

44.04036617

39.11943107

43.804846

 

 

 

 

 

% VOTOS A FAVOR ARIAS

38.6895944

40.07699705

39.81195934

38.9849113

 

En este caso es evidente el apoyo en todas las provincias para Ottón Solís, principalmente en Heredia, lugar donde es oriundo Oscar Arias. En ese lugar la diferencia fue de más de 7 mil votos. En San José, la capital del país, la paliza fue mayor, de 22 mil votos y en Alajuela sucede lo mismo. En Cartago, como se puede ver en los porcentajes, ambos candidatos obtuvieron 39%, lo que implica un empate técnico. Resulta evidente el apoyo para Solís en Cartago, porque es la provincia liberacionista por tradición. A mi parecer las enseñanzas del resultado electoral de esas provincias son varias:

 

Ø     Son provincias con mayor población, en donde se concentra la clase media y el nivel educativo y socio-económico es mejor. En los mismos resultados del TSE se puede notar que alrededor del 87% de los jóvenes votaron por Ottón Solís, efecto inverso en el caso de Arias, que concentró el voto de los viejos.

 

Ø     Acción Ciudadana concentró el voto útil en contra de Oscar Arias. Ese voto fue de los indecisos, de los votantes tradicionales del Partido Unidad Social Cristiana y de los nuevos votantes. El nivel socio-económico predominante en estos electores fue los de clase media alta y de nivel educativo superior.

 

Ø     Acción Ciudadana concentró su bastión en la población de pensamiento crítico, la cual es más volátil en lo que respecta a afinidad política. En el caso de Liberación Nacional, su fuerza estuvo en los elementos tradicionales de su partido, como son las bases en los barrios pobres, en los grupos de campesinos, en el transporte del voto duro y tradicional.

 

PROVINCIAS

GUANACASTE

PUNTARENAS

LIMON

 

 

 

 

VOTOS SOLIS

27517

31259

24456

 

 

 

 

VOTOS ARIAS

43539

49499

33521

 

 

 

 

VOTOS DIFERENCIA

-16022

-18240

-9065

 

 

 

 

% VOTOS A FAVOR DE SOLIS

31.40457196

29.89146546

29.62245182

 

 

 

 

% VOTOS A FAVOR DE ARIAS

49.69014277

47.33349271

40.60247823

 

Para las provincias periféricas la situación es totalmente otra. La fuerza de Liberación Nacional fue apabullante, ya que en el mejor de los casos la diferencia sólo fue de 9065 votos. En Puntarenas la diferencia fue aplastante de 18240 y Guanacaste estuvo parecido. Todas estas provincias fueron bastiones del Partido Unidad Social Cristiana en pasadas elecciones y ahora fueron retomadas por Liberación Nacional. A mi criterio las enseñanzas del resultado electoral de esas provincias son:

 

Ø     Liberación Nacional aprovechó el declive del Partido Unidad Social Cristiana para apalear en estas provincias. Fue notoria la falta de estructura y de recursos para Acción Ciudadana, lo que facilitó el resultado.

 

Ø     Resulta evidente que en esas provincias se sigue realizando política tradicional, en donde el electorado es movido gracias a promesas y dádivas de los partidos.

 

Ø     Paradójimente, son las provincias en donde hay mayor pobreza y desempleo, lo que implica un votante con menor grado de recursos económicos y educativos, lo que es terreno fértil para la compra de votos.

 

Ø     La falta de estructura de Acción Ciudadana pesó en estos lugares, ya que, las elecciones se ganan con el transporte de los electores a los recintos, las promesas, la entrega de obras públicas como plataforma para un candidato y los favores políticos. También, las elecciones se ganan gracias al manejo de las mesas electorales, ya que, hay pocos partidos participando, lo que permite “el chorreo de votos”. Eso quiere decir mesas o recintos electorales con prácticamente uno, dos o con suerte tres miembros de partidos, lo que permite la manipulación de la elección a favor uno. 

 

En el Congreso las cosas quedaron de la siguiente forma:

 

Partidos

DIPUTADOS

 

 

ACCION CIUDADANA

14 MIN-20 MAX

LIBERACION NACIONAL

19 MIN-26 MAX

MOVIMIENTO LIBERTARIO

4 MIN-8 MAX

UNIDAD SOCIAL CRISTIANA

3 MIN-9 MAX

OTROS

7 MAX

 

Tal situación plantea un bipartidismo para lograr los 38 votos que requiere una reforma constitucional. En tal caso, sería necesaria una negociación entre los liberacionistas y el bloque de Acción Ciudadana. Los diputados del Movimiento Libertario serán los que harán inclinar la balanza en las aprobaciones simples en donde se requieren la votación de sólo 29 diputados, votarán para ambos bandos, según les convenga. El Partido Unidad Social Cristiana a mi criterio jugará a favor de Liberación Nacional, ya que le conviene conservar ciertos nichos de poder. Y en el caso de los partidos minoritarios (denominados otros), probablemente su posición será volátil, según les convenga votarán junto a Liberación o a Acción Ciudadana.

 

 

Las lecciones del 2006

 

Para llegar a ser presidente de la República, Oscar Arias ha necesitado en esta elección de cuatro cosas: el control de los medios de comunicación, una mega campaña de publicidad, la estructura tradicional del Partido Liberación Nacional y el voto duro liberacionista. Por otro lado, ha requerido realizar todo tipo de artimañas de la política tradicional, lo que ha permitido su triunfo contundente en las provincias periféricas.

 

         Para el TSE, lo más importante es dejar claro que el conteo de votos fue limpio, que no queden dudas de fraude electoral, para evitar un desmoronamiento institucional. En otro sentido, el TSE recibió mucha presión de la cúpula gobernante del país para emitir un resultado a favor de Oscar Arias, lo que pone de manifiesto la debilidad de la institución frente a un grupo de interés.

 

         En el futuro gobierno queda una tarea por delante: reconocer al otro bloque igualmente fuerte de ciudadanos que piensan diferente y que creen en otro proyecto político para Costa Rica. Luego se tendrá que negociar en el Congreso y entre partidos el rumbo del país. A mi criterio la soberbia de Oscar Arias será un factor determinante para que el futuro Congreso funcione a partir de mayo de 2006. Si sigue siendo él un déspota, probablemente, el país pierda 4 años entre ataques y un estancamiento en la Asamblea Legislativa.

 

         El castigo para la Unidad Social Cristiana, pasando de ganar las dos últimas elecciones a un partido insignificante en 2006, hace pensar en el futuro de Liberación Nacional, probablemente teniendo su castigo para 2010, debido a un mal gobierno arista. Lo que plantea que Ottón Solís pueda ser presidente a futuro y que las luchas políticas sean entre el Movimiento Libertario, de pensamiento de extrema derecha y Acción Ciudadana, centro izquierda.

 

         Finalmente, si llega a la presidencia Oscar Arias hará que crezcan los anticuerpos y los enemigos de la oligarquía costarricense. Probablemente, aumente la concentración de la riqueza y las injusticias sociales, lo que podría provocar un enfrentamiento social. El nivel de agotamiento de las clases políticas y de las instituciones, al llegar un candidato espurio a la presidencia, hará que en el país no haya formas efectivas para atender las demandas populares.

 

 

 

 

 

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INICIO DE WEB:   1 DE ENERO DE 2001.

 

ACTUALIZACIÓN:   1 DE SEPTIEMBRE DE 2006.

 

 

 

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[1]Leonardo Garnier, "Sub/versiones”, La Nación, San José, 9 de febrero de 2006.

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